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Detrás del violín… otra historia

08 September 2026 Escrito por 

Era lógico que entre tanta Matemática, Cibernética, finanzas, números y mucha buena música el muchacho se inclinara por alguna de estas variantes del conocimiento humano.

A fuerza de ser sincero, aquel joven emprendedor, de nombre José Carlos Puente Suárez, entonces al frente de la Cámara de Comercio en Santiago de Cuba, al menos para mí no guardaba relación alguna con el pentagrama. Y cuán errado estaba de pensar así.

Hoy me satisface cada vez que exalto una actuación en la ciudad, de JC El Violín Trovadoresco. Y aun así me queda siempre la curiosidad: ¡Qué tendrá que ver la Cámara de Comercio con el violín! Y hurgué, pregunté, hasta que  convencí a José Carlos para que hablara. Descubrí, entonces, que detrás del violín hay otra gran historia.

“El proyecto artístico JC El Violín Trovadoresco lo creé el 14 de agosto, hace seis años. Por eso estoy celebrando la efeméride y lo hago con algunos conciertos. Inicié el proyecto en La Habana, donde viví muchos años por razones laborales, pero en 2023 regresé a Santiago de Cuba y acá estoy como parte de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Miguel Matamoros donde me desempeño como comunicador institucional y, además, soy músico contratado por esta entidad”.

Para referirse puntualmente a su tránsito por el pentagrama, por el que el Instituto Cubano de la Música le otorgó el Sello Conmemorativo 50 años de la Nueva Trova, JC deja al margen en el diálogo, sus otras responsabilidades, por ejemplo, que de 1980 al 2020 se dedica totalmente a los estudios de economía y al trabajo en esta que incluye la cibernética, la informática, el marketing... en Santiago de Cuba, y en el ámbito nacional, en La Habana.  

Sin estridencia; sin campaña promocional alguna; aferrado solo a la calidad que emana de su instrumento y a la personalidad sosegada que irradia, JC comenzó a aparecer en los escenarios santiagueros donde ha ido ganando espacio por espacio.

“En los últimos tres años del proyecto acumulo más de 300 actividades, y en verdad, la acogida del público ha sido muy buena tanto en las presentaciones en vivo como entre quienes me siguen en el sitio JC El Violín Trovadoresco. Interactúan conmigo, me hacen sugerencias, me piden melodías que me obligan a prepararme más, a conocer más, y a tratar de interpretarlas impecablemente”.

Esa labor ardua del artista la recompensaron las autoridades del territorio, encabezadas por Beatriz Johnson Urrutia y Manuel Falcón, primera secretaria del Partido y Gobernador, cuando le entregaron en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, el “Sello Con el esfuerzo de todos Venceremos”.

Aquí no hay nada improvisado. Solo al ver cómo se para el artista a la hora de ejecutar el instrumento, uno se percata de que ahí hubo una buena formación; que hay escuela.

“Yo nací en 1962, en medio de un ambiente musical, y crecí en medio de ese ambiente...”, señala José Carlos.  

“En septiembre de 1972 ingreso en el Conservatorio Esteban Salas, donde era director el maestro Radamés González Brugal. Comencé las clases con el maestro Miguel del Castillo Clavel que se había formado en el Conservatorio Tchaikovski, de Moscú. Venía él con toda la preparación que da la escuela rusa de violín. Con Miguel aprendí mucho de técnica y del rigor en el estudio del instrumento”.

Para ser exactos, Jose Carlos (JC) no comienza el aprendizaje de la música en el “Esteban Salas” en 1972, sino en 1969 cuando empieza el estudio del violín con el maestro Antonio Serret Danger, hermano de Dulce María, directora del Conservatorio Provincial de Oriente. Antonio fue el fundador de la Orquesta Filarmónica que luego se llamará Orquesta Sinfónica de Oriente (OSO).

Es tan pequeño Jose Carlos, que ni le sirve el violín medio usado por los niños en el inicio. La suerte lo acompaña: el maestro Serret tiene un violín minúsculo en su casa y JC puede comenzar su aventura musical.

Pero ya en la etapa en el “Esteban Salas”, el maestro Miguel regresa a Moscú a hacer su doctorado en música y JC queda con el padre de Miguel, Alcibiades del Castillo, y con el maestro Castellanos, hoy músico de la OSO y de la agrupación que respalda al vocalista José Armando Garzón.

Mas el violín le viene a Jose Carlos de generaciones familiares porque su padre, José Nicolás Puente Barquilla, siguiendo la misma ruta del abuelo de JC, inicia los estudios del instrumento a finales de los años 40 y en 1948, con 12 años, recibe de su padre, el mismo violín que hoy usa Jose Carlos.

Es un instrumento francés, de un luthier de apellido Buthod, que lo construyó en una de las primeras fábricas de violines, violas, violonchelos y contrabajos de París. Y se estima la fecha de fabricación en los finales del siglo XIX.

