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La unidad, clave ante estos tiempos difíciles

06 February 2026 Escrito por  Periódico Granma
Foto: Estudios Revolución

Comparecencia de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, ante los medios de prensa nacionales y extranjeros, en el Palacio de la Revolución, el 5 de febrero de 2026, “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”

(Versiones Taquigráficas - Presidencia de la República)

Arleen Rodríguez.- Un saludo a todos los presentes.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, el compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, respondiendo a la solicitud de varios medios de prensa, en las últimas horas, ha decidido dedicarnos una parte de su apretada agenda para responder las preguntas que ustedes traigan.

No sé, Presidente, si usted prefiere introducir el diálogo.

Miguel M. Díaz-Canel.- Solo reiterarles el saludo y agradecerles a todos que en un momento tan complejo como el que vive el país, se hayan interesado por tener este encuentro.

Estamos claros de que hay preocupaciones en la población por todo lo que ha ido pasando, también por toda la intensa campaña mediática de calumnia, odio, también de guerra psicológica que se trata de imponer en estos momentos.

El encuentro con ustedes nos da la oportunidad de poder explicar en todo un grupo de temas cuáles son las proyecciones, cuáles son las maneras en que estamos buscando salir de esta situación en el menor tiempo posible y, sobre todo, con qué disposición, con qué voluntad y también con qué empeños.

Arleen Rodríguez.- Usted nos decía al llegar que acaban de tener una importante reunión.

Miguel M. Díaz-Canel.- Eso también ha marcado que tuvimos que dar un grupo de prioridades. Hemos tenido que hacer un grupo de valoraciones en el Buró Político, en el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en el Consejo de Defensa Nacional, y ahora acabamos de tener un encuentro en el Consejo de Ministros también para actualizar un plan.

En particular, lo que estuvimos viendo en el Consejo de Ministros fueron las directivas de Gobierno para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible. Y ustedes entenderán precisamente por qué estamos hablando de ese tema.

Arleen Rodríguez.- Les doy la palabra a mis colegas.

Voy a empezar por Oliver Zamora, que también nos había pedido hablar sobre la situación posterior al 3 de enero.

Oliver Zamora, en representación de RT, Rusia Today.

Oliver Zamora.- Un saludo, Presidente.

Miguel M. Díaz-Canel.- Un saludo, Oliver.

Oliver Zamora.- Me gustaría preguntarle más bien sobre dos temas, primero sobre la retórica de colapso que ha comenzado a fortalecerse desde el Gobierno de Estados Unidos, desde su presidente Donald Trump, por supuesto, repetido por medios afines a este Gobierno después de los sucesos del 3 de enero.

Me gustaría si pudiera profundizar un poco sobre cuál era realmente el nivel de dependencia que existía entre ambos gobiernos, qué se puede esperar en las relaciones bilaterales ahora entre Cuba y Venezuela.

Y un segundo tema, toda la ola de solidaridad que Cuba ha recibido. Saber si esa solidaridad hasta ahora a nivel de discurso pudiera convertirse también en una solidaridad más práctica, a pesar de las amenazas de Estados Unidos.

Miguel M. Díaz-Canel.- Está bien, Oliver.

Creo que la teoría del colapso y la insistencia en el colapso está muy relacionada con la teoría del Estado fallido y con todo un grupo de construcciones con que el Gobierno de los Estados Unidos ha tratado de caracterizar la situación cubana.

Precisamente, esta teoría del colapso está asociada a una de las corrientes o a una de las direcciones en las cuales se empeña el Gobierno de los Estados Unidos para derrocar a la Revolución Cubana.

Yo digo que hay dos direcciones fundamentales: La asfixia económica, que data desde los años sesenta con el Memorando de Mallory, y la agresión militar. Y está muy bien sintetizada en una de las declaraciones del Presidente de los Estados Unidos en los últimos tiempos, cuando en una primera parte de una frase dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles, reconociendo entonces que no hay Estado fallido, que lo que hay es un Estado que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones, no de cualquiera, las máximas presiones para asfixia económica de la principal potencia del mundo. De una potencia, además, que tiene un basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación.

Por otra parte, está la agresión militar, cuando la segunda parte de esa frase dice que no quedaba otra cosa que hacer que no fuera tomar el lugar y arrasar, ocupar el lugar y arrasar.

Creo que nosotros tenemos en nuestra historia, en los 67 años de Revolución, con el surgimiento del bloqueo, presente esa teoría de asfixia económica, ese propósito de asfixia económica. Siempre digo que todas las generaciones de cubanos que nacimos en los primeros años de la Revolución, hasta las más actuales, nuestros nietos, nuestros hijos, nacimos y vivimos bloqueados, y nacimos bajo los signos de esa asfixia económica, siempre hemos tenido carencias, siempre hemos tenido dificultades complejas, siempre hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes y de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada. Y ahí están los ejemplos de las cosas que hemos vivido.

Lo que pasa es que creo que el colapso, y está en la mentalidad, está en la filosofía imperial, pero no está en la mentalidad de los cubanos, el colapso no se puede asociar solo a las presiones y a las intenciones de un Gobierno imperial. En la visión nuestra ante el colapso está el concepto de la resistencia, de la resistencia creativa, que tiene que ver con defensas de ideas en las que creemos, con defensas de convicciones en las que creemos, con una convicción de victoria en la que también creemos.

Yo no soy idealista, sé que vamos a vivir tiempos difíciles, hemos vivido tiempos difíciles, estos en particular son muy difíciles, pero los vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de todos los cubanos, de la mayoría de las cubanas y los cubanos.

La relación con Venezuela no se puede catalogar de una relación de dependencia. Muchos tratan de verla como una relación de dependencia entre dos países, y con eso lo que hacen es restringirla, reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad de la relación que hemos tenido con la Revolución Bolivariana.

Desde que Chávez encabezó la Revolución Bolivariana se tejió toda una relación de cooperación, de colaboración, con principios solidarios, sobre todo, de integración, de complementariedad: cómo dos países hermanos, amigos, podían aprovechar las potencialidades de cada uno en función de esa integración, de esa complementariedad. Por eso surgió hace más de 25 años el Convenio de Colaboración Integral entre Cuba y Venezuela.

¿Y por qué integral? Porque abarca muchas esferas, abarca los temas de energía, los temas de soberanía alimentaria, los temas de educación, de educación superior, la alfabetización, la formación de cuadros, la formación de recursos humanos. Hay temas también que tienen que ver con la industria, con la minería, con las telecomunicaciones, con el intercambio cultural, con el intercambio político también. Y eso trascendió a las relaciones de Cuba y Venezuela.

 «No imponemos colaboración. Nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando gobiernos, cuando pueblos de naciones nos lo piden». Foto: Giráldez, Laura Mercedes
En esa relación y en ese convenio, recuerden que cuatro años después surgió el ALBA-TCP, que ya fue llevar las concepciones de esa relación a un grupo de países del ámbito de América Latina y el Caribe.

Posteriormente, ALBA-TCP apoyó también Petrocaribe, que fue un grupo de proyectos también con un enfoque energético, pero con un enfoque hacia lo social, hacia la justicia social, hacia la equidad, hacia las oportunidades y el beneficio y el desarrollo de los pueblos, ya no solo de Venezuela y Cuba, sino de América Latina y el Caribe.

Ahí está reflejado el concepto de integración, esa integración que soñó Martí, que soñó Bolívar y que defendieron Fidel y Chávez, y con las que todos nosotros estamos comprometidos, porque hay miles de cubanos que han pasado por misiones que se protagonizan en el contexto de este convenio, de esta colaboración.

En otras ocasiones he explicado, y es porque lo siento, ¿no?, que no hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales que logró ALBA- TCP, que nació como parte de esa relación estrecha entre Cuba y Venezuela.

Recuérdese que hay algo muy trascendental, yo diría muy sentido, que fue la Misión Milagro, que le devolvió la visión a más de 3,5 millones de latinoamericanos que no tenían visión por enfermedades que podían ser tratadas con otros enfoques, no con un enfoque comercial, no con un enfoque de riqueza, sino con un enfoque de justicia social, con un enfoque de equidad.

Con un método cubano, el Yo sí puedo, de alfabetización, en ese contexto de integración, cuatro países lograron superar el analfabetismo y se declararon territorios libres del analfabetismo. Ustedes me pueden decir: “Pero, bueno, esa es una conquista social a la que todo el mundo aspira”. Sí, pero que todavía no se logra en el mundo.

Fíjense que en América Latina y el Caribe, desde que Cuba se declaró Primer territorio libre de analfabetismo en América Latina y el Caribe, ¿cuántos años pasaron, cuántas décadas pasaron para que otros cuatro países lo pudieran lograr? Y lo pudieron lograr precisamente con ese concepto de complementariedad y de integración en un sistema de relaciones no basadas en el egoísmo, sino basadas precisamente en estos conceptos, que son conceptos más humanistas, que son conceptos de un enfoque de no dejar a nadie atrás.

Por supuesto, aquí se tejieron relaciones económicas, comerciales, proyectos de colaboración muy importantes. Uno de esos proyectos, sobre todo en energía, por la prestación de servicios médicos se compensaba una parte importante de las necesidades de combustible, no todas, pero una parte importante, sobre todo en los tiempos más actuales; en otro momento sí cubrían todas las necesidades de combustible de nuestro país, pero en estos tiempos ya no lo cubrían todo, porque recordemos que Venezuela ha estado sometida a sanciones, Venezuela ha estado sometida a medidas coercitivas, a presiones y eso ha afectado también ese intercambio que se ha mantenido en una medida muy amplia, pero que no siempre ha alcanzado los niveles de otro momento.

Ahora se ve muy afectado cuando comenzó el bloqueo energético, el bloqueo naval a Venezuela, que ha impedido que lleguen barcos venezolanos o barcos de otros países con combustible venezolano hacia Cuba y se recrudece más aún con la Orden Ejecutiva del Gobierno de los Estados Unidos en días pasados, manipulando a través de la amenaza de los aranceles a los países que suministran petróleo, que es prácticamente con ese pretexto lo que lo ha convertido en un bloqueo energético a nuestro país.

El futuro de las relaciones de Venezuela está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente de una Venezuela que ha sido agredida, que ilegalmente le secuestraron al Presidente y a su esposa y los mantienen en una prisión en los Estados Unidos.

Nosotros en materia de colaboración no imponemos colaboración. Nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos solidaridad cuando gobiernos, cuando pueblos o naciones nos lo piden. Y bajo ese concepto hemos mantenido en estos años esa colaboración con Venezuela.

Todos conocen la frase de Martí en su compromiso con Venezuela, que la hemos asumido todos. Por lo tanto, con esa tierra bolivariana también tenemos compromisos, tenemos sentimientos muy intensos. Y mientras el Gobierno venezolano propicie, defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesta a colaborar.

La otra pregunta tiene que ver con los apoyos. Creo que de manera inmediata ha existido un apoyo a nivel internacional. Hay varias opiniones de voceros, de cancillerías, de líderes internacionales, de movimientos que agrupan países.

Yo por aquí tenía una relatoría, una cronología desde el primero de febrero de cuántas señales de apoyo se han recibido: Movimiento Morena; la vocera de la Cancillería rusa María Zajárova, que en varias ocasiones ha salido en estos días; el Embajador ruso ante la Organización de las Naciones Unidas; la congresista demócrata Rashida Tlaib, de origen palestino y representante por Michigan; el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun; el Gobierno de Venezuela; el Ministro belga de Movilidad, Clima y Transición Medioambiental, que se manifestó en ese sentido en la Cámara de Representantes de su país; los eurodiputados Irene Montero de España y Marc Botenga de Bélgica; el Secretario General del partido de Gobierno sudafricano, Congreso Nacional Africano; la presidenta Claudia Sheinbaum, que prácticamente en todas sus mañaneras responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo a Cuba; la Cancillería mexicana; la Embajada de China en Washington; el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov; el amigo Ziugánov, líder del Partido Comunista de la Federación de Rusia; el Embajador de Rusia en Venezuela; Asociación de Amistad Cuba-Filipinas; el representante demócrata Gregory Meeks, del distrito de Nueva York; el presidente Putin.

