El acto estuvo presidido por la compañera Beatriz Johnson Urrutia, Primera Secretaria del partido; Manuel Falcón Hernández, Gobernador, junto a representantes de las organizaciones de masas y sociales, directores administrativos y de manera especial, padres, abuelos y bisabuelos con una destacada labor.
Yoannis Chávez Yopis, Juez profesional del Tribunal Provincial, expresó que la mejor manera de agradecer es seguir haciendo. "Que en las circunstancias actuales nos hayan dedicado tiempo y espacio a los que hoy estamos aquí para reconocer nuestra labor crea el compromiso de seguir aportando. Ahora pasan por la mente la vocación de padre de Fidel, la vocación del padre y abuelo de Raúl Castro y yo creo cabe agradecer a las autoridades del Partido y el Gobierno en Santiago de Cuba y manifestar nuestra voluntad de seguir estando al pie de la batalla".
Un momento especial constituyó el agasajo a un padre excepcional, quien dedica incansables horas a trabajar en pos del pueblo santiaguero y quien hoy cumple años, el Gobernador Manuel Falcón. Recibió de manos de los presidentes de la Federación Estudiantil Universitaria (Universidad de Oriente y Ciencias Médicas) y de la Secretaria Provincial de la Unión de Jóvenes Comunistas, la condición Premio Alma Mater.
La miembro del Buró Ejecutivo del Comité Provincial del Partido, Niurka Bell Calzado, afirmó a los de mayor edad que "nunca nos olvidaremos lo que nos han aportado en valores, en conocimiento, en aprendizaje y por sobre todas las cosas, siempre han estado ahí para cuando necesitamos de ustedes. También están aquí padres de las generaciones actuales, que contribuyen con su ejemplo, con su aporte a la Revolución, a mantener las conquistas de la obra más hermosa que disfrutamos hoy. Sin lugar a duda este reconocimiento es a la labor diaria, a la consagración y el amor de los que todos los días aportan".
El Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz imprime particular trascendencia a la entrega de reconocimientos, pues adquiere un significado histórico y simbólico. No se trata solo de distinguir méritos individuales, sino de reafirmar la vigencia de los valores que Fidel defendió: la unidad, la resistencia, y la confianza en la fuerza del pueblo.