Como parte de las entrevistas realizadas a sismólogos cubanos luego de ocurridos los terremotos de Japón y Ecuador, conversamos con el Dr.C Enrique Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico en Cuba, quien nos comenta acerca de la tecnología disponible para la localización y procesamiento de los datos de terremotos dentro y fuera del país.
¿Las estaciones cubanas registraron los terremotos de Japón y Ecuador?
Sí fueron registrados por nuestra red, y es importante destacar que el Servicio Geológico de los Estados Unidos, que maneja una de las principales redes para la ubicación de terremotos en el mundo, utilizó la información ofrecida por tres estaciones cubanas para ubicar el terremoto de Ecuador y conocer sus mecanismos.
¿Cómo se prepara Cuba tecnológicamente para el seguimiento de la actividad sísmica?
Contamos con una capacidad tecnológica acorde con los avances del primer mundo, evidenciada en las 16 estaciones sismológicas que monitorean la actividad de Cuba y sus alrededores, y permiten registrar los eventos de magnitud mayor que cuatro en cualquier región.
Actualmente nos encontramos en un proceso de ampliación de esa red, y recientemente entraron en operación nuevas estaciones en Pilón, provincia de Granma; Chivirico, en Santiago de Cuba; en la presa Nuevo Mundo, Moa, Holguín; y están en proceso de terminación el Yarey, en Granma; Boniato, en Santiago de Cuba; Valle del Caujerí, en Guantánamo; y Baracoa, Guantánamo. El objetivo es contar con unas 20 estaciones para el 2017.
¿Cómo se transmite la información desde el CENAIS?
Trabajamos con un sistema que da automáticamente una pre-localización del terremoto, y conocemos previamente la magnitud, profundidad y localización por coordenadas. Luego tributamos automática e inmediatamente la información de cualquier evento sísmico al Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil cubana. Igualmente cuando detectamos una actividad anómala les informamos para la toma de decisiones en el territorio que pueda ser afectado.
Una vez registrada y procesada la información se guarda en los Catálogos Sísmicos, para ser empleada en la actualización de los valores de peligro.
El experto destacó, además, la preparación del personal dedicado a la implementación de los sistemas de adquisición de la señal sísmica, encargados a su vez de la instalación y funcionamiento de toda la red de estaciones en el país. También resaltó la labor desempeñada por los observadores de la Estación Central para mantener la vigilancia sismológica del territorio nacional las 24 horas de todos los días del año.