La tradicional peregrinación hasta la Loma La Esperanza, ubicada en el corazón de la Sierra Maestra, fue encabezada por las principales autoridades de Tercer Frente y se realizó el correspondiente acto político cultural, en el que se reafirmó la convicción de luchar y vencer, gestada desde aquellos años de lucha guerrillera y clandestina que derrotó a la tiranía de Fulgencio Batista.
Como actividad colateral, se desarrolló -en el propio Mausoleo- un intercambio entre jóvenes del territorio y combatientes de distintas etapas de la Revolución Cubana, en el que se disertó sobre la historia local y los desafíos del presente, signado por la escalada de las agresiones del imperialismo estadounidense hacia nuestro país.
El III Frente fue fundado por 57 combatientes -entre ellos dos mujeres, Oniria Gutiérrez Montero y María Mercedes Sánchez Dotres-, abarcó unos 6 000 kilómetros cuadrados, entre las ciudades de Bayamo y Santiago de Cuba, con el entonces Capitán Guillermo García Frías al frente al Pelotón de Retaguardia. Entre las acciones combativas se destacó el ataque a la Refinería TEXACO, cercana a la capital oriental.