Hoy conocimos de una declaración del Movimiento de Países No Alineados y de otra declaración de los Estados miembros del Grupo de Amigos en Defensa de la Carta de las Naciones Unidas.

También sabemos que hoy existieron unas conversaciones telefónicas entre el Presidente y Secretario General del Partido Comunista Chino Xi Jinping con el Presidente de la Federación de Rusia Putin y en ellos también se manifestó el apoyo y el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Venezuela y con Cuba. Eso es lo que podríamos decir en sentido general que se ha producido en materia de apoyos y de discursos.

Pero detrás de esos discursos hay más cosas, cosas que también no podemos hoy explicar abiertamente, porque el enemigo está en una persecución de todas las luces que se le pueden abrir a Cuba, de todos los caminos que se le pueden abrir a Cuba, pero sí les puedo asegurar con todo sentido de responsabilidad que Cuba no está sola, y que en un momento como este hay mucha gente: gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestas a trabajar con Cuba y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer.

La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento con estas medidas coercitivas es tal que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos; pero hay valor en un grupo de instituciones, de personas y de gobiernos en el mundo para apoyar. Y es lo que podemos decir o podemos explicar hoy por razones obvias.

Arleen Rodríguez.- Gracias, Presidente.

Había pedido junto con Oliver la palabra Claudia en representación de la agencia de la República Popular China, Xinhua. Y que se prepare Esther Liliam.

Claudia Fonseca.- Un saludo, Presidente.

Ante esta Orden Ejecutiva ha habido manifestaciones, como usted mencionaba, de rechazo a este reforzamiento de lo que es el bloqueo energético. Yo quisiera que me comentara qué pudieran hacer los países del Sur Global para apoyar a Cuba concretamente en este sentido.

Miguel M. Díaz-Canel.- Cada vez que uno observa lo que está ocurriendo, los aprendizajes y las lecciones que hemos podido sacar en estos días de lo que aconteció en Venezuela y de la reacción después de lo de Venezuela del Gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba y hacia otros, uno piensa en qué podía hacer el mundo, porque creo que el mundo no puede dejarse avasallar, el mundo no se puede dejar humillar, el mundo no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo. Pienso y creo que en temas como este lo primero es que hay que entender, los países tienen que entender, los pueblos tienen que entender qué es lo que está pasando.

Tienen que entender que estamos enfrentando todos en el mundo, sin excepciones, una guerra que es política, que es ideológica, una guerra que tiene también un componente cultural y una guerra que tiene un componente comunicacional, un componente mediático. Y es el concepto de una Guerra no Convencional, de una guerra de cuarta generación que combina todos estos elementos y otros más.

¿Por qué es una guerra ideológica? Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo.

¿Por qué es una guerra cultural? Porque para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial tienen que romper los nexos con las raíces culturales de los pueblos. Tienen que hacer toda la maniobra posible para que los pueblos vean como obsoleto su cultura, su historia. Estoy hablando de la cultura en el sentido más amplio posible, que la gente reniegue de su identidad, que la gente se avergüence de su historia para que entonces pueda asimilar y le impongan los paradigmas y los patrones de esa filosofía hegemónica, de esa filosofía imperial.

Y es una guerra mediática, porque ustedes han visto que todas las fases de la agresión a Venezuela se diseñaron primero y lo transversal siempre fue la manera en que se manejaba la opinión pública, en que se manipulaba la opinión pública internacional, en que actuaban los medios, en que actuaban las redes sociales, una importantísima guerra psicológica la están aplicando contra Cuba hoy, de presiones para fracturar unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, y son elementos que demuestran la perversidad.

Entonces creo que lo primero que los pueblos, los gobiernos, los países, las naciones, el Sur Global tienen que entender es esto, tienen que entender qué es lo que está en disputa, cuáles son los escenarios en los que está esa disputa, qué es lo que nos están ofreciendo como futuro desde este presente tan brutal, y entonces ahí buscar la articulación, buscar la unidad.

Buscar una unidad que no puede ser solo de discurso, que tiene que ser una unidad también de acción, de denuncia constante, de buscar toda la integración en bloques posibles o en frentes defendiendo ideas, buscando también acciones económicas, comerciales, de cooperación, de colaboración que defiendan el multilateralismo.

Creo que hay bloques que están en estos momentos teniendo liderazgo en ese sentido, como es el de los BRICS, que ofrece unas perspectivas distintas para el Sur Global; las propias relaciones de China, de potencias como China y Rusia, con los países del sur es distinta; la Unión Euroasiática y otros bloques; el Movimiento de Países no Alineados tiene que jugar un papel fundamental en esto, el Grupo de los 77. Es lograr una movilización antihegemónica con una característica que nos tiene que distinguir porque está en los postulados de este hegemonismo, que es una articulación antifascista.

Se está actuando como si fueran las hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra a un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad.

No me atrevería a decir en concreto acciones que pienso que se podían hacer, porque sería comprometer demasiado a otros, pero hay caminos, estoy seguro de que hay caminos. Lo que pasa es que para abordar esos caminos y para lograr esa integración, todos nos tenemos que mostrar en el Sur Global con valor y con coraje.

Esther L. González (Canal Caribe).- Saludos, Presidente, a usted y a todos los que nos acompañan.

Presidente, en varias oportunidades usted se ha referido a la oportunidad, también a la disposición al diálogo con Estados Unidos. Me gustaría saber en concreto si usted estaría dispuesto a conversar con los Estados Unidos y bajo qué principios lo haría y cuáles serían los puntos de esa agenda.

Miguel M. Díaz-Canel.- Hay que decir que en la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos 

después del triunfo de la Revolución, que se han caracterizado por una asimetría que todos conocemos y sobre todo esa asimetría la marca la imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero durante tantos años, sostenido y recrudecido en los momentos actuales, siempre ha existido dentro de los Estados Unidos y también a nivel internacional un grupo de personas, un grupo de organismos que siempre han estado favoreciendo rutas, puentes, espacios de diálogo o canales de comunicación, y muchas veces se ha logrado y cuando se ha logrado se ha permitido que hablemos como iguales sobre temas en los cuales se pueden compartir incluso criterios diferentes, pero son temas que debemos abordar de manera común porque estamos en una misma área geográfica, somos vecinos muy cercanos. Ahí están temas migratorios, temas de seguridad, temas de lucha contra el narcotráfico, de lucha contra el terrorismo, hay temas medioambientales que también tienen que ver con todos los mares y todo lo que está alrededor del Golfo de México, las corrientes marinas; pero también hay otros temas que tienen que ver con la colaboración científica, los intercambios académicos, hay una agenda grande de temas que se pueden tocar. Y siempre ha existido una posición histórica de Cuba, una posición que la definió y la defendió el Comandante en Jefe Fidel Castro, que la continuó el General de Ejército Raúl y que, a mi modo de ver, es inalterable y es invariable en los momentos actuales. Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos sobre cualquiera de los temas que se quieran debatir o dialogar.

¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar; sin precondicionamiento; en una posición de iguales; en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación; sin abordar temas que laceren y que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos, y que de un diálogo como ese se puede construir una relación entre vecinos, civilizada, que les podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones.

Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano, reconocemos valores del pueblo norteamericano, valores de su historia, valores de su cultura.

Cuando hemos tenido oportunidad de que existan espacios de encuentro entre nuestros pueblos en diferentes sectores, en el sector científico, en el sector deportivo, en el sector religioso, en el sector cultural, en el sector de la salud, incluso diálogos a nivel político, hemos encontrado que hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos, sin prejuicio, que pueden aportarle muchísimo.

Visto de otra manera, de cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, por esa política prepotente, por esa política criminal de bloqueo y la persistencia en ese bloqueo, al punto de haberlo recrudecido en los momentos actuales y lo siguen recrudeciendo, siguen apretando las tuercas de ese bloqueo. Y la agenda podría ser sobre todos estos temas que hemos hablado.

Esa es nuestra posición. Es una posición también de continuidad, y creo que es posible.

Arleen Rodríguez.- Gracias, Presidente.

Me pide la palabra Raciel Guanche, del periódico Juventud Rebelde.

Raciel Guanche (Juventud Rebelde).- A raíz de la nota oficial que se publicó recientemente sobre las etapas, sobre la aprobación de los planes y medidas para el paso al estado de guerra, hubo preocupación también en la población. Y queríamos saber en qué momento de esa preparación para la defensa se encuentra hoy el país.

Miguel M. Díaz-Canel.- De acuerdo.

Creo que indudablemente puede existir preocupación en la población, pero creo que es menos la preocupación en la población porque la población está participando de eso. La preocupación es de otros, de ese enjambre anexionista que tenemos por ahí, de los que empiezan a flaquear, de los que se empiezan a mostrar cobardes o débiles ante las presiones y la guerra psicológica que nos están haciendo, ante los anuncios de una posible agresión militar o de seguir recrudeciendo el bloqueo a Cuba con las consecuencias que puede traer para nuestro pueblo.

Hay una realidad, Cuba es un país de paz. La doctrina de defensa o la doctrina militar de nuestro país es la concepción de la Guerra de Todo el Pueblo, que es un concepto de defensa de la soberanía y la independencia del país. Para nada contempla, en ningún momento, en ningún acápite, en ningún concepto, la agresión a otro país. Nosotros no somos una amenaza para los Estados Unidos.

 «Y es un deber soberano nuestro ante un peligro de agresión prepararnos para la defensa». Foto: Juvenal Balán
Ahora, el que constantemente está hablando de agresión, y sobre todo ha levantado la retórica insultante sobre la posible agresión a Cuba ha sido el Gobierno de los Estados Unidos en estos momentos.

Los revolucionarios sabemos lo que vale defender una revolución, y que la revolución, como lo ha explicado Fidel, como lo ha explicado Raúl, la revolución que no se sabe defender y no fortalece su defensa es muy difícil que sobreviva a determinadas circunstancias. Y es un deber soberano nuestro ante un peligro de agresión prepararnos para la defensa.

Por lo tanto, cuando hicimos los análisis de todo lo que venía pasando: de los sucesos del 3 de enero en Venezuela, de las implicaciones para el área de América Latina y el Caribe, las amenazas en la región y las amenazas para Cuba, una de las prioridades que establecimos fue desplegar un Plan de preparación para la defensa en interés de la Guerra de todo el Pueblo, que comprende la preparación del sistema defensivo territorial de nuestro país en todos sus eslabones, desde la zona de defensa, el municipio, la provincia, hasta el Consejo de Defensa Nacional: de las unidades regulares de las FAR y el Minint; de las brigadas de producción y defensa; de las Milicias de Tropas Territoriales, y también de las estructuras en las zonas de defensa, de las agrupaciones especiales, para elevar nuestros niveles de preparación para la defensa. Lo cual es legítimo y está incluso contemplado en nuestra Constitución.

Hemos declarado los sábados días nacionales de la defensa y entonces, de manera gradual y sistemática, todos los componentes de nuestro sistema defensivo territorial se están preparando. Nosotros estamos participando en esa preparación.

