La gala artística que saludó el inicio en esta ciudad de la XXV Feria del Libro combinó con maestría la música y al arte dramático, echó mano a los textos de las dos personalidades a las que está consagrado el encuentro de las letras, y también hubo referencia a Uruguay, país invitado al evento literario que se inició internacionalmente en febrero en La Habana.
Naín Velázquez, director artístico de la gala en la urbe santiaguera, hilvanó con acierto la convincente dramaturgia de José Pascual “Pini” con el texto de “Memorias del fuego”, del uruguayo Eduardo Galeano, para dejar abierta la noche.
Así, quienes asistieron a la Sala de Arte del Complejo Cultural Emilio Bacardí Moreau, frente al Parque Céspedes, no solo participaron en el acto de inicio de la fiesta literaria sino que disfrutaron de una muestra del mejor arte en la urbe.
Y entre quienes se recrearon con la maestría de los artistas de Santiago de Cuba, estaban los invitados Eduardo Heras León, Ivonne Galeano, Basilia Papastamatíu, Irela Casaña, José Raúl Fraguela, Luis Yuseff… llegados a esta urbe sur oriental de Cuba, para compartir momentos inolvidables con sus lectores.
La velada tuvo un objetivo central: el homenaje a la santiaguera Lilia de Feria y a Rogelio Martínez Furé, y nada más acertado que escoger sus textos para las presentaciones de los actores de Calibán Teatro y de la Dra. Marta Cordiés Jackson, directora del Centro Cultural Africano Fernando Ortiz y contumaz narradora oral.
A “Pini”, la Cordiés, y a los artistas del “Calibán” se unieron sobre el escenario de la Sala de Arte del “Bacardí”, el guitarrista concertista Aquiles Jorge, todo energía con las cuerdas; los músicos de “Teatral Macubá”, bajo la dirección de Fátima Patterson, y las voces magníficas del Coro Madrigalista, bajo la conducción de la maestra Magalys Sánchez.
En poco menos de una hora, incluidas las palabras inaugurales del poeta Reynaldo García Blanco, la gala cultural de inicio de la XXV Feria del Libro en Santiago de Cuba demostró que van por los mismos causes la literatura, la música clásica y folclórica, la danza, el canto coral y el arte dramático, para beneficio de la cultura cubana.