Los trabajadores de la Empresa Laboratorio Farmacéutico Oriente llevaron a cabo una proeza laboral y cumplen con éxito sus planes de producción, a pesar de la situación energética coyuntural que sufre el país, con el trabajo firme y más comprometidos que nunca.
En el pasado mes de agosto, se retrasó la entrada de los materiales de envase necesarios para la producción de concentrados de hemodiálisis, debido al recrudecimiento del bloqueo. En respuesta, los trabajadores duplicaron su producción diaria y en vez de dos, hicieron cuatro lotes diarios, con el doble de sacrificio y esfuerzo.
Jorge Orestes Fernández Batista, director general de la empresa, tiene una muy clara opinión al respecto: “la producción de concentrado de hemodiálisis está en manos de un colectivo que debería ser Vanguardia Nacional, pues año tras año y bajo cualquier circunstancia, han cumplido y sobrecumplido con los planes asignados”.
El directivo explicó a Sierra Maestra cómo se encuentra la producción en estos momentos. “En cuanto a la producción de tabletas, en lo que va de este año debíamos producir 37,3 millones de unidades físicas, y hemos ejecutado 41,2. En cuanto a las sales de rehidratación oral, este mes se cumplió al 109%. Por otra parte, ahora mismo tenemos algunos problemas para producir las vendas enyesadas, porque no llegaron oportunamente algunas materias primas. Estamos buscando alternativas y variantes, y tenemos a todos nuestros investigadores buscando una solución. En agosto, la producción mercantil se logró cumplir al 106%.
“El mes de septiembre está resultando difícil pero con los compromisos establecidos, deberíamos salir airosos”, comentó Fernández Batista. “En este momento es de amplia prioridad asegurar la producción de sueros, tan necesarios para la labor hospitalaria, sobre todo teniendo en cuenta las manifestaciones de dengue y otras enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes en varias provincias del país. La planta de sueros está haciendo un esfuerzo gigantesco. Tenemos el compromiso de producir más de un millón cien mil bolsas, que es una respuesta digna.
“A nuestros trabajadores les debemos todo lo que hacemos por ellos, porque se lo ganan con creces. Todos los reconocimientos, las visitas a los CDR para que los vecinos sepan que deben estar orgullosos de esa persona y su labor, todas las actividades culturales y recreativas, todo eso se lo ganan con su trabajo duro. Recientemente hicimos un levantamiento general de los problemas de salud: les trajimos los médicos aquí, para que no vaya a suceder que un trabajador nuestro olvide su salud por cumplir con su trabajo. Les hicimos pruebas oftalmológicas para ponerles espejuelos a los que lo necesiten, y se les está haciendo un chequeo médico general a cada uno”.
En efecto, este colectivo vanguardia tiene algunos de los trabajadores más comprometidos del país, y no es para menos, pues su labor toca un punto fundamental y delicado del programa revolucionario: la salud del pueblo.