En estos momentos han existido dos actividades de preparación del Consejo de Defensa Nacional. Una en la cual actualizamos todos los planes para enfrentar una agresión de los órganos de trabajo del Consejo de Defensa Nacional; los actualizamos, les incluimos precisiones que tienen que ver con las experiencias que hemos sacado de los últimos conflictos a nivel internacional.

Por otra parte, en otra reunión del Consejo de Defensa Nacional, actualizamos el Plan para el pase al Estado de Guerra, si fuera necesario. Y eso se publicó, porque no lo escondemos, ¡no lo escondemos!

La nota del Consejo de Defensa que se publicó decía exactamente así: “En cumplimiento de las actividades previstas para el Día de la Defensa y con el objetivo de incrementar y perfeccionar el nivel de preparación y cohesión de los órganos de dirección y del personal, este sábado se reunió el Consejo de Defensa Nacional para analizar y aprobar los planes y medidas del paso al Estado de Guerra, como parte de la preparación del país bajo la concepción estratégica de la Guerra de todo el Pueblo”. No está diciendo que pasamos al Estado de Guerra; está diciendo que nos estamos preparando para si hay que pasar al Estado de Guerra, en algún momento.

Por lo tanto, la realidad es esta y todo lo demás es una manipulación, la cual enseguida fue acogida por todo el sistema de intoxicación mediática que existe defendiendo los intereses del Gobierno de los Estados Unidos.

Y nuestro pueblo está participando, he visitado unidades militares donde hemos hecho ejercicios, he compartido con estudiantes universitarios que han estado también en tareas de la defensa en zonas de defensa del municipio, y vamos a seguir participando sistemáticamente en este tipo de actividad.

Arleen Rodríguez.- Vamos a pasar a las agencias de noticias.

Quería, a manera de información adicional, que no le di a usted, decir que de los medios que pidieron esta comparecencia están aquí los representantes de los medios extranjeros, que ya hemos escuchado; la televisión, como es lógico, había pedido también su espacio, y aquí están las agencias de noticias Prensa Latina, Jorge Legañoa, su presidente, y que se prepare Norland Rosendo, que es el director de la Agencia Cubana de Noticias.

Jorge Legañoa (Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina).- Un saludo, Presidente.

Miguel M. Díaz-Canel.- Un saludo, un abrazo.

Jorge Legañoa.- Primero, ante todo, agradecerle por este espacio que nos permite también traer preguntas que nuestra población se hace y que también hemos recibido.

Le pido regresar por un momento a la Orden Ejecutiva de la pasada semana, porque es interesante cómo se invoca el tema de la emergencia nacional, que tampoco es la primera ocasión que se invoca. Yo le haría varias preguntas concatenadas y le pido si puede responderlas una a una.

¿Somos un país que patrocina el terrorismo internacional? Una pregunta recurrente, creo que es importante hacerla.

La narrativa norteamericana habla de protección a terroristas en nuestro país, ¿protegemos a terroristas en Cuba? Relacionado con esto, ¿hay fuerzas militares, o de inteligencia o de otras naciones en suelo cubano? ¿O hay en curso conversaciones con algunas naciones, algunos países para instalar bases de inteligencia en Cuba o bases militares en Cuba, más allá de la que existe históricamente?

Miguel M. Díaz-Canel.- Me haces una pregunta que tú te la has contestado miles de veces y que te hemos visto disertar sobre estos temas; pero, como tú decías, es un tema de actualidad y es un tema también que está en la agenda pública del debate en nuestro país.

Cuando se repasa la historia de la Revolución Cubana podemos encontrar con qué sistematicidad, con qué intensidad, con qué perversidad ha actuado el Gobierno de los Estados Unidos promoviendo actos terroristas contra la Revolución.

Ahí están los conocidos más de 600 intentos de atentados a nuestro Comandante en Jefe, todo un grupo de hechos históricos, de terrorismo. Por recordar algunos de los que pasaron en las provincias que dirigí: Boca de Samá, en Holguín; lucha contra bandidos en el Escambray, en Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus, que ejecutaron, que asesinaron a campesinos y a revolucionarios, entre ellos a un joven como Manuel Ascunce, que lo que estaba era alfabetizando campesinos para que tuvieran la luz del conocimiento.

 ¿Cómo puede hablar de terrorismo en Cuba un país que ha sido víctima del terrorismo por parte de ese que nos está acusando?. Foto: José Manuel Correa
Hay que decir que algo que es común a todos esos hechos, a todas esas expresiones de terrorismo, es que han sido organizados, financiados y apoyados por los gobiernos de los Estados Unidos sucesivamente.

Uno de los hechos más recordados en el país, por su connotación y por las vibrantes palabras de nuestro Comandante en Jefe en aquella ocasión, fue el crimen contra el avión de Barbados donde perecieron 73 personas.

En una visita que hicimos al Caribe, hace unos años, tuvimos la oportunidad de rendir homenaje a los caídos en ese crimen, compartiendo con uno de los hijos de una de las víctimas del atentado al avión de Cubana de Aviación, con Tin Cremata, el director de La Colmenita. Recuerdo que aquel encuentro en aquel lugar, en una tarde, en presencia de la primera ministra de Barbados, Mia Mottley, fue muy emotivo y fue muy sentido para los cubanos que estábamos allí, y en particular para Tin que, además, con sus palabras narró también todo el dolor que sufrió desde niño junto a su familia por la pérdida de su padre.

Les diría más, nosotros hoy conocemos de planes para hechos terroristas que están siendo apoyados, se están financiando y están preparándose en los Estados Unidos para agredir a Cuba en un momento como este, y que en su momento daremos la información, en su momento haremos toda la denuncia que merece.

¿Cómo puede hablar de terrorismo en Cuba, un país que ha sido víctima del terrorismo por parte de ese que nos está acusando? Es una desfachatez, es una inmoralidad, es una manipulación, es una mentira, es una calumnia; pero nosotros tenemos hechos muy recientes, y con qué deshonestidad los gobiernos de Estados Unidos han movido la temática del terrorismo culpando a Cuba.

Recordemos cuando ya faltaban pocos días para que se entregara la presidencia de los Estados Unidos, que el actual presidente de los Estados Unidos nos incluía en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo, y todos sabemos que esa es una de las acciones que más ha provocado el recrudecimiento del bloqueo en estos tiempos, por los daños que nos causa desde el punto de vista financiero y de posibilidad de todo un grupo de entidades y empresas de trabajar con Cuba, y cómo es una medida totalmente coercitiva y de presión contra otros. Y nos pusieron ese cartel, esa definición, esa clasificación y nos incluyeron en esa lista espuria sin prueba ninguna.

Biden mantuvo esa posición en su mandato y en los últimos días de su mandato nos sacó de la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo; por lo tanto, estaba reconociendo que no había ninguna prueba para incluirnos en esa lista. Y llega Trump de nuevo a la presidencia y en unos días nos vuelve a incluir en la lista.

¿Realmente la lista responde a una valoración justa, a una valoración con pruebas de que un país es terrorista o es una manipulación también política que responde a los intereses de las administraciones de los Estados Unidos?

Cuba no es un país terrorista. Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. Cuba nunca ha hecho ni ha propuesto ni ha armado una acción agresiva que ponga en peligro la integridad territorial, o la seguridad o la estabilidad del Gobierno de los Estados Unidos.

Nosotros no protegemos terroristas. No hay fuerzas militares en Cuba de otras naciones ni de otras agrupaciones. No hay bases militares de otros países en Cuba. Tenemos cooperación militar y acuerdos de cooperación militar con países amigos, con aliados; pero para nada eso significa que haya bases militares en Cuba.

En Cuba, como decía Legañoa, sí hay una base militar, una ilegal base militar, ¿y de quién es? Es una base ilegal norteamericana en el suelo de la provincia cubana de Guantánamo, en contra de la voluntad del pueblo cubano.

¿Quiénes son los que tienen bases militares en todo el mundo? ¿Quiénes se distinguen por apoyar el terrorismo de Estado en el mundo? ¿O acaso la agresión a Venezuela y el secuestro de un presidente no fue un hecho de terrorismo de Estado? ¿O acaso el apoyo de Estados Unidos al genocidio en Gaza del pueblo palestino no es un hecho de terrorismo? ¿O acaso disparar y desaparecer lanchas y embarcaciones con personas a las cuales no se les ha probado que estén vinculados al narcotráfico de manera extrajudicial, sin existir investigaciones, sin existir evidencia no es un acto de terrorismo?

Entonces, ¿de qué lado está la verdad en este mundo? ¿Cuál es el principal Estado que en el mundo sí es un peligro para la seguridad del mundo, para la paz del mundo? Estados Unidos. Esa es la visión que yo tengo sobre este tema, Legañoa.

Norland Rosendo (Agencia Cubana de Noticias).- Un saludo, Presidente.

 Presidente, el contexto cubano actual es muy complejo en la generación eléctrica por los problemas en el acceso a los combustibles internacionales, recrudecido ahora por la Orden Ejecutiva que amenaza con impedir aún más que podamos acceder a eso.

Cuba ha planteado en varias oportunidades, en varios escenarios nacionales una estrategia a largo plazo para cambiar la matriz energética del país, hasta llegar en el año 2050, aproximadamente al ciento por ciento del país de fuentes renovables. 

 A la luz de los acontecimientos actuales, ¿hay alguna actualización de esa estrategia? En el caso de que así sea, ¿cuáles son los elementos que la sustentan y cuáles serán las prioridades entonces?

 Miguel M. Díaz-Canel.- Una pregunta muy interesante y creo que tiene que ver mucho con lo que la gente tiene en preocupaciones, con lo que la gente quiere conocer.

 El mes de enero lo hemos dedicado a los plenos, a las estrategias en los territorios y a las estrategias nacionales, y una de las prioridades ha sido el programa energético del país, que comprende los temas de electricidad y comprende otros temas también energéticos que están asociados al tema del combustible, al uso de los combustibles, y hemos actualizado esa estrategia. Lo que pasa es que ya venía una estrategia, como tú mismo planteas, desde hace aproximadamente dos años, que tiene como un objetivo fundamental la transición energética, o sea, ir hacia fuentes renovables de energía y ser más independientes del uso de los combustibles fósiles.

 La manera en que un grupo de medidas coercitivas del Gobierno de los Estados Unidos, en medio de esta situación, se ha orientado al bloqueo energético del país, nos ratifica la importancia de mantener esa prioridad en la transición energética del país hacia las fuentes renovables de energía. 

 Tal vez para poder contestar tu pregunta tengo que hablar de qué resultados tuvimos de la aplicación de esa estrategia el pasado año y en qué consiste la ratificación y actualización de esa estrategia en los momentos actuales, a la luz de los acontecimientos de estos días.

 La situación fue tan compleja el año pasado que los discretos resultados, por decirlo de alguna manera, aunque hay uno de ellos que no es nada discreto, y lo explicaré, no permitieron ver la magnitud del impacto de lo que se logró el pasado año, que fue uno de los años que tuvimos más acoso, que tuvimos menos recursos financieros, que tuvimos menos combustible. 

 El pasado año nosotros recuperamos más de 900 megawatts en la fuente de generación distribuida del país. ¿Por qué no se ha visto ese impacto? Porque ha coincido haber incrementado capacidad de generación o recuperar capacidad de generación distribuida, pero no haber tenido, por todas las razones que conocemos, combustible para que eso... 

