La iniciativa, desplegada en varios puntos de la provincia, tiene como objetivo fortalecer las reservas de sangre, un recurso indispensable para la atención médica en hospitales y centros especializados. En este contexto, la respuesta de los santiagueros ha sido inmediata y significativa.
Desde las primeras horas de la mañana, hombres y mujeres de distintas edades acudieron de manera voluntaria a los sitios habilitados para donar. Entre ellos se encuentran trabajadores, estudiantes, jubilados y donantes habituales que, conscientes de la importancia de este acto, lo asumen como una responsabilidad social y un deber humano.
Muchos de los participantes coinciden en que donar sangre no solo salva vidas, sino que también representa un gesto de empatía hacia quienes enfrentan situaciones complejas de salud. Para algunos, se trata de una práctica sistemática; para otros, es la primera vez que extienden su brazo con la convicción de poder ayudar a desconocidos.
Representantes de los CDR resaltaron que esta jornada constituye una expresión concreta de unidad y cooperación, valores que distinguen a la sociedad cubana.
La jornada que se extiende hasta el venidero 14 de junio tiene el propósito de continuar sumando voluntades y garantizar la disponibilidad de sangre en momentos críticos. En cada donación, se reafirma la capacidad de un pueblo para cuidar de los suyos, demostrando que la solidaridad sigue siendo una de sus mayores fortalezas.