«En todo caso, y así está probado, documentado y hasta reconocido por organismos internacionales y agencias estadounidenses de administraciones anteriores -aseveró-, Cuba ha contribuido con EE. UU. a preservar su seguridad en el enfrentamiento a delitos trasnacionales de diversa índole», sostuvo.
En su publicación, el mandatario sentenció además que, contrario a cualquier amenaza hacia la nación norteña, «Cuba ha sido objeto de incontables acciones ofensivas fraguadas desde ese territorio, en todos estos años de Revolución, que han dejado miles de cubanos heridos o muertos».
En ese sentido, precisó que la Mayor de las Antillas «ha debido trabajar en todo este tiempo para enfrentar con firmeza y serenidad las amenazas que llegan desde EE. UU. y así seguiremos hasta las últimas consecuencias», enfatizó.
Díaz-Canel hizo hincapié en que «señalar a Cuba como amenaza es, en primer lugar, cínico. Por lo que prueba la historia y por lo que dicen los hechos ahora mismo: cada día sale una nueva amenaza de EE. UU. hacia Cuba.
«Señalar a Cuba como amenaza, –prosiguió– mientras se decretan medidas coercitivas adicionales y se acusa a su gobierno de incapaz de sostener mínimamente su economía, es tan incoherente y fantasioso que ni quienes promueven la tesis son capaces de sostenerla con argumentos sólidos».
Asimismo, aseguró que ello «forma parte de una construcción narrativa sobre la cual seguir asfixiando al pueblo cubano, además de escalar a un conflicto que pudiera tener consecuencias inimaginables para nuestros pueblos y región», insistió.
«Cuba no amenaza, ni desafía, pero tampoco teme», concluyó.