En un día como hoy, la historia nos invita a recordar a Julius Fucik, escritor y periodista checoslovaco -ejecutado por los nazis en 1943-, por cometer lo que el fascismo consideraba un crimen: decir la verdad con todos sus matices. Escogida esta fecha como homenaje póstumo, celebramos el Día Internacional del Periodista.
Fucik, nos refleja ‘la peligrosa realidad de lo cierto’, claramente ilustrada con su muerte y su obra; pero también hay algo más profundo: ¿acaso no se trata de eso… de decir la verdad?
Detrás de cada noticia, artículo o ensayo, existe un periodista comprometido con la realidad del pueblo, porque este no solo necesita artículos y noticias; no solo quiere ver la prensa o algo en la prensa; sencillamente, necesita alguien que exprese su voz, alguien que le acompañe en su dolor, en las injusticias; alguien sin miedo.
El mundo necesita del periodismo -de nosotros-, los que ‘ponemos en común’ eso que se llama o define como cierto.