 Urge «ir hacia fuentes renovables de energía y ser más independientes del uso de los combustibles fósiles». Foto: Ricardo López Hevia

Por ejemplo, nosotros llevamos cuatro semanas en cero de generación distribuida, que no podemos emplear más de 1 300 o 1 400 megawatts de potencia instalada en la generación distribuida en el horario pico para compensar los déficits. Saquen ustedes mismos la cuenta: si en el horario pico nos hemos estado moviendo en estos primeros días del año, en el primer mes y lo que ha transcurrido de febrero, entre 1 600, 1 800, 1 900 megawatts de déficit, a veces hemos llegado hasta los 2 000; si hubiéramos tenido incorporados, funcionando en ese horario 1 200, 1 300, 1 400 megawatts de generación distribuida, el pico se hubiera minimizado a 500 o 400 en un momento muy particular del pico y hubiéramos podido cerrar la mayoría de las noches después del pico y de las madrugadas. Pero fue un resultado, que no lo hemos podido aprovechar en su potencialidad por los problemas de combustible, pero que ahí está, ¡ahí está!

 También recuperamos capacidades de generación térmica, que tiene que ver con todo el proceso que se ha potenciado de reparación y mantenimiento de las principales centrales termoeléctricas del país. El impacto no se ha visto porque hemos tenido déficits, déficits muy grandes. Pero fíjense que hemos mantenido un déficit, por ejemplo, en el pico este del que estamos hablando, teniendo funcionando solo en ese horario pico, sin generación distribuida, las termoeléctricas, las centrales termoeléctricas. Los déficits del pico se han mantenido más o menos iguales que en otro momento en que podíamos tener una parte de la generación distribuida, pero no teníamos lo que habíamos recuperado en generación térmica, y eso tampoco ha dejado ver el impacto.

 Y la tercera dirección en la que trabajamos y donde creo que sí hay un resultado notable, que tal vez no se percibe tampoco, es en las inversiones que hicimos en ese año tan malo en materia de situación económica y financiera en fuentes renovables de energía. 

 Nosotros el año pasado realizamos una inversión e instalamos más de 1 000 megawatts de generación eléctrica con parques fotovoltaicos: alrededor de 49 parques fotovoltaicos instalamos en el país. Por lo tanto, antes del año 2025 la penetración, o digamos, el porciento que aportaban las fuentes renovables de energía en la generación eléctrica del país era solo del 3 %, y con esa inversión en ese año, en un solo año, saltamos del 3 % al 10 % de generación, significa que crecimos un 7 %.

 Y ustedes me preguntarán o la población se preguntará, ¿dónde está esa energía? Bueno, imagínense que si de día no hemos tenido generación distribuida y si de día nada más que hemos podido contar con las termoeléctricas, algunas de ellas en reparación o en mantenimiento, ¿por qué en el día no hemos tenido los picos de déficits que tenemos en la noche? Bueno, sencillamente porque esos 1 000 megawatts de parques fotovoltaicos están generando como promedio, diariamente, en las horas del día en que funcionan, el 38 % de la energía que el país consume en esos momentos, y nos han podido mantener un nivel de déficit controlable, manejable en los horarios del día. 

 Vamos a verlo de otra manera. Si no hubiéramos contado con esos 1 000 megawatts en el día, hubiéramos contado con menos de 1 000 megawatts de generación, estuviéramos generando alrededor de novecientos y tantos megawatts en el día; y un sistema electroenergético como el nuestro, con 900 megawatts de generación, con más de 1 200, 1 300 megawatts de déficit sostenidos en el día…, porque, fíjense, hoy tenemos una diferencia en el déficit en el día y en la noche. Si no hubiéramos tenido esos parques fotovoltaicos, el déficit que hoy tenemos por las noches hubiera sido durante todo el día. ¿Qué hubiera pasado? El país hubiera estado viviendo sistemáticamente de blackout en blackout. O sea, constantemente el sistema estaría inestable, se hubiera producido el apagón total, nos hubiéramos vuelto a recuperar y en dos o tres días volvíamos a la inestabilidad, y eso no ocurrió.

 Ahora, Arleen me preguntaba los otros días, ¿y por qué hay una percepción, sobre todo en La Habana, de que han aumentado los apagones en el horario del día? Hay ocasiones en que sí han aumentado, y hay ocasiones en que cuando confluyen ya más problemas, combustibles, roturas, el sol más débil, se nos complican más las cosas.

 Cuando uno analiza los déficits que hemos mantenido en el día, antes de enero y en enero y febrero, los déficits en el día son más o menos iguales. Lo que pasa es que nosotros hasta el año 2025 trabajamos con un concepto de priorizar la generación eléctrica en el día a la población, pero teníamos parada la economía, teníamos paradas las industrias, las actividades agrícolas, el riego; teníamos paradas las principales fábricas, los principales centros exportadores, los principales centros de producción de bienes para la población. 

 También haciendo un análisis realista de las condiciones del país, dijimos: hay que poner un poco de energía en este año en la economía en el día. Sabiendo que es a costa de afectar la población, pero es que también la población recibe lo que produzcamos en la economía y, si la economía no produce, entonces nos complicamos más y el impacto de los problemas energéticos es mayor en la vida de las cubanas y los cubanos. 

 Entonces, con ese concepto, el déficit se ha mantenido igual, lo hemos podido sostener a partir de esa inversión, pero una parte de esa energía la estamos dedicando a la economía, y así hemos logrado en los horarios del día priorizar los riegos eléctricos; el riego, por ejemplo, de las hectáreas de arroz que estamos sembrando, porque este año queremos lograr 200 000 hectáreas de arroz, que nos implicaría una producción con la cual empezaríamos a cubrir alrededor del 30 % al 40 % del arroz que consumimos en la canasta normada y que hoy se importa, y sería un primer paso para en dos o tres años alcanzar el autoabastecimiento de arroz con producción nacional y no tener que importar arroz en el país.

 Hemos podido darle energía a un grupo de entidades que generan exportaciones; hemos podido dar energía a entidades que sustituyen importaciones; hemos podido darle la energía que necesita el tabaco, que es un rubro de exportación importantísimo hoy, para el riego y para las inversiones que se han hecho. 

 Ahora, como ya todas las provincias tenían afectaciones para equilibrar eso en el país, ¿dónde se siente más? En La Habana, en la capital, porque es la que tenía más capacidad de entregar una parte, de pedir una parte de esa energía para poder potenciar la economía. Y es por eso que puede existir –existe, de hecho– una apreciación de que hay más déficit. El déficit no, lo que pasa es que hay más déficit en la población porque hemos priorizado la economía.

 Yo digo, ¿estamos equivocados en ese concepto o no es también una manera de poder dedicar una parte de todo ese esfuerzo inversionista a que la economía avance? Y con ese concepto hemos estado trabajando.  

 Entonces, hasta aquí te he hablado de los resultados del año pasado y lo que han significado en la situación electroenergética actual. 

 Ahora, qué hemos planteado, ya no solo para electricidad, lo hemos planteado como un concepto para la situación energética del país, porque de estas presiones, de esta situación que estamos viviendo, y lo hago desde un enfoque no idealista, lo hago desde un enfoque racional, optimista, pero también realista, esto hay que aprovecharlo como una oportunidad y terminar de comprender que el país tiene que ser capaz de sostenerse energéticamente con las fuentes de energía que nosotros poseemos: con nuestro crudo nacional pesado; con las fuentes renovables de energía: tenemos aire, tenemos agua, tenemos sol, tenemos biomasa, podemos generar biogás, y ese concepto entonces aplicarlo a la generación eléctrica. Y ese es un concepto que actualiza lo que estamos planteando en el tema del plan energético y, en particular, en lo relacionado con la electricidad.

 Por supuesto, no se logra exacto, pero imagínense si no hubiéramos tenido los 1 000 megawatts. Si tuvimos 1 000 megawatts el año pasado y aspiramos a tener una cifra cercana a eso este año, entonces ya estaríamos llegando a niveles por encima del 15 % o cercanos al 20 % de generación eléctrica con fuentes renovables. Y el país en el Modelo Económico y Social 2030 lo que se proponía era llegar a un 25 % en el 2030; estaríamos llegando antes del año 2030 a eso.

 Ahora, ¿qué estamos haciendo, qué otras acciones se están contemplando en ese ya programa actualizado? La continuidad del programa y el mantenimiento de las centrales termoeléctricas, porque nosotros no podemos prescindir de inmediato de la base termoenergética, porque, además, en esa base termoenergética podemos generar con crudo nacional, sin dependencia de importaciones de combustible.

 Continuar el programa de incremento de las fuentes renovables de energía. Ahora cuando cierre febrero tendremos 98 megawatts más en parques fotovoltaicos instalados; cuando cierre marzo le habremos incorporado 58 megawatts más en marzo, y así iremos todos los meses del año incorporando más megawatts como lo hicimos el pasado año. 

 Estamos en inversiones que ya no solo incrementan la generación con fuentes renovables de energía, sino que una parte de estas inversiones tienen fuentes renovables de energía con acumulación. Al ir a las fuentes renovables de energía con acumulación estamos garantizando estabilidad en frecuencia del sistema y, por otra parte, estamos creando capacidades de, con la energía fotovoltaica que se acumula durante el día, tener capacidad de generación por la noche, y eso nos hace totalmente independientes del uso de los combustibles fósiles. 

 Se están instalando 5 000 sistemas fotovoltaicos, digamos, domésticos, familiares, en viviendas, de 2 kilowatts cada uno, en las viviendas que en el país no estaban electrificadas porque eran viviendas aisladas y donde llevar la electricidad tendría una inversión tremenda en cables, transformadores, postes, en lugares de difícil acceso. Cuando logremos esto estaríamos completando la electrificación de un ciento por ciento del país, o sea, la posibilidad de que todo el mundo tenga electricidad, ya lo otro depende de lo que generemos; pero esas viviendas que no tenían electricidad, van a empezar a tener electricidad estable, porque tienen acumulación también y van a poder disfrutar de lo que nunca han podido disfrutar.

 Y nos alcanza para las viviendas que nos faltaban y también para un grupo de viviendas que estaban en sistemas donde la energía que se les suministraba era en el día pocas horas porque dependían de plantas de combustible, de plantas eléctricas, o de hidroeléctricas que dependían del caudal de agua que existiera o de determinadas conexiones muy malas. Por lo tanto, mejoramos 5 000 viviendas en ese concepto.

 Por otra parte, estamos ya instalando 5 000 módulos fotovoltaicos más en centros vitales para dar servicios a la población. Fíjense, todo eso lo estamos haciendo en medio de esta circunstancia, en medio de este momento, y le aporta a esa transición energética. 

 Por ejemplo, 161 hogares maternos en el país van a ser beneficiados con estos módulos. Se puede ir la corriente en esos lugares y los hogares maternos van a tener energía. Se han ubicado módulos de este tipo a niños –se les dice niños dependientes– que tienen enfermedades que necesitan tener energía en su casa todo el día; el año pasado se los instalamos a 161 niños y este año se los vamos a instalar a 121 más.

 Hablé de 161 hogares maternos; 156 hogares de ancianos; 305 casas de abuelos; 556 policlínicos, que por lo menos el cuerpo de guardia y una parte importante van a tener estos sistemas; 336 sucursales bancarias. Ustedes saben que uno de los problemas hoy con los que choca la población cuando hay apagón es que no puede hacer operaciones bancarias, y la economía no funciona entonces tampoco desde el punto de vista financiero, con esto eso se resuelve; 349 oficinas comerciales de la UNE y de otros organismos donde las personas tienen que hacer trámites. 

 Aquí hemos hablado de casas abuelos, de policlínicos, de sucursales. Todo eso está diseminado por los 168 municipios de nuestro país. O sea, vamos a ese concepto y no nos detenemos, aspiramos a más.

 Ahora, hay 10 000 sistemas fotovoltaicos más. Fíjense, hemos hablado, 5 000 y 5 000 son 10 000. Ya esas son 10 000 viviendas o 10 000 instituciones que no necesitan conectarse al sistema electroenergético nacional.

