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Las peligrosas conquistas de los sinsentidos

31 May 2026 Escrito por 
Empresa eléctrica en Facebook

Hay decenas de sitios que son gestionados, en su inmensa mayoría, desde Estados Unidos y que analizan e informan sobre temas cubanos con la lupa del sinsentido. No es más que manipular un hecho actual o del pasado desde una perspectiva que obvia lo positivo y ensalza la etapa neocolonial, añade elementos negativos al proceso revolucionario -no pocos sin fundamento histórico verificable-, y desmonta al bloqueo como la principal causa de los males que nos agobian.

No está de más enfatizar en lo amarillista y sensacionalista de esos medios -que hasta publican hechos de sangre, robos y hasta discusiones de parejas y vecinos-, financiados por el gobierno estadounidense, y el "corta y pega" que realizan el uno del otro con el mismo guión que también siguen los influencers que ya suman miles y que a cada rato se aparecen con "noticias de última hora" y exclusivas que, según ellos, obtuvieron de fuentes que prefieren quedar en el anonimato y hasta las más cercanas a la Dirección de nuestro país y del gabinete de Donald Trump.

Son sinsentidos como el del toque de queda que entrará en vigor, las felicitaciones de la Unión Eléctrica al pueblo por resistir los apagones, la dictada fecha y hora de la caída del poder revolucionario, y la aplicación del famoso "donde dice digo, dijo Diego" que hacen con cada resolución, decreto, ley o las declaraciones de funcionarios cubanos y de otros países. Apelan a los sentimientos; más bien, juegan con el sufrimiento del pueblo hasta en los tonos más burlescos cuando no pueden desmontar los multitudinarios desfiles del Primero de Mayo o las recientes tribunas abiertas en apoyo al General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Es así que, con la lupa del sinsentido, observan cada elemento para tergiversar, confundir e incluso justificar la asfixia inducida por la máxima presión que ejerce el poder imperial contra nuestro país y llegan a definirlo "como un mal necesario". Es la manifestación más cruel de quienes defienden una política genocida que puede tener consecuencias aún más terribles.

Tal parece que el sentido común se ha convertido en el menos común de todos los sentidos para que el estado actual de las cosas se base en creer todo cuanto se lee, escucha o ve de la manera más acrítica posible, en tanto alardean de ser convincentes en su afán manipulador y, sobre todo, de monetizar. Hacen, descaradamente, de las penurias un negocio muy rentable.

Ante esa inevitable avalancha de (des) información nos toca ser los primeros en decir, analizar, denunciar e incitar a corregir. Son de las principales misiones de los medios de comunicación, propiedad socialista de todo el pueblo.

Y cuando falta la electricidad y se cortan las comunicaciones, pues en el contacto con las masas está la vía, y eso lo enseñó magistralmente Fidel. Ahora bien, tiene que desarrollarse como un ejercicio de responsabilidad estratégica, donde prevalezcan la verdad y el consenso que lleve, en la medida de las posibilidades, a las soluciones o al mejoramiento de cada situación.

Los delegados, los factores comunitarios, los dirigentes políticos y gubernamentales de cada municipio tienen, necesariamente, que convertirse en los principales comunicadores en sus respectivas demarcaciones. Quitarle cada día un pedacito a los problemas no se logra desde una oficina, se materializa en la base.

Los sinsentidos que pululan en las redes sociales y que se convierten en las famosas "bolas" -definición cubana de la teoría del rumor-, que casi nadie puede o se atreve a parar, se desvanecen cuando se muestan los hechos y realizaciones concretas para mantener la vitalidad de escuelas y hospitales; los esfuerzos para atender a los más vulnerables; la severidad en el enfrentamiento y contención del delito, las ilegalidades y la corrupción; a las múltiples alternativas que cada día surgen y su imprescindible generalización; en la preparación para la defensa -que es el primero y más sagrado deber de cada cubano-, ahora que las amenazas son mayores y peligrosas.

En el concepto de Revolución legado por Fidel están los principios: cambiar lo que debe ser cambiado, preservar la unidad, la independencia, nuestras conquistas y no mentir jamás; todo eso, "con audacia y realismo" teniendo el "sentido del momento histórico" que nos ilumina para desechar cada sinsentido que se impone cual verdad hitleriana.

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Luis Alberto Portuondo Ortega

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