Después de 17 años como primera figura del Royal Ballet, el virtuoso bailarín cubano Carlos Acosta se despidió de esa compañía británica con la presentación de su recién estrenada coreografía Carmen, en la escena de la Royal Opera House de Londres.
Ante una ovación por 20 minutos y en un escenario cubierto de rosas, el artista saludó emocionado y -tras agradecer a su familia y amigos- aconsejó a los jóvenes bailarines que no temieran cometer errores, fueran curiosos y vieran la vida como un proceso de constante aprendizaje.
A los 42 años se retira del ballet clásico, pero seguirá como bailarín y coreógrafo en obras contemporáneas, además de concentrarse en la compañía que acaba de fundar en La Habana. Con ella desarrollará una línea neoclásica y contemporánea que presenten a Cuba como país de tradiciones danzarias y al tanto de las tendencias más actuales del Arte.