 Hay 10 000 sistemas fotovoltaicos que se están entregando con prioridad a personas que trabajan en el sistema educacional y en el sistema de salud: médicos, maestros, profesores, trabajadores de la salud, trabajadores de la educación, de la educación superior, que son dos sectores que le aportan mucho a la sociedad, que son dos sectores donde se trabaja con condiciones muy complejas. Con facilidades de pago, con créditos, pagos a largo plazo. Son 10 000 personas más, o 10 000 viviendas más, eso se multiplica por tres o cuatro de la familia, que mejoran con esto.

 Hemos planteado incentivos para personas que comprando sistemas quieran cogenerar y aportarle al sistema electroenergético nacional, o quieran cogenerar y aportarle a una comunidad o aportarle a una cuadra o aportarle a un grupo de viviendas.

 Hemos creado incentivos también para que en materia arancelaria, en materia de precios, en materia de formas de pago todo el que pueda adquirir un sistema fotovoltaico doméstico para incorporarlo a su casa lo pueda adquirir de la manera más viable posible, más expedita.

 También este año está previsto la recuperación de capacidades de generación eólica, de transmisión eólica en algunos parques que tenemos ya en el país, pero que estaban con determinados problemas técnicos, y hay nuevas inversiones en energía eólica que se están desarrollando, sobre todo, en la zona de La Herradura, en Las Tunas. 

 Esto es todo un grupo de acciones que se contemplan en ese programa que se está actualizando y que nos va diciendo el camino al cual queremos llegar y por el camino que queremos transitar.

 Y aquí, como expliqué ahorita, hay otro grupo de cosas que se están haciendo, de ayudas que vamos a recibir, de proyectos que se están gestionando que en la medida en que tengamos respuesta podrán ampliar todo esto que nos hemos proyectado.

 Ahora, el país el año pasado adquirió una capacidad de formación en las fuerzas que construyen, operan e instalan la tecnología de los parques fotovoltaicos. Si cuando empezamos los primeros parques nos demorábamos alrededor de tres meses para hacerlos, ya los últimos parques los hacíamos en 45 días; o sea que ya hay un personal capacitado para continuar estas inversiones en Cuba, incluso para dar servicio a otros países que necesitaran una colaboración en este sentido.

 Se han incorporado entonces nuevas tecnologías, se han hecho transferencias tecnológicas, se van haciendo desarrollos. Un grupo de científicos, liderado sobre todo por la doctora Lídice, de la Universidad de La Habana, ha estado muy pendiente de la manera en que estas inversiones había que hacerlas, o sea que todo este programa ha contado con el enfoque de ciencia e innovación, fue un tema que se llevó y se discutió en el Consejo Nacional de Innovación el pasado año y que ya hoy es una realidad, y que ha tenido este impacto y este efecto que les he explicado.

 ¿Se me quedó algo ahí en materia de electricidad?

 Arleen Rodríguez.- Oscarito nos había pasado un papelito pidiendo hablar sobre ese tema, pero en otra dimensión. 

 Oscar Figueredo, de Cubadebate.

 Oscar Figueredo (Cubadebate e IDEAS Multimedios).- Saludos, Presidente.

 Usted se refería y es conocido por el pueblo cubano las grandes inversiones que se han hecho en materia energética, a pesar de la situación actual del país, y hay un elemento que es importante y se ratificaba, y es la necesidad de seguir explotando las fuentes internas que tenemos, dígase el petróleo. Algunos se mostraban incrédulos porque decían: ese petróleo cubano no sirve, es demasiado pesado. 

 Creo que ahora mismo se está ratificando la necesidad de que nuestras propias termoeléctricas usen ese combustible, ¿cree usted que en estas condiciones se puede seguir aumentando la explotación de ese recurso natural y también del gas acompañante?

 Miguel M. Díaz-Canel.- De acuerdo.

 Esta pregunta me permite responder y entonces complementar el enfoque energético, o sea, de lo que estamos haciendo energéticamente, lo que nos proponemos para enfrentar la situación actual. Siempre acoto que tenemos todo esto que es realizable, pero que esto no se resuelve de golpe.

 Ahora, antes de ir a la respuesta, lo que sí les quiero decir es que en estos momentos tenemos una situación energética, desde el punto de vista de combustible, compleja. Recuerden que el bloqueo naval a Venezuela empezó en diciembre, por lo tanto, desde esa fecha aquí no se recibe combustible en este país.

 Por lo tanto, hoy tenemos problemas en la disponibilidad de combustible para garantizar no solo ya la generación eléctrica, sino actividades básicas, sobre todo, las que tienen que ver también directamente con la población. Por eso hoy se reunió el Consejo de Ministros, para complementar estas directivas de Gobierno para enfrentar el desabastecimiento agudo de combustible.

 Y aquí hemos tomado como referencia las indicaciones del Comandante en Jefe para el Periodo Especial. ¿Se acuerdan de las directivas del Comandante en Jefe para el Periodo Especial, de aquello que le llamamos Opción Cero? Están contempladas también, actualizadas, porque hay otras situaciones diferentes en estas directivas.

 Incrementar la extracción de crudo y de gas acompañante reduciría la dependencia de las importaciones. Foto: Ricardo López Hevia

Yo voy a dar, digamos, un bagaje general a partir de la pregunta que tú me haces, pero en los próximos días, a partir de la discusión que iniciamos en el Consejo de Ministros y en lo que se ha venido trabajando, un grupo de viceprimeros ministros y de ministros irán informando a la población en más detalle el contenido de todas esas medidas, y la población, creo que en una semana, va a tener toda la información de la situación y de cómo vamos a enfrentarla.

 Un segundo concepto que quiero aclarar: aunque haya bloqueo energético nosotros no renunciamos a recibir combustible en nuestro país. Eso es un derecho que tenemos, y haremos todas las gestiones y estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo ingresos de combustible, abastecimiento de combustible. O sea que con esto lo que quiero explicar es que tengan la garantía de que el Partido, el Gobierno, las instituciones que tienen que ver con las decisiones energéticas están trabajando en función de que se afecte menos a nuestra población, a nuestro país, a nuestra economía, a nuestro desarrollo económico y social, en condiciones difíciles, porque hay un bloqueo energético por parte de Estados Unidos.

 Y hay mucho miedo, hay mucho impacto psicológico en armadores, en navieras, en países que nos pueden suministrar combustible; pero nosotros no renunciamos, eso es soberano, eso es una decisión soberana de este país. Creo que es muy condenable que una potencia, con la dimensión que tiene Estados Unidos como potencia, asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia una pequeña nación.

 Porque, ¿qué significa no permitir que llegue una gota de combustible a un país? Es afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de las instituciones de todo tipo, la escuela, la producción de la economía, el turismo.

 ¿Cómo mantenemos las clases de los niños sin combustible? ¿Cómo funcionan nuestros sistemas vitales sin combustible? ¿Cómo distribuimos la comida? ¿Cómo sembramos? ¿Cómo roturamos? ¿Cómo preparamos la tierra? ¿Cómo recogemos los productos? ¿Cómo nos trasladamos?

 Por lo tanto, vamos a medidas que, aunque no van a ser permanentes, tendrán que ver en cada momento con qué disponibilidad de combustible contamos; serán medidas que van a demandar esfuerzo. Yo sé que la gente va a decir: ¿Pero otra vez sacrificio? Bueno, si no nos sacrificamos y si no resistimos, ¿qué vamos a hacer, nos vamos a rendir?

 Nosotros hemos compartido que la opción de la rendición no es la opción de Cuba. Hay mucho que defender, hay muchos cubanos y cubanas dignas que dieron la vida por este país, por la independencia de este país en todas las épocas. Y los más recientes son los 32 compañeros que cayeron en Venezuela, que su caída indignó a nuestro pueblo, y esa herida todavía está, esa herida no se cierra.

 ¿Y por qué actuaron así? Porque tenían una convicción, sabían lo que estaban defendiendo. No era solo un Presidente, no era solo una hermana nación; era la dignidad, era la soberanía, era Cuba, era la Revolución, era América Latina y el Caribe, es el Sur Global. Y lo hicieron como único se podía hacer, con una actitud en la vida consecuente en un momento como ese: con el coraje, con la valentía, no hay otra manera de describirlo. Y veremos el día de mañana, cuando podamos contar toda la historia, el verdadero aporte de la actitud de esos 32 cubanos, y lo que significan en lección para los que tienen las mentes calientes con sus amenazas y sus intentos de agresión a Cuba.

 ¿Qué derecho tiene una nación para evitar que a un país le llegue combustible? Con esto no solo están actuando contra Cuba y contra el pueblo cubano, con esto a cuántos les están impidiendo que tengan una relación normal de comercio con Cuba, a cuántas empresas y entidades están perjudicando. ¿Acaso esto no es violatorio de todo el Derecho Internacional, de toda la Carta de las Naciones Unidas? ¿Esto no va contra el comercio libre que defienden el capitalismo y el imperialismo?

 Además, ¿quiénes se creen que son para imponernos eso? ¿Alguien puede celebrar en el mundo esto, que le hagan eso a un país? ¿Hay algún asomo de humanismo, de decencia, de sensibilidad, de decoro con alguien que actúa así? Esto es asfixiarnos completamente.

 Y para que no nos asfixien hay una estrategia, hay un programa que también hemos actualizado, como les dije, en estos días. Y hay nuevas medidas que hoy estuvimos viendo en el Consejo de Ministros, que algunas son restrictivas, pero tenemos que acomodar los consumos, tenemos que promover el ahorro. Hay cosas que tenemos que detener, posponer para poder seguir funcionando en lo fundamental, y para seguir sopesando y enfrentando esta situación.

 Yo sé que cuando hablo del ahorro a veces la gente lo ve un poco lejano y dice: “¿Pero qué más vas a ahorrar?” Es mucho lo que se puede ahorrar. Incluso, los que tienen más energía durante más horas del día porque están asociados a circuitos que hay que proteger, debían ser más responsables en el uso de esa energía que les falta a otros.

 Creo que también conversando, discutiendo, explicando estas cosas podemos promover conciencia y, aunque algunos lo vean distante, todos podemos aportar a eso que necesitamos para enfrentar esta situación.

 Entonces, aquí hay un concepto, que ya planteé, que es fundamental: tenemos que aprender a vivir usando nuestras fuentes de energía, como tú me señalabas.

 Primero, aquí hay varias acciones. Estamos, en medio de esta situación, con todo lo que falta de recursos, incrementando nuestras capacidades de almacenamiento de combustible. Recuerden que perdimos capacidad de almacenamiento cuando el incendio de los Supertanqueros, eso lo estamos recuperando y en otros lugares del país. ¿Por qué? Porque, como les dije, no renunciamos al hecho de poder tener combustible, y si creamos más capacidad podremos tener más combustible, y una de las cosas que vamos a promover es tener más combustible en consignación en el país. 

 Está el incremento de las capacidades de almacenamiento.

 Está el incremento, como tú bien lo señalabas, de la producción del crudo nacional, que yo prefiero decirle de “petróleo equivalente”. Porque, como tú decías, ahí incrementamos la extracción de crudo y de gas acompañante. Recuerden que una parte de ese gas lo usamos en la generación eléctrica, es un proceso sumamente eficiente, como es Energas, y en los últimos meses, porque hemos dispuesto de más gas, hemos elevado la generación eléctrica con Energas.

 Una parte de ese gas acompañante es el que le suministramos a varios núcleos de la capital para la cocción, como gas manufacturado. Y como parte de eso que estamos haciendo y del incremento en la producción de gas acompañante, vamos este año a incrementar 20 000 consumidores más con gas manufacturado en La Habana. Está dentro de ese programa, y lo vamos a hacer este año.

