Santiago de Cuba, Nov 17:- Mientras teóricos y especialistas se debaten en el campo del intercambio sobre si la crisis económica capitalista global ha tocado fondo o no, según los intereses que representa cada cual, los efectos de esta siguen golpeando, en todo el planeta.
Así lo atestiguan las estadísticas de organismos internacionales y nacionales que estudian este fenómeno, y que ponen en duda que ya los males han terminado, principalmente, como se sabe, en los países más pobres.
Por ejemplo, 120 millones de niños no están escolarizados en el mundo, 11 millones mueren antes de cumplir los cinco años ve vida por causas evitables, 150 mueren de malnutrición, decenas de millones trabajan en condiciones de explotación insoportables, y otros tantos están expuestos a los peligros de los conflictos bélicos o son víctimas de diferentes formas de violencia, tráfico de personas y la prostitución infantil, que si bien no se deben en toda su dimensión a la crisis, si se han incrementado por esa causa.
Estados Unidos, la nación más poderosa que se haya conocido, no escapa a esto, y hoy impresiona que el 10 % de la población más rica de la región reciba entre el 40 y el 47 % del ingresos, en tanto el 20 % más pobre sólo entre un 2 % y un 4 %.
Esto se refleja en la salud, en la que la falta de cobertura médica, por citar un caso, podría haber sido un factor en la muerte de unos 17 000 niños en los últimos 20 años, de acuerdo con informe de una organización estadounidense que analiza el estado de este sector. Lo cierto es que hay unos 7 millones de niños, dentro de los casi 50 millones de norteamericanos que no tienen garantizada la asistencia médica.
Al cierre del año fiscal 2008-2009, el mes de octubre, USA alcanzó un déficit presupuestal récord de 1,4 millones de millones de dólares, lo que representa alrededor del 10 % del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país.
Consideran observadores, con evidente lógica, que el aumento del déficit tiene sus orígenes en las enormes erogaciones que han tenido lugar en el contexto del plan de estímulo económico de ese Gobierno para sacar a la principal economía del mundo de la recesión, y que alcanza los 787 mil millones de dólares, lo que no ha impedido que el desempleo – un indicador determinante en el estado de la economía de un país- haya alcanzado allí, este año, el 10, 2 %, la mayor cifra desde 1983, elemento que habla por sí sólo de que la crisis no ha terminado aún.
No obstante ese plan del presidente Obama, el Premio Nóbel de Economía, Paúl Krugman, advirtió que en los próximos 6 a 8 meses, habrá una fuerte posibilidad de retroceso en el sector a nivel mundial.
De esta posibilidad no está exento ningún país, y Cuba, como parte del conglomerado mundial tampoco, con la diferencia de que pese a las restricciones a que estamos obligados, las medidas que se adoptan, en medio de nuestras serias limitaciones, aunque indudablemente afectan, se trata de que sean las menos lesivas para la población.