Inició en el año 1989 en la Sucursal de Enramadas y Corona como Auditora, donde permaneció por un periodo de adiestramiento, compartiendo con un colectivo muy bueno:
“A pesar de que han habido cambios en el sistema informático, allí aprendí la base de todo -compartió con Sierra Maestra-. Con posterioridad pasé a la Dirección Provincial -en 1991- como Jefa de Grupo, donde actualmente estoy. Aquí la experiencia ha sido amplia y positiva, tanto laboral como personal”.
Por otra parte, en materia de preparación, destacó que hay que dominar el “Código de Ética, ser economista para comprender el sistema de la contabilidad; ser responsable, capaz, aprender y superarse sobre la marcha, tanto en la técnica de banco como de auditoría, con todas sus normas actualizadas. Mi labor es amplia, exige mucho de dominar la documentación, de prepararse”.
Margarita también apoya en las captaciones de jóvenes que se han preparado y son muy buenos, “nuestro supervisor es de la nueva generación”, subrayó, denotando así su disposición a asumir tareas y a ayudar a que otros crezcan cada día.