Nuevos sistemas de energía fotovoltaica se instalan en hospitales de las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo, para favorecer el ahorro de combustible en esas instalaciones de la salud y sustituir importaciones.
En las unidades asistenciales Juan Bruno Zayas, de esta urbe, y Agostinho Neto, en la ciudad del Guaso, ubican sistemas compuestos por generador solar e inversor que transforma la energía a corriente alterna, apta para el consumo directo por equipos electrónicos o para introducirla a la red pública.
Otto Escalona, vicepresidente de CubaSolar, organización no gubernamental dedicada a promover el uso de las fuentes renovables de energía, dijo que el de Santiago de Cuba será el mayor grupo que sobre cubierta o techo funcione en la Isla, ya que el hospital Juan Bruno Zayas atiende anualmente más de un millón y medio de pacientes.
Con casi 200 calentadores solares, ambas instituciones médicas tienen resuelto el suministro de agua caliente, necesaria en los servicios y el baño de las personas ingresadas.
Aunque las acciones de promoción y divulgación de la energía solar se efectúan en todo el país, en los territorios orientales es donde se usa más la luz del Sol, y el municipio costero y montañoso de Guamá es un ejemplo.
Mariano Gómez, del proyecto de sostenibilidad ambiental en el este de Cuba, señaló que unos 28 kilowatt pico (Kwp) instalados en el hospital de Ocujal del Turquino hacen posible los servicios las 24 horas, como ocurre en el hogar de ancianos, ya que poseen calentadores fotovoltaicos, solución estable para esos parajes.
También se favorecen 150 viviendas e igual número de familias en sitios aislados de montañas, donde disfrutan todo el día con cinco puntos de luz a través de lámparas fluorescentes y televisor a color dentro del hogar, alternativa que antes no tenían.
Escuelas, consultorios del médico y la enfermera de la familia, salas de televisión y video, y fincas agropecuarias se benefician, así como proyectos de la agricultura y pequeñas estaciones de bombeo de agua en zonas del Plan Turquino.
Las fuentes renovables de energía representan soberanía energética y en Cuba se pretende incrementarlas ante el reto de transformar la matriz energética, según el Lineamiento 247 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.