 Incrementar la producción de petróleo equivalente nos permite tener más cobertura de crudo para también funcionar con la generación eléctrica en nuestras termoeléctricas que pueden consumir ese crudo.

 Pero también estamos estudiando –y de hecho compramos un motor– motores que nos ayuden a la generación eléctrica o que funcionen para otras aplicaciones, que asuman este crudo cubano. Es otro de los proyectos y de las acciones que estamos desarrollando.

 Y no nos quedamos con incrementar la producción de crudo y gas acompañante. Ya les hemos dado una tarea a nuestros científicos, y hemos podido desempolvar un grupo de investigaciones que durante años ha venido haciendo el Instituto de Investigaciones Petroleras en el país, para llegar a la refinación del crudo cubano y mejorar su calidad. Entonces no usar solo ese crudo cubano para de manera directa aplicárselo a las termoeléctricas, sino para tener derivados por la refinación de ese crudo y llegar a tener gasolina, llegar a tener fueloil, llegar a tener diésel de esa refinación. Ya hicimos, a finales de año, una pequeña prueba de refinación de crudo nacional, y se abren perspectivas. 

 Fíjense, estoy explicando la estrategia y las cosas que podemos hacer; repito, todo esto no resuelve los problemas de golpe, pero va dando salidas, nos va dando luces, son cosas diferentes a las que veníamos haciendo o de las que veníamos dependiendo, y nos van dando soberanía.

 Hemos planteado aprovechar también el tema energético, no solo la generación eléctrica, las fuentes renovables de energía; se pueden hacer fogones solares, la energía solar se puede aplicar también en secaderos de madera, en secaderos de alimentos. Igual que la energía hidráulica, la energía eólica, la biomasa; pero el biogás es transformar residuales en energía, y con plantas de biogás uno puede cocinar, con plantas de biogás puedes tener lámparas que funcionen con gas y te dan iluminación. Pero hay motores que su combustión es con biogás y a ese motor tú le acoplas un generador eléctrico y tienes un gasogenerador, y con ese biogás estás generando electricidad.

 «Para que los municipios puedan producir para ellos mismos, aprovechar sus capacidades endógenas, desarrollar sus estrategias de desarrollo territorial y local tienen que tener, ante todo, sistemas productivos locales robustos». Foto: José Llamos Camejo

Estas cosas que estamos tratando de hacer ahora, en medio de esta situación, tenemos que lograr que sean sostenibles y que no nos olvidemos de estos tiempos duros. Por eso digo, vamos a verlo como oportunidad para desarrollarnos, para tener desarrollo sostenible, para ser más soberanos energéticamente y para ser menos dependientes. 

 Habrá otras medidas que habrá que ir aplicando según vayan evolucionando, para bien o para mal, las disponibilidades de combustibles. 

 También les puedo asegurar, además, por las muestras de apoyo que hemos recibido en estos días tan convulsos, que en el mundo hay muchas personas y entidades que rechazan las presiones, que rechazan los chantajes, que rechazan y están en contra del cerco económico contra Cuba, y están dispuestos a arriesgarse para trabajar con Cuba.

 Creo que también el mundo, la comunidad internacional, tiene que definir si va a permitir que un crimen como este, que se ejerce hoy contra Cuba, que se puede ejercer contra cualquier otra nación en el mundo, es lo que vamos a tener como futuro para la humanidad, o si realmente definimos que lo que hay que hacer es encabezar una lucha por la solidaridad, por la cooperación, por la soberanía, por el multilateralismo y por el respeto a los derechos de todos en el mundo. Eso es algo por lo que se tiene que pronunciar y tiene que definir la comunidad internacional.

 Arleen Rodríguez.- Presidente, Dilbert Reyes, subdirector del periódico Granma, también aquí presente. 

 Quiero hacer constar que está el equipo de comunicación de la Presidencia que nos acompaña también, pero como lo acompaña cotidianamente...

 Miguel M. Díaz-Canel.- Esos me preguntan todos los días.

 Dilbert Reyes (Granma).- Saludos, Presidente.

 Dos preguntas: en condiciones de bloqueo extremo creo que la palabra sobrevivir no es ni exagerada por un lado ni pesimista tampoco, creo que es una palabra objetiva que implica, en primer lugar, pensar en necesidades básicas de la vida: comer, tomar agua y servicios básicos imprescindibles: electricidad, comunicaciones, salud, educación. ¿Cómo usted considera que debe moverse la vida del país a atender esas prioridades que son de supervivencia? 

 ¿Cómo cree y hasta qué punto es urgente movilizar todo ese potencial local, en que usted tantas veces ha hecho énfasis, para producir la comida allí en la comunidad, para producir bienes de consumo posibles allí en la comunidad, porque vamos a tener limitaciones de movilidad? Incluso, replicar experiencias locales miméticamente, experiencias que han demostrado ser exitosas.

 Miguel M. Díaz-Canel.- Enaltecedoras, como les decimos.

 Dilbert Reyes.- En condiciones de carencias demostraron ser exitosas, eso por un lado.

 Segundo, usted ha presidido los plenos del Partido en todas las provincias, y muchos de estos conceptos se han repetido una y otra vez; sin embargo, no podemos negar que hay la percepción de que a veces ese sentido de la urgencia se queda en la reunión, se queda en el concepto y cuesta aterrizarlo en la vida de la gente. ¿Cómo cree que debe cambiar el modo de conducción del Partido para que todo esto, que debe ser urgente, tenga resultados y además se haga rápido?

 Muchas gracias.

 Miguel M. Díaz-Canel.- Tú has sido muy agudo en la manera en que has caracterizado la situación y tienes toda la razón.

 Para contestar las dos preguntas, creo que me tengo que apoyar en los plenos que acabamos de desarrollar a nivel provincial y que ahora van a tener una continuidad a nivel municipal, y no porque estemos hablando de una reunión más, creo que han sido espacios de debate, pero también espacios de construcción de consenso.

 Y en esa construcción de consenso es en la que creo que está la potencialidad de poder, esas cosas que hemos reiterado, convertirlas de verdad en resultados. Sobre todo, porque ahora hay una variable nueva o una variable con más peso en la ecuación de la vida de los cubanos y las cubanas, que es la urgencia del momento, y que no podemos perder tiempo y que hay cosas que las hacemos ya o ya. Creo que eso también ha alentado el pensamiento, ha alentado la promoción y la comprensión de un grupo de ideas.

 Los plenos provinciales nos dieron una primera confirmación de eso. Lo que presentaron como estrategia para este año en sus programas y en sus planes las provincias ha sido muy superior a todo lo que habíamos abordado, incluso en la concepción del Plan Nacional. Se ve que hay una voluntad no solo de resistir, sino también de crear y de superar, y que hay muchas cosas que se empiezan a generalizar también.

 Creo que eso tiene que ver también con que hemos estado discutiendo cosas muy complejas en situaciones muy adversas, y donde había ideas que ahora uno puede decir: “Bueno, ¿por qué ahora sí van a salir?” Porque necesitaban madurar, había que creer en esas cosas, la gente tenía que ver espacios, escenarios donde se materializaban con éxito muchas de esas ideas. También porque hay personas, a veces, y lo digo con un alarde de sabiduría, que te dan una noción donde abarcan solo una variable de esa compleja ecuación de la vida de las cubanas y los cubanos, y puede ser, incluso, una idea brillante. Todas esas ideas las seguimos y las tenemos en cuenta; pero es que aquí todas las variables están correlacionadas, todas las variables forman parte de una ecuación, de una ecuación muy compleja, ¡de una ecuación muy compleja! Entonces, ahí es donde uno ve que demoran cosas en lograrse.

 Y partimos entonces del aporte que hizo el XI Pleno del Comité Central del Partido. Creo que fue un Pleno desgarrador que abrió las venas en la discusión sobre los temas fundamentales, sobre las insatisfacciones; con una visión hacia la emergencia, con una visión hacia cómo damos respuestas a la población en el menor tiempo posible. Pero que también dio luces, también compartió, yo diría, conceptos para la labor ideológica, conceptos para enfrentar la batalla económica, prioridades y, sobre todo, una construcción de entre todas las cosas que nos hemos propuesto en este Programa de Gobierno –siempre ando con él, discutiendo y chequeando– que llevamos a una consulta popular y que ahora va a tener una versión robustecida y ampliada a partir del aporte de esa consulta popular, de todas estas cosas, cuáles son las transformaciones fundamentales que hoy nos definen que tenemos que hacer en el Modelo Económico y Social para avanzar más rápidamente. De eso les voy a hablar para contestar las dos preguntas que me hacías.

 En una circunstancia como esta, donde por un lado nos quieren aplicar la asfixia económica y por otro lado está la posibilidad de una agresión militar, qué hemos definido como prioridades:

 Primero, tenemos que elevar el funcionamiento del Partido, del Gobierno, del Estado, de las instituciones, de las instituciones armadas, de las organizaciones de masas, de las organizaciones sociales y de todo el sistema del país. 

 Para defendernos de la agresión y prepararnos para un intento de agresión, lo que les comenté cuando me hacían la pregunta sobre la defensa, del plan para elevar la disposición y preparación para la defensa en interés de la Guerra de todo el pueblo, por parte de toda nuestra población.

 Un plan de movilización política: cómo constantemente nos manifestamos, cómo constantemente discutimos, debatimos, compartimos, proponemos. Creo que un punto importante en ese plan de movilización política fueron las honras fúnebres y el homenaje que hicimos a los compañeros caídos en Venezuela.

 El primer pueblo del mundo que salió el 3 de enero a manifestarse masivamente, repudiando, fue el pueblo cubano. Recuerden que fue en la madrugada del 3 de enero, a las ocho de la mañana estábamos convocando al pueblo para las diez de la mañana en la Tribuna Antimperialista, y cuando llegamos a la Tribuna a las nueve y media estaba completamente llena. Tuvimos que esperar para empezar el acto de denuncia, porque no había dado tiempo a montar todavía el acto y la gente estaba ahí, y así estaban en todas las provincias; y después hubo una sucesión de actos y de expresiones del pueblo en todas las provincias, en todos los municipios.

 Y el acto cuando ya llegaron los restos, la Marcha del Pueblo Combatiente, la manera en que participó el pueblo y la manera en que el pueblo acudió en cada uno de los lugares creo que ese fue un punto cimero de esa movilización política, que hay que continuarla haciendo, en lo que tiene que ver con Cuba y en lo que tiene que ver con la defensa de Venezuela, lo que tiene que ver con la defensa de Maduro y de su esposa, lo que tiene que ver con la integración, lo que tenemos que denunciar de los desmanes que comete el imperio contra el mundo.

 Está también, como respuesta económica, cómo en el menor tiempo posible implementamos los elementos fundamentales, las transformaciones fundamentales que están contenidas en el Programa de Gobierno para resolver los problemas estructurales de la economía y potenciarla.

 El Plan energético actualizado del que hemos hablado en dos momentos, desde el punto de vista de la electricidad, desde el punto de vista del combustible.

 La articulación internacional que estamos promoviendo entre las fuerzas de izquierda, los movimientos sociales, porque entre todos 

tenemos que articularnos para denunciar, para encontrar respuestas, para combatir esta ofensiva imperialista.

Y está, y es una de las cosas en las que a veces tenemos más insatisfacción, la manera en que tenemos que desarrollar la comunicación política, la comunicación social, la comunicación institucional que tiene que responder a una comunicación de tiempo de guerra, a una comunicación de crisis, a una comunicación que enfrente esa ofensiva mediática imperial que está intoxicando todos los espacios comunicacionales en el mundo, que está tratando de asesinar reputaciones de pueblos, de dirigentes, de líderes, de personas, que está tratando de tirar una cortina de humo alrededor de lo que está pasando, que trata de justificar todo lo que se propone el imperio.

