"Me inicié en la federación siendo muy pequeña, era mi madre la dirigente de bloque en el reparto de la Cuba y verla trabajar me hizo identificarme con los problemas que afectaban a la mujer y a la familia. Cuando comencé a vivir en el reparto Nito Ortega, empecé como dirigente de base, hasta llegar a secretaria de bloque. Fui además cuadro de la federación municipal por 13 años y durante más de 25 me he mantenido en esta responsabilidad", apuntó.
Estrechamente ligada al trabajo de la Federación, Silvia ha establecido importantes relaciones de trabajo con otras organizaciones para el correcto desempeño de su labor: "Entre las tareas fundamentales que hemos venido realizando en la delegación son las relacionadas con la problemática propia del lugar, entre ellas la vinculación con la educación, con la salud, el enfrentamiento a la violencia de la mujer, la educación de los menores, la atención a mujeres y familias con problemas de conducta y además en vinculación con los factores de la comunidad, los CDR, los combatientes", detalló la consagrada federada.
A manos de las máximas autoridades del país, Palmero Duthil recibió la orden Ana Betancourt otorgada a aquellas mujeres que por su acción y labor hayan contribuido a la defensa de los valores femeninos y revolucionarios, al respecto destacó:
"Ana Betancourt fue la pionera en la emancipación de la lucha de la mujer y que mejor reconocimiento que recibir una condecoración que lleva su nombre, por importantes dirigentes de nuestro país. Esto es una de las cosas que hacen que uno se sienta comprometido con el trabajo de la organización en la base y más en estos momentos que todo resulta más complejo, pero cuando uno es reconocido por lo que hace el esfuerzo y los deseos de hacer por Cuba se multiplican".
Cómo probada revolucionaria, sabe que queda mucho por hacer, pero que no existe nada imposible si se hace desde el corazón: "Hay que seguir convenciendo a las personas de por qué hay que participar en las actividades de la organización, del porque hay que cuidar a la Revolución, pero también es necesario continuar trabajando en la preparación de los jóvenes, con el trabajo político ideológico, con la incorporación de la mujer a todas las tareas, esas son las cosas que definirán si hemos hecho buen nuestro trabajo en la base", dijo Palmero Duthil.
Y así, entre la cotidianidad de la vida diaria y orgullo tras una condecoración, Silvia María Palmero Dutil seguirá ahí: en el bloque 18, con el corazón puesto en su comunidad, pero con la única certeza de que las pequeñas acciones, cuando se hacen con amor, también cambian el mundo, porque es de la estirpe de Celia, de Mariana, de Vilma, y de otras tantas valerosas mujeres que han encontrado en la Revolución y en la Federación de Mujeres Cubanas, más que una causa, un hogar.