Justo en la base de la Loma del Intendente, en el monumento a los caídos y en remembranza a jóvenes como Tony Alomá, Otto Parellada y Pepito Tey, fueron colocadas ofrendas florales a nombre del General de Ejército Raúl Castro Ruz; del Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez; del Presidente de la Asamblea Nacional y del Consejo de Estado Esteban Lazo Hernández, y del pueblo de Cuba.
El acto político-cultural de homenaje estuvo presidido por Beatriz Johnson Urrutia, presidenta del consejo de Defensa provincial, y Manuel Falcón Hernández, su vicepresidente.
La ocasión motivó la entrega del carné de la UJC a nuevos integrantes de sus filas, y que compartieran sus compromisos con las máximas autoridades de la provincia, los diferentes sectores socioeconómicos, para impulsar las tareas por el aniversario 67 de la Revolución.
Yusmaikel Balier Ramírez, miembro del buró provincial del Partido a cargo de las palabras centrales, destacó la extraordinaria capacidad organizativa de Frank País García -Jefe de Acción y Sabotaje- para planear la gesta.
Por otra parte, señaló que “la acción puso de manifiesto la confianza y la fe en el pueblo, así como el espíritu de lucha. Expresión de que nuestros héroes y mártires siguen viviendo, que su sacrificio fortalece la unidad y nuestros principios de la Revolución cubana”.
De igual manera, acotó que esos mismos principios son los que hoy permiten defender las causas de las naciones hermanas por preservar su libertad, independencia y soberanía.
Apuntó en otros temas el batallar incesante de nuestro país contra el bloqueo, de la mano del fortalecimiento del Socialismo. En el cumplimiento de estas dos premisas, el funcionario subrayó la delegación de misiones en los jóvenes, que son el futuro.
Refiriéndose a los retos actuales, reiteró el compromiso de Santiago con afrontar las ilegalidades, la corrupción y de mejorar la labor desde todos los frentes de trabajo, más necesaria tras el paso de un huracán; esta desde el acompañamiento atinado de los cuadros en todos los deberes.
Aunque no se materializaron con éxito las acciones del 30 de noviembre de 1956 para facilitar el desembarco del yate Granma -que por contratiempos ocurrió después- mientras distraían a las fuerzas de la tiranía, constituye una victoria moral y decisiva de la Revolución.
Mensaje que cada año Santiago de Cuba no olvida, de la mano con el homenaje a los héroes y mártires, y al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Al acto asistieron representantes del pueblo santiaguero, de las organizaciones políticas y de masas y combatientes de la lucha clandestina.