Con ese mismo instrumento, en 1956 el padre de JC crea en los carnavales de Santiago de Cuba, una de las primeras orquestas charanga en la ciudad: la Orquesta Ilusión, que estaría cumpliendo 70 años.

Por la “Ilusión” pasaron muchos músicos santiagueros. Al mismo tiempo, o sea 1956, surge en Santiago la orquesta Los Taínos, casi jazz band, dirigida por un violinista, el maestro Daniel Guzmán.

Y fue muy interesante conocer, que con parte del dinero recaudado en sus actuaciones, la “Ilusión” contribuye con la lucha clandestina contra la tiranía de Fulgencio Batista, y por eso José Nicolás tiene que alzarse en las montañas del II Frente donde forma parte de las columnas 17 y 19 del Ejército Rebelde dirigido en esa zona por el Comandante Raúl Castro Ruz.  

Al frente de la orquesta quedaron Bebito, el pianista, y Argimiro, el flautista.  Al triunfo de la Revolución, José Nicolás se reincorpora como director fundador de la agrupación que entonces ameniza bailes y carnavales en todo Oriente, hasta que en 1961 Puente Barquilla pasa definitivamente a la vida militar. Y es el primer jefe de la finanza, cuando el 21 de abril de 1961 se crea en Baraguá, la histórica División, y luego, durante muchos años, tiene la misma responsabilidad en el “Señor Ejército”, el Ejército Oriental (EO).

Pero ni la dinámica militar ni lo que se mueve dentro de las FAR interrumpe en Puente Barquilla la tradición musical y paralelamente a su cargo en las finanzas del EO, funda en la División 50, una orquesta de estilo jazz band, por la que pasarán buenos músicos como Pablo Moya, luego integrante de la Orquesta de Música Moderna de Oriente, bajo la dirección de Osmundo Calzado, y después director fundador de Karachi; también, músicos de Son 14...

Muchos de aquellos instrumentistas que estaban en la Div. 50,  junto con Jorge Mercerón y el profesor Calixto Cardona, formaron parte de la Sección Política de esa Gran Unidad de las FAR, cuando el EO lo dirigía Zenén Casas Regueiro.

Este movimiento artístico que se genera en las FAR al este de Cuba, llega hasta La Habana, y la orquesta de la Div. 50 actúa en el “Payret”, en representación de Oriente.

En 1980 se organiza en La Habana una orquesta similar a la del ICRT pero formada por jóvenes instrumentistas. Se van a ofrecer tres espectáculos y esa agrupación será  el pedestal donde se levante todo el programa.

Los organizadores visitaron cada provincia en busca de talento joven. Para ese momento, ya JC está en Economía, en la UO. Pero como el profesor Radamés González Brugal conoce bien a JC, lo propone para que pase la audición.Y es seleccionado. Hay que pedir, entonces, una dispensa en la UO y el muchacho estuvo un mes en la Capital.

“Fueron tres espectáculos dirigidos por Eddy Gaitán, en la Sala Avellaneda del Teatro Nacional de Cuba. Allí cantaron Sergio Farías y Narciso Suárez que estaban ´muy ´pegados´; Raquel Hernández, el Septeto Sierra Maestra, con José Antonio Rodríguez, su voz principal. Éramos en la orquesta 65 músicos muy jóvenes. Varios de ellos son hoy figuras relevantes en Cuba y también en el extranjero. Ahí aprendí muchísimo”.   

SIN DISCUSIÓN... LOS NÚMEROS  

Sin discusión, los números, los cálculos, las ecuaciones son la otra pasión de JC y tratando de investigar, de aprender, cuando le tocó su tesis de Economía, la hizo relacionada con Modelos de optimización de álgebra lineal, con el uso de una gran computadora. Con esa obtuvo la máxima puntuación en la defensa, y luego fue seleccionado para integrar un pequeño grupo de jóvenes graduados de Economía, para asistir a un evento anual entre los países del CAME (Consejo de Ayuda Mutua Económica), en octubre de 1985, en Bratislava.  

El encuentro fue organizado por temáticas, y finalmente Cuba ganó dos grandes premios: uno, en Economía Política, para Ramón Pish Madruga, hoy Dr.C. en Economía y director del Centro de Estudios de la Economía Mundial, en La Habana; el otro, para la tesis de José Carlos, quien ademas ganó el premio de la Comisión de Método Matemático. Un tremendo éxito para él.   

PERO LA MÚSICA... AHI

Como ocurre con los números, tampoco hay discusión en la tradición musical familiar que inspira a José Carlos, esa que jamás abandonó al niño alumno de Antonio Serret, al estudiante del “Esteban Salas”... El propio artista define así esa tradición:  

“Mi abuelo, Puente, era Dr. en Medicina y músico sinfónico. En el Museo de la Música Pablo Hernández Balaguer hay una gigantografía de aquella orquesta formada por el maestro Antonio Serret, en la que aparecen en los primeros atriles, mi abuelo y Electo Rosell “Chepín”, otro gran violinista.

