Por su parte, Leinier Suárez Acosta, tras recordar los versos de Bonifacio Byrne que, de alguna manera, veneran a la "que no ha sido jamás mercenaria, y en la cual resplandece una estrella, con más luz cuando más solitaria", dijo que su firma es por la soberanía nacional.
Durante la jornada dominical, que dio inicio al proceso en todo el país, también ondeó la bandera del Movimiento 26 de Julio "en señal de saludable vida de nuestra rebeldía, de nuestro patriotismo y de nuestra nación. Ese fue el mensaje desde la indómita Santiago, a la salida del Sol detrás de las montañas de la Sierra Maestra", manifestó Waldis González Peinado.
Muy cerca de la Plaza, en el estadio Guillermón Moncada, santiagueros de todas las edades se congregaron para celebrar la efeméride que demostró la decisión del pueblo de Cuba de no permitir injerencias ni invasiones, "y sin lugar a dudas, también aprovecho para dar mi firma por la Patria, por nuestra dignidad y por la paz", acotó la palmera Yaney León.
Como siempre ha sido, "en Santiago de Cuba, a Fidel, a Raúl y a nuestro presidente Miguel Díaz-Cabel siempre les esperará la victoria", sentenció Odanis Gutiérrez Carballo, apelando a las numerosas muestras de rebeldía de la Ciudad Héroe a través del tiempo, y que con su firma suscribe el respaldo a la declaración del Gobierno Revolucionario.
"Yo firmo por mis hijos, por mis padres, por mis estudiantes. A la unidad debemos lo que somos y tenemos que cuidarla hoyas que nunca", expresó la profesora de Secundaria Básica, Tania Roxana Ortega.