La campaña azucarera en Santiago de Cuba marcha de manera estable, aunque no exenta de dificultades. Hoy, la provincia cuenta con una producción de azúcar de más del 80%.
El territorio cumplió la llamada “zafra chica” a un 101% gracias fundamentalmente a la acción de los dos centrales pequeños: el América Libre de Contramaestre, y el Paquito Rosales de San Luis.
El mayor ingenio santiaguero, el Julio Antonio Mella, de Mella, se quedó por debajo del cumplimiento de esta tarea, pero su aporte fue significativo al resultado de la provincia.
“En un primer momento, el “Mella” presentó problemas industriales que dieron al traste con el cumplimiento del plan y luego han tenido lugar situaciones con el transporte automotor, lo que se ha ido estabilizando para poder cumplir con la molida.
“Estas dificultades con el transporte para el tiro de caña, ha afectado la molienda diaria de los ingenios. En el caso de “América” y “Paquito”, centrales que tienen mayor fuerza de corte manual, durante los primeros días del año (días festivos), la asistencia, la participación y la incorporación de los macheteros y los choferes de los camiones, fue muy baja y eso nos afectó también”, comentó Marylín Cobas, jefa de la sala control y análisis en la Empresa Azucarera provincial.
Sin embargo, desde el pasado viernes la producción de crudo en Santiago ha aumentado. Desde entonces el territorio muele por encima del 70% con jornadas de más del 80%, y se ha logrado pasar la barrera de las 700 toneladas (ton) del endulzante.
América Libre es el central que sobrecumple hasta la fecha, con unas 200 ton por encima. “Paquito” tiene atraso al igual que “Mella”, lo que se traduce en que la provincia presente más de 2 mil ton de azúcar por debajo de lo previsto.
No obstante, con un ritmo diario desde ahora y hasta el 31 de enero, de 730 ton se puede cumplir el plan del mes y eliminar el atraso.
“Actualmente la cuestión del transporte ha ido solucionándose, se han realizado acciones para eso: hemos localizado algunos recursos en otras provincias, equipamiento… Nos ha ayudado mucho en ese sentido el Grupo AzCuba, porque hay que tener en cuenta que el transporte de Santiago está obsoleto.
“Además, al parar un ingenio, Dos Ríos del municipio Palma Soriano, por la falta de producción de caña y el bajo rendimiento agrícola en definitiva, el equipamiento se ha ido distribuyendo entre los tres centrales restantes, para lograr sobrecumplir el plan de azúcar que, aunque este año tiene 2 mil toneladas por debajo de lo producido en la contienda pasada, estamos comprometidos a llegar a hacer, con eficiencia, lo mismo que en la zafra anterior”, explicó la especialista.
Esta campaña todavía es joven y los santiagueros y el país, confiamos en que se va a desarrollar un trabajo exitoso a pesar de las afectaciones que la sequía ha traído consigo, y de la humedad que se espera para estos primeros meses del 2016. El “Paquito Rosales” ha sido el más afectado por la lluvia, pero sus obreros se esfuerzan para cumplir los planes diarios.
“Todavía falta mucho por hacer, y estamos en el sexto lugar entre las provincias del país en cuanto a la molida. Lo que más nos ha afectado últimamente es el porciento de aprovechamiento del rendimiento industrial, que no ha sido el mejor.
“La gramínea hasta el momento tiene bajo Brix (contenido de sólidos solubles totales presentes en el jugo, expresados como porcentaje). Por lo tanto, los rendimientos no van a ser muy altos en esta zafra. Esto tiene que ver con que hubo mucha sequía, y llovió en los meses de noviembre y diciembre, que es cuando se necesitaba que no lloviera, para que la caña alcanzara la mayor madurez.
“Por eso, la caña creció y no maduró, y los rendimientos aún están bajos, sobre el 8%; pero se trabaja para que, a ese contenido que entre al central tratar de sacarle el 90%, cifra máxima que podemos extraerle al azúcar, y en eso estamos”, argumentó Cobas.
Son muchas las estrategias que los agroindustriales se han trazado para alcanzar el objetivo de cumplir el plan. Por ejemplo: se han realizado competencias de macheteros los fines de semana; implementado un sistema de emulación cotidiano en la producción de azúcar y en el cumplimiento de la tarea diaria de los colectivos; entre otras que están dando frutos y contribuyendo al plan de la provincia; sobre todo para lograr que esta zafra sea económica y rentable como lo necesita el país.