La Feria del Libro’2016 consagrada al cumpleaños 90 del Comandante en Jefe Fidel Castro, fue inaugurada aquí, el mismo día en que en La Habana fue clausurado el histórico VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC).
Mientras en la Capital la presencia del Líder de la Revolución cubana impregnaba de sabiduría y optimismo a la magna reunión de los comunistas cubanos, a más de 960 kilómetros, en la Cuna de la Revolución, se ponía en marcha el último segmento del mayor festejo literario del mundo, por sus casi tres meses de duración y por abarcar el territorio de toda una nación.
Asistentes al acto que puso en marcha la fiesta de las letras en esta ciudad sur oriental del país, recordaron cómo la visión preclara de Fidel Castro abrió el camino del conocimiento para todo el pueblo desde los momentos iniciales del triunfo de la Revolución, primero con la apertura de cientos de escuelas y la Campaña de Alfabetización, y luego con la creación de una infraestructura que garantizara libros para todos los cubanos.
Esta noche, la Feria comenzó sus actividades con una velada artística en la Sala de Arte del Complejo Cultural Emilio Bacardí, frente al Parque Céspedes, a la que asistieron autoridades del PCC, el Poder Popular (Gobernación y Alcaldía), y personalidades relevantes de las letras.
Precisamente, el laureado escritor y poeta espirituano-santiaguero, Reynaldo García Blanco, tuvo a su cargo la intervención central en la velada, que inició así:
“Me gustaría comenzar estas palabras dando la bienvenida a las personalidades a las que se dedica esta cita: a Rogelio Martínez Furé y a la mujer que alguna vez no existía y que responde al nombre de Lina de Feria. Así mismo unirnos a las celebraciones por el centenario del nacimiento de nuestro novelista mayor, José Soler Puig.
“Comienza de nuevo la Fiesta de las palabras en nuestro Santiago de Cuba. Y no digo la Fiesta de la palabra impresa pues ya el mundo digital ha venido a pulsar el panorama literario cubano”, y agregó al respecto:
“Unos piensan que para mal y otros, entre los que me incluyo, pienso que es para bien. Ya será el tiempo de estudiar y polemizar las maneras que en pleno siglo XXI conviven los diferentes lectores. Los lectores a la vieja usanza de Gutemberg y los que conviven con las nuevas tecnologías. Como diría un viejo slogan político: Hay espacio para todos.”
Recordó, que hace unos años en un poema titulado Las bibliotecas inundadas que él dedicó a los poetas León Estrada y Teresa Melo, escribió:
“En La Grande Ilusion, de Jean Renoir /unos reclusos/reciben un envío de una benefactora rusa/ellos piensan en vodka y caviar /pero descubren que se trata de libros/y en un acto de decepción/prenden fuego y comienza la revuelta/Casi siempre los imbéciles y tiranos/son los que queman las bibliotecas/¿Y a quién culpar/cuando la furia anula las palabras?/Libros que llegaron en correos de brujos/regalos de cumpleaños/amuletos vallejianos/estrellas que alumbraron y aun matan/Me contaron que Herman Hesse /enviaba libros a los prisioneros alemanes/detenidos en Francia/Manías del albor/laberintos de papel/músicas en la noche de la isla/Ahí van/como barcos llenos de voces/a la deriva/arrastre de memoria/relámpago mineral/así han quedado/las bibliotecas.”
Dijo que a dicha escritura le gustaría recordar unas palabras de José Martí: ‘Los hombres antiguos labraban piedras: los hombres nuevos hacen libros del tamaño de las piedras de los hombres antiguos’.
Señaló, que entre la biblioteca errante de José María Heredia, pasando por los libros que nunca le llegaron allende el mar a José Lezama Lima hasta un ejemplar de las Iluminaciones de Rimbaud encontrada en una mochila en la selva boliviana, “hay un oscuro secreto que hoy nos une y congrega”.
Y sentenció el poeta espirituano-santiaguero: “Tal vez sean otros los benefactores que nos hagan llegar libros y que no confundamos con vodka y caviar y hayan otros hombres y mujeres que vayan por la isla sembrando libros, que sean música en la noche de la isla y que la biblioteca errante de José María Heredia se vuelva a recomponer junto a la respiración forzosa de José Lezama Lima y sea como una iluminación en el sentido más estricto de Arthur Rimbaud para que sigamos martianamente, escribiendo y publicando libros del tamaño de las piedras de los hombres antiguos”.
La sede principal de la Feria en Santiago de Cuba, el Teatro Heredia, comenzará mañana las ventas de ejemplares desde las 09:00 horas hasta las 21:00 horas; otros sitios funcionarán como subsede: la Casa del Joven Creador (sede de la Asociación Hermanos Saíz), en el reparto de Vista Alegre, y la Universidad de Oriente, además de la red de bibliotecas de la ciudad.
En el propio “Heredia” se desarrollará, además, el programa profesional y literario del festejo, que incluye presentaciones de libros, conferencias, actividades en el Pabellón Infanil Tesoro de Papel, el Encuentro de Niños Escritores y Creadores…
Como informó la dirección del Centro del Libro y la Literatura, que organiza la feria aquí, unos 600 títulos y miles de ejemplares estarán a disposición del público santiaguero.