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Agosto, un mes para recordar a Pacho Alonso

27 August 2024 Escrito por  Mayte García Tintoré
Tomada de internet

Por esos caprichos de la vida, el 22 de agosto de 1928, en Santiago de Cuba, nació Pascasio Alonso Fajardo, el Pacho de todos los cubanos; y el 27 de agosto de 1982 fallece en La Habana este grande de la música popular cubana.

Con tan solo 54 años, y aun con muchos sueños por cumplir, sin despedirse partió hacia la eternidad el creador del ritmo pilón, un destacado director de orquesta, un hombre alegre y sencillo, un entrañable santiaguero.

Cuentan que primero ejerció como maestro, a mediados de la década de los cuarenta matriculó la carrera de magisterio en la Escuela Normal de Maestros, pero rápidamente comprendió que su verdadera vocación era la música, ser artista.

Y es que en su casa, desde pequeño se vinculó con el quehacer musical cubano, pues solían reunirse cantantes y músicos y se realizaban descargas.

Por eso con 18 años, y estimulado por Luis Carbonell, quién entonces laboraba como director artístico de la emisora santiaguera, se presentó en un programa de radio.

Luego, al visitar La Habana para una competencia deportiva, no desaprovechó la oportunidad y fue presentado por José Antonio Méndez en la conocida emisora Mil Diez, que tenía el Partido Socialista Popular. Más tarde lo hizo en el programa Revista Popular del Aire que se difundía por la emisora Cadena Oriental de Radio.

Cuentan que cuando Mariano Mercerón organizó su orquesta - En 1951-, tipo jazz band, Pacho fue uno de los vocalistas de esa agrupación con la cual realizó sus primeras grabaciones. En esta agrupación también cantaban Fernando Álvarez y Benny Moré, trío que se conoció como Los tres mosqueteros.

Al graduarse como maestro, en 1952, empezó a alternar las funciones de profesor y cantante, pero tuvo que decidirse por el canto.

Creó su propio grupo en 1954, con el nombre de Pacho Alonso y sus Modernistas, y se presenta por primera vez en la Capital, en la televisión, en el programa El Show del Mediodía. Cuatro años después reestructuró la agrupación y nació entonces Pacho Alonso y sus Bocucos, entonces se radicó en La Habana.E

Este vocalista de extraordinaria afinación, fraseo y métrica perfecta, luego identificó su grupo como Pacho Alonso y sus Pachucos. Quienes le conocieron cuentan que tenía un estilo singular de interpretar su música, solía cantar lo que se pudiera calificar como estampas musicales costumbristas, en las que relataba momentos y personajes de su natal Santiago de Cuba. Reconocidos musicólogos afirman que ‘llegó a tener un estilo a lo Pacho’.

Trabajó estrechamente con grandes del pentagrama musical cubano como Faustino Oramas, Ibrahim Ferrer, Carlos Querol, y Enrique Bonne. Y pocos conocen que también participó en una compañía de teatro infantil que se presentaba en el antiguo Teatro Coliseo de Santiago de Cuba.

Con su música se presentó con éxito en América, África, y llegó a recorrer Europa; luego, otro grande de la música cubana, el compositor santiaguero Enrique Bonne, le propuso la idea de crear el ritmo Pilón, que se nutriría de los elementos rítmicos, melódicos y tímbricos extraídos del órgano oriental y del golpe y movimiento del cuerpo (como si bailara) que hacen los campesinos en las montañas orientales cuando descascaran, muelen o aplastan el café ya tostado en el pilón.

En su voz se hicieron populares diversas creaciones musicales, sin duda logró una estrecha comunicación con los oyentes, y sus boleros, al igual que el inigualable ritmo pilón, que lo inmortalizó, dejaron huellas en la música que nos legó el gran Pacho Alonso.

En la década del cincuenta lanza su primer disco, Chachachá de la Reina, acompañado de la orquesta de Mercerón y con música compuesta por Enrique Bonne y a fines de 1958 alcanza reconocimiento con las canciones: Enfermo del alma» y Dame un chance, compuestas por Electo Rosell Chepín. En 1960 obtiene un Disco de Oro por La pachanga.

Un año antes de su muerte de forma repentina, le habían otorgado la Medalla por la Cultura Nacional, en reconocimiento a sus grandes aportes a la música popular cubana.

Cuando hoy se cumple 42 años de su partida física, este grande de la música siempre será recordado; pues Pacho Alonso fue mucho más que un ritmo, fue un santiaguero de pura cepa, un músico completo, que puso a sus boleros sentimiento y corazón, e hizo mover los pies a toda Cuba, con la sabrosura de su ritmo pilón.

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