Recuérdese que no se habla de un secuestro de un presidente, se habla de una captura. Todo es ambiguo. O “extracción”, que, además, es un término repudiable. ¿Quién te da derecho a extraer al presidente de un país para llevártelo para otro? Llena de mentiras, de calumnias, de odio, que promueve fracturas, que promueve confusión, que no es decente, es vulgar, ¡es vulgar!

Asociado a esas prioridades, entonces un grupo de conceptos, sobre todo para la labor del Partido, lo que me pedían: cómo perfeccionar la labor del Partido. Un primer concepto, que es básico, y aunque lo repetimos, pero es necesario, es la unidad, es la que nos da la fuerza. Y en el Pleno yo hice algunas acotaciones, primero, partiendo de los conceptos sobre la unidad y los llamados que han desarrollado en diferentes momentos de la Revolución el Comandante en Jefe y el General de Ejército, pero planteándonos también dos elementos esenciales o componentes esenciales de la unidad: Vamos a discutir fuerte y vamos a marchar juntos.

Discutir para perfeccionar, ser crítico, debatir, aportar. Eso no divide, eso une, sobre todo si después, a partir de esas reflexiones, de esos aportes de discusión, marchamos juntos, defendemos todo juntos. Ahora, cuando hay desidia, cuando alguien se calla lo que piensa, cuando alguien no es honesto o no es sincero, eso sí crea fragmentaciones en la unidad.

El otro elemento de la unidad es participar. Cuando todos participamos, cuando todos compartimos, cuando todos luchamos, cuando todos logramos resultados y victorias hay más identidad, hay más compromiso, hay más autoestima y hay más fuerza en todo lo que hacemos.

Está la vinculación con la población. Hay que estar trabajando, siempre les digo a los compañeros en el trabajo del Partido: el mejor tiempo que uno aprovecha es el que uno está con las personas, con los colectivos en los escenarios donde se están produciendo los principales hechos ideológicos, económicos o sociales. Porque estando más tiempo en la base o en el vínculo directo, cuando tú vas entonces a las reuniones donde se toman decisiones, vas con la visión y el conocimiento de lo que está pasando ahí, de las trabas, de los problemas, de las aspiraciones, de los criterios de la gente. Entonces, cuando vas a aportar a la decisión, la decisión va a ser más realista, va a estar más pegada a las necesidades y a las aspiraciones, y eso tenemos que cultivarlo.

Cuando hablamos de vinculación, que muchas veces la gente confunde con visita y la vinculación no es solo la visita, es para transformar, es para actuar; no es para “marcar tarjeta”, como se dice vulgarmente. No es que yo pueda decir fui a todos los municipios del país; sí, fuiste a todos los municipios del país y qué pasó en cada municipio cuando fuiste, qué logré ayudar a potenciar, qué expliqué, qué argumenté, qué esclarecí o qué idea me llevé como aportadora para poder multiplicarla. Ese es otro elemento que se trabajó en el XI Pleno y que hemos discutido para que se concrete también en las estrategias provinciales y en las estrategias municipales.

La democracia en el Partido, y el General de Ejército Raúl varias veces ha hablado de eso. Si por razones históricas somos el único Partido que está reconocido constitucionalmente, nosotros no somos solo el Partido de los militantes comunistas de Cuba, somos el Partido de la nación cubana. Entonces, yo digo que el momento más natural del trabajo del Partido que es la reunión de la organización de base, no puede ser solo una reunión de militantes, hay que convocar a jóvenes, hay que convocar a trabajadores no militantes para que aporten también, para que discutan en conjunto con nosotros los problemas, para que nos apoyen en soluciones.

En la historia de la Revolución eso lo sabemos hacer muy bien y defender muy bien para las grandes cosas. Un tema tan complicado como era aprobar el Código de las Familias, por los prejuicios que había por la diversidad de opinión, lo llevamos a dos ejercicios democráticos de participación popular: una consulta popular y un referendo. Así lo hicimos con la Constitución. Así lo hicimos ahora, en consulta popular enriquecer el Programa de Gobierno para la economía. Pero en lo cotidiano, en lo que hay que hacer cotidiano, a veces, no hacemos eso, y no lo logramos.

La participación y el control popular. Todo tiene que tener una salida de participación, todo lo que nos propongamos hacer tenemos que apoyarlo con el trabajo y la participación de todos y, en particular, de los jóvenes. Y como parte de esa participación popular tiene que estar el ejercicio de control popular por parte de la población en todas las cosas que hacemos. Eso pasa también por el control y la rendición de cuentas.

Ustedes saben que yo siempre he defendido tres pilares para el trabajo del Partido y del Gobierno, que son la comunicación política, social e institucional; la transformación digital y la aplicación de la inteligencia artificial en todos nuestros procesos, y la ciencia y la innovación para buscar desde un enfoque de la ciencia las soluciones a los problemas que tenemos.

Los problemas son tan complejos, primero, que no se pueden resolver con una sola alternativa, y Fidel siempre nos enseñó que había que trabajar con muchas alternativas un mismo problema. La ciencia nos brinda soluciones y cuando las aplicamos y logramos los resultados están en la innovación. Esa es otra de las cosas que tenemos que potenciar.

El enfrentamiento a la corrupción es importantísimo para apoyar todos los procesos.

Entonces, contestando la segunda pregunta, ¿en qué hay que trabajar más rápido y ya tomar decisiones y anunciar decisiones más rápido para lograr resultados con la urgencia en estos momentos? A eso es lo que yo le llamo las transformaciones necesarias en estos momentos.

Está bastante consensuado, y cuando analizamos el debate que hubo para el Programa de Gobierno coincide mucho con los planteamientos que tuvieron más peso por parte de la población.

Primero, hay que ir a un perfeccionamiento, a una actualización del sistema de dirección de la economía, donde haya una adecuada relación entre centralización y descentralización, y una adecuada relación entre lo que hay que ver desde la planificación y lo que hay que abordar con determinadas señales del mercado. Y es un principio de defensa de la construcción socialista en nuestras condiciones; ya que en algunas de estas cosas hay decisiones tomadas que van a ir evolucionando sistemática y gradualmente, como un nuevo sistema de asignación de divisas para la actividad económica.

Una segunda transformación necesaria es la reestructuración que tenemos que hacer de todo el aparato estatal, de Gobierno, de Partido, institucional. Somos un país pequeño, con población envejecida, con población que está teniendo un saldo de crecimiento negativo en su dinámica demográfica y tenemos una cantidad de instituciones que duplican funciones, una cantidad de personas en el ámbito de lo que no es productivo que hay que reestructurar. Además, para quitarle gastos al Presupuesto del Estado en toda esa actividad y ser más eficientes en los procesos de dirección, en los procesos presupuestados, en los procesos de planificación. Ya eso también tiene un avance en el trabajo, pero es una transformación necesaria.

Tenemos que ir a la definitiva autonomía de la empresa estatal. La hemos trabajado también, en las primeras semanas de enero estuvimos tocando el tema y hay bastantes definiciones. Ahora, vamos a jugar con una autonomía estatal de verdad de la empresa.

Primero, se les han dado un grupo de facultades a las empresas que no todas aprovechan todavía, y eso lo vemos implementado a diferentes niveles; pero cuando yo te dé toda la autonomía empresarial, tú no esperes que vas a tener autonomía para unas cosas y que yo te tengo que dar desde la Caja Central o desde una planificación central las materias primas y los combustibles.

El país, la centralización, lo que tenga que tener descentralización en la planificación es para las prioridades. Lo otro es que esa empresa que tiene autonomía tiene que exportar, tiene que buscar ingresos en divisas y comprar el combustible que le hace falta, comprar los insumos y comprar las materias primas. De hecho, les estamos aprobando esquemas a entidades estatales y no estatales que exportan, que producen para la sustitución de importaciones, que van creando mecanismos en este sentido. Siempre con el concepto de que lo que hagan sea para reproducirse ampliamente y aportar cada vez más a las necesidades del país y cada vez más a lo que ellos atienden, a su encargo social y al desarrollo de sus producciones y sus servicios.

Esa autonomía de la empresa estatal tiene que estar acompañada de un redimensionamiento y de una reestructuración que tenemos en la empresa estatal, y, sobre todo, en el ámbito del municipio, porque la otra transformación importante que vamos a promover y que ya hemos trabajado en estos días es la autonomía de los municipios. La autonomía no rompe con la unidad en la construcción socialista ni es una indisciplina ante la planificación y ante los intereses del Estado. La autonomía lo que garantiza es que el municipio esté más cerca y tenga autonomía y facultades para resolver los problemas que están más cerca del ciudadano en su municipio.

Yo digo que no podemos aspirar a que el país tenga desarrollo y que a partir del desarrollo del país se desarrollen las provincias y los municipios, eso es un absurdo. Tenemos que lograr que el municipio se desarrolle, y si se desarrollan los municipios se desarrollan las provincias, y si se desarrollan las provincias se desarrolla el país.

¿Por qué les hablaba de que la autonomía de la empresa estatal está muy asociada a la facultad de los municipios? Porque para que los municipios puedan producir para ellos mismos, aprovechar sus capacidades endógenas, desarrollar sus estrategias de desarrollo territorial y local tienen que tener, ante todo, sistemas productivos locales robustos.

Hoy tú preguntas en un municipio: ¿cuántas entidades empresariales de diferentes tipos y clasificaciones hay en tu municipio? Hay municipios que te pueden decir 20, 30, 40. Y tú le preguntas: ¿cuántas son de subordinación municipal? Y te dicen: dos. Por lo general, una empresa agroindustrial municipal, que las logramos el año pasado en todos los municipios, eran de dependencia provincial o nacional algunas, y una empresa de comercio.

Entonces, ¿cómo se va a desarrollar el municipio con una empresa agroindustrial y una empresa de comercio? Y todas las otras cosas subordinadas a entidades nacionales o provinciales, todas aportando ingresos a las estructuras nacionales y provinciales cuando los procesos se desarrollan en ese municipio.

No digo que todas las empresas tengan que ser municipales, porque hay empresas que por sus características, porque producen una producción que es única o porque tienen determinada envergadura, aunque estén en un municipio tienen que ser de subordinación nacional o provincial; pero lo que no puede ser es que la mayoría sean de ese tipo de subordinación, entonces, ¿para qué le vamos a dar autonomía al municipio si no tienen en quién apoyarse?

Entonces, para que los municipios puedan generar sus sistemas productivos locales estamos defendiendo, como un concepto, que vamos a comer lo que se produzca en cada lugar. Ahora más, si ahora hay menos combustible, la comida no va a poder salir de un municipio para otro.

Hemos dicho que vamos a cambiar el concepto de la canasta. Hasta ahora nuestra canasta ha dependido de importaciones y de una decisión centralizada. El país qué puede importar, y eso es lo que distribuimos de manera igualitaria. A todo el mundo le tratamos de garantizar 7 libras de arroz mensuales a precios subsidiados, seas un trabajador de una empresa estatal que tiene desarrollo, que gana más de 25 000 pesos; o seas de una mipyme no estatal que gana 60 000 pesos; o seas un jubilado que puede estar en una situación de vulnerabilidad, a todo el mundo, así no podemos. O llevamos arroz al municipio que produce arroz y le vendemos arroz subsidiado al productor de arroz. Eso es igualitarismo, eso no es equidad.

