La ceremonia -oficiada por cadetes y estudiantes de la Escuela Interarmas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Orden Antonio Maceo, José Maceo Grajales y de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Santiago de Cuba-, tuvo como cenit el depósito de una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba en el Mausoleo de José Martí, así como flores sueltas en honor al Padre y la Madre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y Mariana Grajales Cuello, respectivamente, y ante el monolito que atesora las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien dio la continuidad y encabezó el triunfo de la única Revolución Cubana.

Autoridades políticas y gubernamentales de la provincia indómita, jefes y oficiales de las FAR y el Ministerio del Interior, de las organizaciones de masas y sociales, encabezaron el homenaje -siempre acompañado por las melodías de los Versos Sencillos y otras composiciones patrióticas interpretadas por la Banda de Música del Ejército Oriental-, al que se sumaron los allí presentes.
Conmemoraciones en Baire y otras localidades
De las 35 localidades donde el 24 de febrero de 1895 resonó el grito de «¡Independencia o Muerte!», varias se asientan en la provincia santiaguera, y en Baire -sitio que trascendió como el emblema del reinicio-, la miembro del Comité Central y su Primera Secretaria aquí, Beatriz Johnson Urrutia, lideró el acto central del territorio por la efeméride.
En el histórico poblado nuevamente se escuchó la diana mambisa y sus habitantes se dirigieron desde el Parque de Revolución -donde Saturnino Lora convocó a la gesta libertaria-, hasta el cementerio donde reposan varios independentistas.

Los jóvenes tuvieron especial encuentro con la historia en el propio Baire, también en San Lorenzo (Tercer Frente) y en Santa Ifigenia, "porque somos continuadores y garantes del legado de Martí y de esta Revolución fidelista, cuando las agresiones del imperialismo se acrecientan", dijo Juan Yunior Castellano Menéndez; "hacer lo contrario sería traicionar la gloria que se ha vivido", aseguró la estudiante Olga Elena Ortega Jiménez.
De igual manera, en Alto Songo se recordó lo hecho por Guillermón Moncada; en San Luis a Quintín Banderas; en El Cobre a Alfonso Goulet; a Victoriano Garzón en El Caney; así como a Félix Cayamo y Manuel La O Jay, quienes se alzaron en Palma Soriano.