“Los hermanos de mi padre por parte de mi abuelo son Víctor y Omar Puente Fife. Víctor fue viola de la OSO y fue el creador del primer mariachi que existió aquí en Santiago de Cuba y que viajó a México y a otros países. Víctor se muda a la Capital y forma parte de la orquesta del ICRT como primera viola, y también crea los violines del Tropicana de La Habana, por donde pasaron maestros como Pedrito Depestre, David Calzado... eran ocho o diez violines que todas las noches tocaban entre las mesas del Tropicana.

“Cuando se graba la novela Sol de Batey, hay una escena en la que Charito va con su tía a un teatro en Trinidad, a ver, supuestamente, a Claudio José Domingo Brindis de Salas y Garrido, conocido como el “Paganini Negro” o “El rey de las octavas”. Mi tío Víctor tenía esas características de Brindis: alto, mulato, tocaba violín. Entonces hizo el personaje. Pocos días después, un ataque de asma le provocó un infarto y murió. Quedaron sus hijos Ramses y Aaron Puente Matos, excelentes violinista y bajista, respectivamente.

Omar, el otro tío de JC, desde hace más de 20 años vive en Europa y desarrolla su obra artística en Londres. Pero no ha perdido ni un ápice de sus raíces cubanas y viene a Cuba tres o cuatro veces al año, imparte clases a jóvenes músicos; también, ofrece conciertos de música clásica y popular; allá tiene un piquete de jazz y otro de música cubana; viaja por países latinoamericanos y por ejemplo, en Colombia su arte tiene gran aceptación.

Curiosamente, Omar, tío de JC tiene casi la misma edad que este. Nacieron el mismo año, el primero en enero y el segundo en julio. Y se reencuentran tío y sobrino en las aulas del Conservatorio Esteban Salas, en 1972. Omar sí terminó su etapa del conservatorio. Luego, cuando el abuelo de JC decide mudarse a la Capital, continúa en la Escuela Nacional de Arte y después en el Instituto Superior de Arte (hoy Universidad de las Artes).

José Carlos asegura que su tío es uno de los mejores violinistas que ha dado Cuba, con un virtuosismo impresionante. De tal manera que José María Vitier cuando hace la música de la serie En silencio ha tenido que ser, echa mano a dos violinistas de puntería: Omar Puente Fife y Dagoberto González quien luego, junto a su padre, forman parte de la orquesta Aragón.

VIOLÍN Y ECONOMÍA

“Yo decido apartarme un tiempo de la música porque tenía muchas inquietudes con el tema de las Matemáticas. Siempre he sido afín a las Matemáticas, a la cibernética. En 1980 comienzo a estudiar Economía en la Universidad de Oriente. Allí me especialicé en Planificación de la Economía y por esa misma tendencia a la cibernética, desde el primer año de estudio me vinculo a los centros de cálculo de aquellos años: DATINSAC, la Oficina de Estadística, frente al Bosque de los Héroes (hoy sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular)...

“Cuando la tesis, mi tutor había sido el profesor José Luis Rodríguez, quien años después fue Ministro de Economía”.

SERRET INOLVIDABLE Y LA SUERTE DE JC

“Con el maestro Serret pude dar solo dos años. Él falleció y estuve unos meses sin profesor, aunque Dulce María Serret siempre buscó al maestro violinista Alcibíades del Castillo quien dos veces a la semana, en la propia casa de Dulce María, me daba clases, para no perder lo aprendido.

“La maestra Serret habló conmigo para que siguiera con ella en el piano pero yo me aferré al violín por tradición familiar. De todas formas me preparó muy bien para entrar al Conservatorio.

“El 6 de febrero de 1971 se dio el primer concierto en homaneje a la memoria de Antonio Serret. Se realizó en  la escuela de piano que estaba en la casa de Vilma Espín. Ella donó la casa al conservatorio para dar allí clases de piano y hacer conciertos.

“Aquella presentación la inicié yo y fue simbólico porque fui el último alumno del maestro Serret. Me prepararon y toqué fragmentos de La viuda alegre, acompañado al piano por Dulce María. Y tengo entendido que esa fue también, la última vez que la maestra actuó frente al público”.

Cuando toca el violín ante cualquier auditorio, JC asume una postura casi altanera. Y al colocarse el instrumento al nivel del hombro y cerca de los ojos, entonces por momentos parece sumergirse totalmente en la música; también, hablar con las cuerdas que el arco hace gemir. Después, al final de cada pieza, la satisfacción en un rostro que refleja la certeza de saber cuán afortunado es tener y hacer sonar un Violín Trovadoresco. 

 

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MsC Miguel Angel Gainza Chacón

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