Equidad es cuando le damos más a los que menos tienen, redistribuimos para que se vayan acercando y se vayan rompiendo las brechas, sin violar un principio de distribución del socialismo, que es el del aporte; pero no dejando a nadie atrás. Pero si tú tienes a una gente a este nivel y a este en el otro y a todo el mundo le repartes lo mismo, eso es lo que suma, pero la brecha esa sigue, ¡la brecha esa sigue!

Entonces, ese trabajo lo tenemos que hacer, de autonomía de la empresa estatal en el marco también del municipio y en conjunto con la facultad de los municipios.

Lo que aspiramos es que un municipio exporte y genere sus exportaciones; importe, genere ingresos por exportaciones y tenga un esquema para poder invertir en las cosas del municipio. Eso va a desatar las fuerzas productivas.

En ese concepto de la canasta, si vamos a comer lo que va a producir el municipio, después lo que pueda comprar el país es para más; pero no es la gente esperando lo que podamos importar, es la gente buscando, produciendo.

Entonces, fíjense, si ahora hay un grupo de entidades que como la canasta está centralizada y basada en una importación a nivel central, ¿quiénes están participando entonces en resolver el problema de la comida? Unos pocos. Cuando lo hagamos de esa manera, estos pocos no dejan de hacerlo, pero ahora sumamos a más gente, y así vamos a sumar a más en toda la dinámica productiva y en toda la dinámica social de los territorios.

Esto es con realismo, no pensemos que en todos los lugares van a avanzar igual, no pensemos que en todos los lugares nos va a salir bien de golpe; pero vamos creando la cultura, vamos demostrando los resultados, vamos avanzando, vamos corrigiendo, vamos estimulando y vamos compensando también, con la redistribución central, las diferencias que puedan quedar y los que puedan quedar en desventaja. Eso nos llevará también a que se cambie la mentalidad importadora.

Hay otros elementos en los que se está trabajando: renegociar la deuda externa que tenemos; las adecuadas relaciones entre el sector estatal y el sector no estatal; aprovechar lo que hemos aprobado ahora de que se pueden hacer asociaciones económicas entre el sector estatal y el sector no estatal; que tanto el sector estatal como el sector no estatal estén dentro de las estrategias de desarrollo local y territorial, que formen parte del plan de lo que queremos lograr.

De igual manera, aprovechar toda la flexibilidad que hemos dado para la inversión extranjera directa que se anunció por el Ministro de Comercio Exterior y Viceprimer Ministro en la Feria Internacional de La Habana.

Dentro de esos conceptos está cómo promovemos y creamos facilidades y estimulamos la participación de los cubanos residentes en el exterior con proyectos que le aporten al desarrollo económico y social del país. Eso es otro elemento, otra transformación en la que tenemos que trabajar.

A estas reflexiones hemos llegado, a estas convicciones hemos llegado porque hemos visto gente que las han propuesto, las han hecho y lo han logrado. Aquí hay empresas arroceras que no tenían paquetes tecnológicos para producir arroz, y que empezaron a exportar, por ejemplo, carbón, o chile habanero u otras producciones agropecuarias, y les hicimos un esquema, y con una parte de los ingresos de ellos, han comprado los insumos y el combustible para producir el arroz, y se han independizado, han logrado autonomía, y se van desarrollando productivamente y les aportan más. Y en esos lugares donde se logra, en esos municipios entonces el arroz está más barato.

Tenemos que lograr producir nacionalmente todo lo que podamos producir en el país, y si vamos a importar algo, importar insumos para potenciar las producciones nacionales, y solo importar productos de los que no podamos hacer en el país.

Está toda la prioridad que tiene la transformación energética, la transición energética, que ya la hemos explicado aquí.

Nunca olvidarnos de que hay que trabajar en la atención a los vulnerables y que en toda decisión que tomemos, en todo lo que implementemos, hay que ver quién queda en desventaja y cómo compensamos al que queda en desventaja.

Habrá que seguir perfeccionando la política tributaria, la política monetaria, el saneamiento financiero y el sistema bancario y financiero que se tiene que actualizar y modernizar para que apoye todo lo que pretendemos hacer desde el punto de vista económico.

Una vez más, insisto en las prioridades, insisto en las transformaciones; ir a otros niveles en materia de ciencia e innovación, en materia de transformación digital e inteligencia artificial, en materia de comunicación política, institucional y social; y también empezar a desarrollar el concepto de economía del conocimiento, que es la economía que se genera como parte del aporte de la ciencia y la innovación, del conocimiento, y que el país tiene enormes potencialidades para eso.

Hablé de prioridades del Partido, de transformaciones y de cómo podemos mover esas cosas. La experiencia de los Plenos nos da una certeza de que podemos avanzar de otra manera.

Arleen Rodríguez.- Presidente, no quiero dejar de devolverle la palabra al más joven integrante de este grupo de periodistas porque él no tenía idea de que podía hacer dos preguntas en una y a mí me parece que como el más joven del equipo tiene su pregunta relacionada con el futuro, algo de eso vislumbro. Adelante, Raciel Guanche.

Miguel M. Díaz-Canel.- Además, es un joven que nos dimos cuenta en una visita que compartimos con el colectivo de su medio de prensa que tiene liderazgo ahí, que está proponiendo cosas innovadoras.

Raciel Guanche.- Presidente, en medio de un contexto como el que hemos estado abordando desde que comenzó la conferencia, quisiera saber su valoración sobre la actitud asumida también por el pueblo y dentro de ello, por supuesto, los jóvenes, en medio de tantas complejidades también que hemos vivido.

Miguel M. Díaz-Canel.- Creo que cada vez que hablemos del pueblo y cada vez que hablemos de los jóvenes, como dice el dicho popular, “hay que quitarse el sombrero”.

El heroísmo de este pueblo asombra y, aunque estemos en esa cotidianidad de adversidad, de enfrentar cosas difíciles, cuando uno ve las respuestas, la creatividad, la resistencia –y yo insisto, la resistencia del pueblo cubano no es una resistencia de aguante, es una resistencia de creación, es resisto, pero me supero; resisto, avanzo; resisto, crezco. Siempre lo ilustré en otro momento con lo que habíamos logrado en la COVID-19, con la ciencia y las vacunas; o sea, no era pasar la COVID-19, era pasar la COVID-19, pero superarla con creación propia, como fue el impacto de nuestras vacunas–, uno no puede tener ni dudas, ni ningún tipo de otro sentimiento hacia la actitud de nuestro pueblo y hacia la actitud de nuestros jóvenes; aunque muchos hablan tratando de denigrar al pueblo y muchos hablan tratando de denigrar a nuestra juventud.

Hacia los jóvenes uno tiene una visión, tal vez tiene 

que ver con los años de estudiante universitario, con los años de dirigente estudiantil, pero lo he dicho en otro momento: para mí, a los jóvenes hay que tratarlos como las importantes personas que son en nuestra sociedad. Cuando nosotros hablamos de unidad, no hay unidad si los jóvenes no están en esa unidad. Cuando hablamos de continuidad, no hay continuidad sin los jóvenes. Por eso, en ese concepto de participación popular, yo siempre digo: todo tiene que tener una salida para la participación popular, y dentro de esa participación popular, todo tiene que tener una salida de cómo convocamos y cómo participan los jóvenes.

Hay ejemplos cotidianos de las respuestas que dan los jóvenes: la indignación por lo de Venezuela; la participación de los jóvenes en el homenaje a nuestros caídos, en la Marcha del Pueblo Combatiente, después en la Marcha de las Antorchas. Esos jóvenes que viven las situaciones complejas de estos tiempos, las carencias de estos tiempos, que a veces su proyecto de vida no es todavía el que aspiran, pero que siguen teniendo confianza porque saben que ese proyecto de vida es más posible aquí que en otro lugar.

Esta generación que tenemos que es más desprejuiciada, que a veces algunos dicen: “no, no conocen tanto, no leen tanto”. Y cuando uno habla con ellos se asombra del conocimiento que tienen, de la profundidad con que pueden dar un criterio, de la manera en que pueden distinguir un contenido, la inteligencia; pero que también cuando los llamas para cosas duras lo hacen.

Yo recuerdo, y lo expliqué muchas veces, cuando nosotros estábamos en el ajetreo de concebir la estrategia para enfrentar la COVID-19, cuando empezó a entrar en los primeros momentos, no nos habíamos dado cuenta todavía de que teníamos que ir a una convocatoria de los jóvenes y cuando fuimos a hacerla ya los jóvenes estaban en Zona Roja. Por sí mismos se movilizaron porque comprendieron que ellos podían aportar al país, que quién mejor que ellos. Y lo hicieron jóvenes de todos los sectores.

Te digo, cada vez que he tenido un encuentro con los jóvenes, que he participado en un debate con los jóvenes, siempre he aprendido y me he nutrido de experiencias, de enfoques. Escuchando a los jóvenes uno puede ver también las cosas de otra manera, yo diría más actualizadas, más contemporáneas, más audaces, y esa audacia que pueden aportar nuestros jóvenes, esa intranquilidad con compromiso les hace mucho bien a la nación y a todo lo que queremos hacer.

Y no podíamos pensar de otra manera, porque es que en la historia nuestra los jóvenes siempre han sido los que han desempeñado un papel fundamental.

Los jóvenes ahora no son distintos en eso, los jóvenes ahora tienen esa herencia también, comparten ese legado, ese patrimonio. ¿Quiénes fueron los mambises? Y hay ejemplos paradigmáticos: el joven Céspedes, el joven Agramonte, el joven Maceo, nuestros grandes pensadores; el joven Martí, con 16 años en un Presidio Modelo, injustamente encarcelado por defender convicciones.

Todos los años, cuando termina la Marcha de las Antorchas, que vamos allí y hacemos el homenaje en la cantera, cada vez que veo el poema a su madre me estremezco, ¡que eso lo haya escrito un joven con 16 años!

Y nuestros científicos, y quienes protagonizaron la Revolución del 33, la Generación del Centenario, la Revolución. La generación de jóvenes que en los años sesenta enfrentó la agresión a Girón, hizo la Campaña de Alfabetización y después vivió los días de la Crisis de Octubre. Las generaciones que éramos jóvenes cuando vivimos el Período Especial, cuando se cayó el campo socialista. Y los jóvenes ahora.

¿Podríamos tener la unidad y la resistencia que hoy exhibe el pueblo cubano en medio de esta situación si los jóvenes no estuvieran participando?

Lo que pasa es que hay algunos que nada más que hablan de los que han salido, de los que han probado suerte en otros países, además, la mayoría no ha roto con la Revolución, al contrario, muchos comprometidos. En estos tiempos de amenazas, ¿cuántos han regresado, cuántos están preocupados, cuántos están manifestándose en contra de la agresión?

Entonces, confiamos en esos jóvenes.

¿Y qué mejor ejemplo? ¿Qué sintetiza los valores de toda esa juventud en los momentos actuales? Los treinta y dos. Esa es nuestra juventud. Y son presente y futuro de la nación, son presente y futuro de la patria, y hay que cuidarlos mucho.

Arleen Rodríguez.- Presidente, si no tiene algo más, quedarnos con el compromiso, porque seguramente también hay otros periodistas interesados y el momento, como usted dice, demanda mucha comunicación.

Miguel M. Díaz-Canel.- En los próximos días la continuidad de muchas cosas que he explicado aquí, que no he llegado al detalle, se puede explicar dándole seguimiento con otros compañeros del Gobierno, del Partido, sobre todo con las cosas que discutimos hoy sobre el tema energético, que sé que es una de las cosas que más preocupa a la población en los momentos actuales, porque incide mucho en la vida cotidiana de todos.

Y a ustedes, agradecerles el encuentro, el tiempo y la paciencia (Aplausos).

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