En esta ocasión, el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia” marcó un encuentro que tuvo como sede la Universidad Médica de Santiago, en su facultad principal, organizado por el Centro Provincial de Promoción de salud, con la participación de la Universidad de Oriente y un amplio colectivo de estudiantes de medicina, biología, agricultura y secundaria, junto a compañeros dela comunidad que habitualmente acompañan estas actividades.
El evento, que también contó con la presencia de instituciones de medicina y sanidad animal, se propuso visibilizar los avances de la ciencia cubana, incluso en el complejo contexto posterior a la pandemia de COVID-19, enfatizó Raúl Leyva Caballero, de Promoción de Salud. Durante la apertura, el director general de salud de la provincia, Miguel Ángel Díaz Núñez, recordó los logros del país: “Cuba tuvo tres candidatos vacunales, condujo inmediatamente la enfermedad y desarrolló un programa de vacunación ejemplar. Nuestra biotecnología, la medicina nuclear y todas las investigaciones realizadas demuestran que se puede hacer ciencia aun en condiciones adversas”.
Díaz Núñez enfatizó que el homenaje de este año va más allá del ser humano: “No podemos enfocar las acciones solo a la salud de la persona. Si no cuidamos la salud de los animales, de las plantas y de nuestro ecosistema, estaremos hipotecando el futuro. Hoy recordamos a localidades como Chernobyl, cuyas consecuencias nucleares aún persisten, y alertamos sobre conflictos bélicos que alteran el clima, el agua y el propio estrecho. Por eso hacemos un llamado a las autoridades locales y mundiales para respetar la ciencia y la innovación”.
El directivo subrayó que la salud es hoy un producto que se construye colectivamente: “Solo el 20% corresponde a las instituciones sanitarias; el 80% restante depende de los gobiernos, de la higiene ambiental, la seguridad social, el transporte, la calidad del agua. Si no hay agua, no hay salud. En Cuba contamos con la Ley de Soberanía Alimentaria y Seguridad Alimentaria y Nutricional, que obliga a evaluar la inocuidad de los alimentos y a orientar a productores y gobiernos sobre cómo nutrirse mejor con los recursos locales. La ciencia nos dice cómo combinar lo que tenemos”.

El evento coincidió con una reunión paralela en Francia, donde más de 800 instituciones científicas de 80 países analizan las metas para contribuir desde la ciencia y la innovación a la salud única —humana, animal, vegetal y planetaria—. “Hoy es un día para reflexionar sobre lo que cada uno puede aportar: dejar el tabaquismo, el alcoholismo o las drogas, y ser rigurosos en nuestro accionar diario. La salud no es responsabilidad exclusiva de los cuerpos de salud; es tarea de todos, los 365 días del año”, concluyó Díaz Núñez.
La jornada incluyó paneles, exposiciones de proyectos científicos y un llamado a los estudiantes de secundaria presentes: “¿Por qué estudiar medicina? ¿Por qué hacerse científico? Hoy les mostramos lo que se hace en Cuba para que se enamoren de la ciencia”. Sin más, la actividad se transfirió a comisiones de trabajo que continuarán durante la semana, con el firme propósito de producir salud desde cada rincón de la provincia.