Japón y Ecuador en la mira de la sismología cubana

Categoría: Titulares
Escrito por Lilieth Domínguez Quevedo
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guaschLos terremotos de Japón, de 7.0 de magnitud, y Ecuador, de 7.8, han provocado no pocos comentarios sobre las posibles consecuencias que puedan tener esos fenómenos de la naturaleza para el mundo.

En busca de una respuesta científicamente avalada, conversamos con reconocidos expertos del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), con sede en Santiago de Cuba.

Al respecto nos comenta el Dr.C Fernando Guasch Hechavarría, ingeniero físico y coordinador del Programa Nacional de Desarrollo de las Investigaciones Sismológicas Aplicadas en la República de Cuba.

¿Se relacionan los terremotos ocurridos en Japón y Ecuador?

Terremotos de Japon y EcuadorOcurrieron en una misma placa,  conocida como Cinturón de Fuego del Pacífico, pero en posiciones opuestas. Desde el punto de vista genético son diferentes, se vinculan a procesos geodinámicos distintos.

El de Japón con una profundidad de 10 kilómetros, muy superficial, y asociado a fallas de transformación, de corrimiento por el rumbo, a diferencia del ecuatoriano, con magnitud de 7.8, y asociado a una zona de subducción, con elevado nivel de afectaciones.

¿Qué apreciaciones tienen sobre la magnitud del desastre en ambos países?

Es importante conocer que la magnitud de cualquier desastre está directamente relacionada con las vulnerabilidades y los riesgos preexistentes en el lugar donde ocurra. En Ecuador se evidencia una alta vulnerabilidad de la infraestructura construida. En las propias palabras del presidente Correa se advierte que el nivel de destrucción fue resultado de la vulnerabilidad en las construcciones expuestas al terremoto.

Muchos ingenieros y arquitectos han declarado que la mayoría de las obras que fallaron fue resultado de la violación de las normas sismorresistentes en las obras. Respecto al país asiático tenemos acceso a mucha información, y se distingue que han sido muy intensos los fenómenos geológicos inducidos por el evento sísmico, principalmente la magnitud e intensidad de los deslizamientos provocados por las condiciones geológicas y tectónicas del sitio afectado por la aceleración del terreno.

¿Cuáles son las lecciones aprendidas?

Resulta vital para cualquier país incrementar la responsabilidad social en el ejercicio de la prevención. Esta es una de las principales enseñanzas que debemos aprovechar de las experiencias de Ecuador.

Es necesario tener disciplina tecnológica en los procesos constructivos, y hacer uso adecuado de los materiales, pues el número de muertos y heridos de un terremoto es directamente proporcional al colapso de las edificaciones. Para evitar que el impacto de un sismo se convierta en desastre, se deben reducir las vulnerabilidades y el riesgo preexistente.

¿Qué hace Cuba al respecto?

Hoy en nuestro país se conocen los factores generadores del  riesgo sísmico, pero debemos trabajar más en el reconocimiento de la necesidad de que la gestión del riesgo forme parte de la gestión del desarrollo con enfoque de sostenibilidad.

Esa es la única manera de transformar el riesgo preexistente en permisible y manejable en función de nuestra capacidad de respuesta. En el VII Congreso del PCC, dentro de la estrategia de desarrollo aprobada hasta el año 2030, se reconoce la necesidad de un enfoque de desarrollo sostenible. Eso es un paso muy importante para Cuba.

¿Cuán cerca estamos de pronosticar los terremotos?

Ninguno de los países más avanzados en las investigaciones geocientíficas como Estados Unidos, Japón, China, Francia, Inglaterra, ha logrado desarrollar metodologías que permitan pronosticar los terremotos.

Pero eso no quiere decir que no se pueda hacer nada al respecto. No podemos pronosticar cuándo ocurrirá el fenómeno, pero sí podemos conocer el nivel de impacto que tendrán. Los sismólogos cubanos trabajan por crear e implementar herramientas y métodos para el estudio de escenarios pre-desastres a fin de incidir en ellos adecuadamente.

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