La iniciativa forma parte de una donación del Gobierno de la República Popular China y tiene como objetivo mejorar la calidad de vida tanto de instituciones esenciales como de la población.
Especialistas informan que se prevé el montaje de más de 80 sistemas híbridos de 2,2 kilovatios cada uno, destinados a garantizar la sostenibilidad del servicio eléctrico en zonas estratégicas de la provincia.

Durante la primera fase del programa se realizaron instalaciones en viviendas de médicos, profesores y otros profesionales vinculados a sectores priorizados.
Este proyecto, alineado con los objetivos nacionales de eficiencia energética y sostenibilidad, refuerza el papel de la energía solar como alternativa viable para enfrentar los desafíos del sistema eléctrico cubano.