Santiago de Cuba, Nov 17:-Profanar un símbolo es una herejía; no reverenciarlo es una incultura tal que raya en el irrespeto. Venerarlo y colocarlo en el pedestal más alto muestra la valía de cualquier generación de hombres y mujeres con valores identitarios que engrandecen la especie humana.
Cuba está llena de símbolos: la Bandera de la Estrella Solitaria, el Escudo de la Palma Real y el Himno Nacional son los más sagrados. También atesora atributos como la Flor Mariposa, la Palma Real y el Tocororo, que nos identifican el cualquier lugar del mundo.
Unos y otros se complementan, alimentan el espíritu y de hecho lo fortalecen para dar cauce a una vida de entrega, y a las acciones más heroicas, que sin esa fuerza tal vez seríamos incapaces de asumir o protagonizar.
Cuando se está lejos de la Patria escuchar apenas la música de esa ardiente estrofa: Al combate corred bayameses, puede provocar hasta las lágrimas. Ver izar la Bandera en lo más alto del podio olímpico o de otra competición deportiva internacional y contemplar al atleta recorrer el estadio abrazado a su Bandera, suscita emociones irrepetibles, nuevas, aunque la hayamos vivido muchas veces.
Cada uno tiene su encanto y su historia, muy vinculada al acontecer de este amado archipiélago donde nacimos y seguramente quisiéramos también morir, para ser enterrados a la manera de la poetisa matancera y cubanísima, Carilda Oliver Labra: Con toda la tierra encima.
La música del Himno fue estrenada el 11 de junio de 1868, pero no para acompañar el combate, sino en funciones religiosas. Días más tarde, el 20 de octubre, la música iniciada en la iglesia regresó a la Plaza central de Bayamo, donde el pueblo celebraba la victoria de los mambises sobre las fuerzas españolas. En ese momento, el patriota Perucho Figueredo pidió papel y pluma, y sobre la silla de su caballo escribió esos versos guerreros que constituyen hoy la letra del Himno Nacional.
Cuentan que cerca de la Plaza, en el lugar donde estaba confinado, por las fuerzas cubanas, el teniente coronel Julián Udaeta reconoció la música escuchada en la iglesia, y expresó: “Yo sabía que no estaba equivocado; no era música religiosa, sino una marcha patriótica”.
Originalmente nuestro Himno tuvo seis estrofas y en 1899 una comisión de la Asamblea de la República determinó suprimir las últimas cuatro ya que no respondían a la situación beligerante del país, pues España había sido derrotada, así se convirtió en uno de los más cortos de los existentes en el mundo.
El Escudo de la Palma Real fue dibujado en 1849 por Miguel Teurbe Tolón. Tiene la configuración de una adarga ojival, en cuyo cuartel superior aparece enmarcada entre dos extremos de tierra una llave dorada sobre un mar azul, que representa la posición de Cuba entre las dos Américas y un sol naciente que simboliza el surgimiento de una nueva nación. Las tres franjas azules indican los tres departamentos en que estaba dividida Cuba en la etapa colonial y las dos blancas la pureza de los ideales. La Palma Real que aparece en el tercer cuartel, en medio de un paisaje cubano representa la pródiga naturaleza y la hidalguía y serena firmeza del cubano.
El Escudo está avalado por una rama de laurel y otra de encina, símbolos de la victoria y la fortaleza, y descansa sobre un haz de varas que encarna la unidad de los cubanos, coronado por el gorro frigio de la libertad, con la estrella solitaria, símbolo de una sola e indivisible nación.
La Bandera, diseñada también por el escritor, poeta y dibujante Teurbe Tolón, fue izada por primera vez en 1850 por los miembros de la expedición libertaria de Narciso López, y se adopta como Enseña Nacional el 11 de abril de 1869, por la Asamblea Constituyente de Guáimaro.
Cada elemento que la conforman tiene su significación: tres listas azules que representan los tres departamentos en que se hallaba dividida la Isla durante la administración colonial. Las dos franjas blancas evocan la pureza del ideal independentista. El triángulo equilátero representa la libertad, la igualdad y la fraternidad, y su color rojo simboliza la sangre que sería necesario verter en la lucha por la soberanía. La estrella blanca y solitaria encarna la unidad en la libertad.
La flor nacional es la Mariposa que toma su nombre por el parecido de sus pétalos con este hermoso insecto. La planta que da origen a esta olorosa y blanca flor alcanza hasta un metro y medio de altura y sus hojas verdes y grandes son a su vez lanceoladas y envainadas. Por su blancura se le asocia a la pureza de los ideales. Es símbolo de delicadeza, gracia y esbeltez de la mujer y fue empleada por ella como una especie de clave en las guerras libertarias del siglo XIX.
Las guerrilleras Celia Sánchez y Vilma Espín gustaban de usarla en el pelo como símbolo de feminidad, en los días difíciles de la guerra.
El ave nacional es el Tocororo, que es un ave trepadora, endémica de Cuba, de bellos y vistosos colores Su plumaje reproduce los colores de la Enseña Nacional. De nombre indígena: Guatiní, habita en los lugares boscosos del país, especialmente en zonas montañosas.
Mereció esa categoría por dos razones fundamentales: por el simbolismo de su hermoso plumaje y por su resistencia al cautiverio.
