Con el objetivo de propiciar la creación de hábitos preventivos que contribuyan a reducir los incendios y sus consecuencias, en la provincia tiene lugar la Campaña 320+50+30, bajo el lema “Prevenir un incendio, tarea de todos”.
Esta celebración rememora tres hechos históricos relacionados: los 320 años de la primera formación de Bomberos en Cuba en 1696, el 50 aniversario de la primera Semana Nacional de Protección Contra Incendios -1965-, y los 30 años del reconocimiento oficial de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Cuba en 1986.
“La Campaña inició a nivel nacional el 1ro de enero y se mantendrá durante el 2016.
Involucra a los organismos de la Administración Central del Estado y al sector residencial, el más afectado por los hechos de incendio.
Las actividades que estamos desarrollando están encaminadas a elevar la cultura de seguridad y protección mediante un movimiento masivo que vincule a todos los sectores sociales.”, comentó la Mayor Katiuska Hechavarría Calderín, Primer Oficial de Prevención de Incendios en el territorio.
“Además, pretendemos estimular y dar a conocer la historia y accionar del Cuerpo de Bomberos y de las Brigadas contra Incendios, estas últimas se encuentran día a día en las entidades económicas previendo un principio de siniestro y sofocándolo cuando ocurre.”, agregó.
Visitas a diversas instituciones y barrios, auto-inspecciones para evaluar los riesgos y competencias de las Brigadas contra Incendios conforman el plan de actividades. El jueves 5 de mayo a las 2:00p.m. en la Escuela Primaria Julio Trigo habrá un espacio de formación vocacional, en el que se invitará a las y los pequeños a insertarse en las Brigadas Juveniles de Prevención.
Como parte de las acciones programadas se realizó un ejercicio en la UEB Molino de Harina “Frank País García”, donde en este año han ocurrido dos principios de incendio que fueron controlados rápidamente sin pérdidas significativas, debido a que los silos constituyen factores de riesgo.
Al respecto Roger Santiesteban Fernández, Especialista en Defensa Civil de la instalación, explicó: “Los silos son productos cereales muy fuertes, abrasivos, emanan calor y al interactuar con la temperatura ambiente pueden crear un incendio en su interior. Mantenemos una vigilancia estricta sobre ellos exigiéndoles a los operadores la toma de temperatura y de la Empresa de Refrigeración vienen semanalmente a poner los carros refrigerados para evitar elevaciones de temperatura.”