Una ofrenda floral a nombre del pueblo de santiaguero, se depositó en el muro del antiguo matadero de reses, de la urbe oriental donde fue ultimado el patriota el 17 de Agosto de 1870.
Hasta allí llegaron estudiantes, trabajadores y combatientes de la revolución cubana a honrar la memoria de Perucho Figueredo que nació en la ciudad de Bayamo el 18 de Febrero de 1818.
Su vertical posición independentista se puso de manifiesto al tomar la decisión de unirse a Carlos Manuel de Céspedes a la contienda insurrectos.
El 20 de Octubre de 1868 intervino en la toma de la Ciudad Monumento y montado en su caballo dio las notas de lo que sería más tarde el Himno Nacional.
Enfermo de fiebre tifoidea cae prisionero en tierras de la actual provincia de Las Tunas, conducido, juzgado y fusilado.
Para para perpetuar el legado de Perucho Figueredo en la villa santiaguera se erigieron monumentos en la Céntrica Plaza de Marte y en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, este último, obra del artista de la plástica Julio César Carmenate.