La Palma Real es el árbol nacional. Su figura enhiesta soporta en pie la fuerza de los más furiosos vendavales, siendo expresión de la firmeza e hidalguía de la nación frente a la hostilidad exterior.
Debemos respetarlos y cuidarlos porque siempre han estado en nuestras luchas por la libertad, ayer junto a los mambises y rebeldes, y hoy, acompañando a los cubanos en incontables batallas y misiones dentro y fuera de las fronteras nacionales.
Cuba atesora también otros emblemas queridos y respetados que son parte importante de la identidad nacional como sus héroes y mártires, sus museos y monumentos, los mausoleos que guardan los restos de Martí, Maceo, Céspedes, Agramante; de los que cayeron en el Moncada, en la guerra de liberación nacional o en las misiones internacionalistas.
Cuba tiene a Camilo, al Che, a Almeida; posee calles, barrios, costumbres, tradiciones, combatientes del Ejército Rebelde y la lucha clandestina, Héroes del Trabajo, personalidades de la ciencia, la medicina, la pedagogía, la cultura y el deporte que constituyen la historia viva de esta nación forjada con la gloria de sus mejores hijos.
Pienso que estos conceptos y realidades están bien arraigados en muchas personas, gracias a la educación recibida en el hogar primero y después en la escuela, y a la cultura política que se ha ido cimentando en el pueblo por la sabiduría y visión de sus principales dirigentes, encabezados por Fidel.
Pero como algunas no las valoran en su justa dimensión, tenemos una gran responsabilidad de forjar esos valores y sentimientos en las actuales y futuras generaciones, si queremos perpetuar la obra de la Revolución, lo que pasa necesariamente por la defensa de la identidad nacional.
Es el desafío ante un mundo unipolar y globalizado, frente a un imperio que quiere hacer prevalecer su hegemonía a toda costa y a todo costo, y además ante una crisis económica que también nos perjudica como país del Tercer Mundo.
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» 6 Comentarios
6"Los símbolos son sagrados" - Monday, 31 de May de 2010 a las 16:14por Aída Quintero Dip
Agradezco a todos los que enviaron su consideración sobre el artículo Los símbolos son sagrados. Es cierto que todavía hay quienes no les rinden la reverencia que merecen. Esto quiere decir que la labor educativa de padres, maestros y comunicadores en sentido general debe multiplicarse. Coincido con la emoción de ver odear la bandera cubana, esa que hasta los muertos alzando los brazos, la sabrán defender todavía, como dijo el poeta. Gracias.
5"Fortalecer con acciones." - Monday, 31 de May de 2010 a las 15:31por Santiago Martín
Su árticulo es muy bueno, pero hoy nuestros simbolos son necesarios tenerlos presentes en el surco , en el aula, en la trinchera y donde lo necesitemos, se trata de enseñar a nuestros hijos y juventud nuestras tradiciones patríótcas y valores como un solo proceso , coincido con los comentarios, el respeto y solemnidad depende y es responsabilidad de todos los cubanos, todos somos cubanos , si no siempre llevan la solemnidad requerida es tarea de los patriotas rescatar nuestras raíces.
4Comentario - Monday, 31 de May de 2010 a las 15:37por verónica rodríguez
me gusto mucho este articulo, pero me parece que es muy necesario que por la televisión se transmitan mas mensajes sobre los simbolos patrios, muchos estudiantes universitarios a los que les he dado clases no saben ni como se dobla la bandera, se impone ya que volvamos a estos temas a todos los niveles de educación
3Comentario - Tuesday, 18 de May de 2010 a las 10:45por Francisco Sánchez López
Me gustó mucho el articulo de los simbolos patrios, quiero hacerles saber que su periodico es muy interesante, siempre que puedo lo reviso. Soy ingeniero civil y trabajo en la empresa de proyectos de Cienfuegos, desearia me enviaran a mi correo los simbolos de Santiago de Cuba. Lamento no conocer su Ciudad, pues por referencias, fotos y reportajes se que es muy bonita Saludos cordiales Paquito
2"Médico" - Sunday, 21 de March de 2010 a las 00:50por Meinardo
En Diciembre estaba frente a la dirección de salud en Santiago y vi la bellísima bandera que ondeaba como una reina en el cielo limpio de esa mañana y me alegré de quien tuvo esa genial idea, ese es nuestro símbolo más querido, su sola presencia, invoca la patria y no se presta a ninguna confusión, nada se le compara y estremece verla, no con los mismos ojos, pero si con la misma emoción que la viera Bonifacio Byrne y a la que dedicó sus inmortales versos "mi bandera".
1"No abusar de los simbolos" - Sunday, 20 de December de 2009 a las 16:49por Camilo
Me parece muy positivo que en nuestra ciudad héroe podamos ver la bandera cubana por varios sitios como simbolo supremo de Cubania y patriotismo ; pero cuidado no abusar. En muchos centros de trabajo no están debidamente colocadas , su uso no siempre lleva la solemnidad requerida. Llamo la atención que el asta que está en la rotonda al bajar la loma de Quintero no está derecha , está ligeramente inclinada y eso es fatal. Es necesario extremar la calidad en estas cosas.