En un comunicado, el portavoz de la representación diplomática china señaló que esas declaraciones están marcadas por la "obsoleta Doctrina Monroe" y por "prejuicios ideológicos de la Guerra Fría, lo que expone una vez más su carácter hegemónico, dominante y prepotente".
El mensaje también criticó la pretensión estadounidense de considerar al hemisferio occidental "como su propiedad privada y patio trasero» y rechazó el empleo de bloqueos, sanciones, intimidación y subversión como instrumentos que buscan imponer ese dominio.
"El derecho de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus propios socios no debe ser interferido", subrayó el comunicado.
Al respecto, el portavoz sostuvo que lo que debe ser erradicado es "el hegemonismo y la política de poder, los bloqueos, las sanciones y la política de las cañoneras".
El comunicado enfatiza que China continuará apoyando firmemente a los países de la región en la defensa de su soberanía nacional, su seguridad y sus intereses de desarrollo, y se opondrá resueltamente a la injerencia externa en los asuntos internos de las naciones latinoamericanas.
De forma sistemática, China ha expresado el respaldo a Cuba en la defensa de su soberanía e integridad territorial, así como el rechazo al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra la Isla.