El sistema de educación cubano presenta hoy las condiciones necesarias para el enfrentamiento, prevención y control del SARS-CoV-2 o coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave. En este sentido, la labor intersectorial, la responsabilidad de las familias, y la disciplina en cada una de las instituciones docentes, son algunos de los factores que reducen la propagación de la nueva pandemia mundial.
En particular, la provincia de Santiago de Cuba cuenta con un sistema creado al interior y exterior de los centros educativos para el cumplimiento de este objetivo. Con la finalidad de profundizar en las medidas adoptadas por las máximas autoridades del territorio en el sector, Sierra Maestra conversó con Rosa Álvarez Fundichely, Directora Provincial de Educación.
¿Qué medidas ha adoptado la provincia para enfrentar la COVID 19?
“Las disposiciones transitorias en relación con la ausencia justificada de los padres a los centros de trabajo, que tienen niños con problemas respiratorios y deben quedarse en casa cuidándolos, están aún en discusión y elaboración, lo cual lo instituye el Ministerio de Trabajo.
“En nuestra provincia, en primer lugar, se realizan pesquisas con indicaciones de efectuarla tres veces al día en las instituciones educativas. Es decir, los médicos y enfermeras deben revisar a nuestros estudiantes para identificar alguna sintomatología.
“Cuando algún caso presente un cuadro clínico similar al que padecen los pacientes con COVID 19, se aísla e informa inmediatamente a las autoridades sanitarias, ya sea al consultorio médico y su especialista.
“Los estudiantes que entran de pase no se les contempla su entrada al centro. Para eso le pedimos apoyo a la familia en la evaluación de cada uno de los casos, pues hay muchos padecimientos de salud que son parecidos, y hay que prevenir ante todo con disciplina, para cumplir con las medidas adoptadas por nuestro Gobierno, el Partido, el Ministerio de Educación, y los medios de comunicación.
“Tenemos que contar, además, con un control estricto de todos los estudiantes que conviven en casas-hostal, para saber si hay extranjeros, de dónde provienen, y si padecen de algún malestar; o aquellos que reciben parientes de otros países.
“Algo muy importante es el lavado de las manos, donde en cada entrada hay un punto de higienización con agua, jabón y agua-clorada. Otro elemento que se maneja es la habilitación de una sola salida y entrada en aquellas escuelas de construcciones con gran terreno y puertas de acceso. Hasta la fecha no se han suspendido las actividades docentes”.
Y en relación con la concentración de alumnos...
“Es puntual revisar en cada una de las instituciones aquellas aulas en las que exista hacinamiento, o porque son pequeños los locales, y las matrículas sean muy grandes. Entre las alternativas a aplicar está la división en subgrupos, con una sesión de clases y otra de actividades.
“Hay que suspender todo lo que implique aglomeración de personas, como matutinos, eventos deportivos y culturales masivos”.
¿Cómo influye el sistema educacional cubano en el control de la pandemia?
“Nosotros tenemos una ventaja, que todo lo enseñado a los educandos se lo transmiten a sus familias. También tenemos el encargo de la preparación de los padres. Estamos pidiendo, en ese sentido, que sea de manera diferente, es decir, con grupos pequeños. De igual forma debe mantenerse la información actualizada a través de charlas educativas con las condiciones anteriormente expuestas”.
¿En qué medida están habilitados los recursos en Santiago de Cuba para prevenir la propagación del virus?
“Estamos con todas las condiciones aseguradas del jabón, el cloro, el agua, así como el control, porque pueden existir los recursos y que no se cumplan con las medidas. Hay otros elementos garantizados como el personal de salud, que mantiene la vigilancia y las charlas, en función del proceso de preparación.
“Otra de las medidas que aplicamos incluye la disponibilidad de los nasobucos para los encargados de la elaboración y manipulación de los alimentos, aquí contribuyen numerosas instituciones de la provincia y las familias, que elaboran los suyos. Esto teniendo en cuenta las características en su elaboración, el retiro cada dos horas, el lavado con las exigencias que presenta, la puesta al sol y el planchado”.
Sin duda en la provincia se encaminan un conjunto de tareas y acciones preventivas al COVID 19, actividades de primer orden, que requieren la colaboración de todos los santiagueros a través de la actitud responsable y consecuente para la preservación del bienestar de sus hijos.