Santiago de Cuba
Aquel Día de la Santa Ana, mamá Chicha no imaginaba la consecuencia del encuentro de su hijo Oscar con Fidel Castro, y una señora que la observaba caminando por el parque meditó: ella de paseo e ignora lo que aconteció. Más tarde, estando en casa de su hermana, una vecina le dijo: Chicha mira el periódico, a Nito lo mataron en el Moncada.
La Empresa Estatal cubana tiene actualmente desafíos que van más allá de su labor de origen, a partir de las necesidades, que demanda el país por las carencias de recursos. Si bien no es un proceder novedoso, es un hecho que merece un espacio de reconocimiento, porque revela emprendimiento, voluntad y solidaridad, propios de nuestro sistema social.
Testigo excepcional del ataque al Cuartel Moncada, en 1953, Santiago de Cuba no olvida el heroísmo de los jóvenes de la Generación del Centenario que, aunque no triunfaron en aquel instante, encendieron la llama que nutrió la lucha hasta la victoria de enero de 1959.
Cuando se produjo el asalto a los cuarteles Moncada, en Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, el 26 de julio de 1953, el entonces joven estudiante, Frank País García, estuvo entre los santiagueros que de inmediato trataron de conocer lo que sucedía. Y su primera reacción fue solidarizarse con los asaltantes.