La Olimpiada que se desarrollará próximamente en la ciudad uzbeka de Samarcanda destaca en su calendario competitivo, será su decimoctava incursión en ese tipo de certámenes y esto no solo es un hito para trebejistas cubanos, sino un testimonio de su disciplina y consagración al deporte.
Llegar a esta cifra “se dice muy fácil, pero para nada lo es. Representa una gran responsabilidad, sobre todo porque es un torneo por equipo y estos suelen ser más complicados de lo que se imaginan. Hay que jugar no solo por tu partida sino también por el match, que es el que da puntos y la ubicación final.
“Para mí es un honor ser parte de esta escuadra. La Olimpiada es un evento donde todo ajedrecista le gustaría participar, puedes disfrutar de la Élite y de los mejores jugadores de la actualidad”, comentó a Sierra Maestra.
Igualmente, recordó que en esas citas la Mayor de las Antillas ha contado con muy buenos equipos, consiguiendo un cuarto lugar histórico entre las damas en la edición desarrollada en el año 2010, en tierras rusas.
“Lo más importante en un torneo de este tipo es la hermandad y la armonía; una vez que se organiza el equipo hay que estar dispuesto a sacrificarse por cualquier compañero. No juegan todas las ajedrecistas a la vez, siempre queda una de suplente, por eso también hay que mover el equipo de manera que cada una pueda hacer su torneo”, dijo.
Al igual que en Budapest 2024, en tierras uzbekas Arribas se desempeñará junto a Yerisbel Miranda, Ineymig Hernández y su coterránea Yaniela Forgas, elenco que se completa con la debutante Roxángel Obregón.
El contexto actual, caracterizado por la disminución de los eventos en el país, hace que la preparación sea aún más retadora. “Es muy difícil dar un pronóstico, pero no dejaremos de dar batalla en cada match; aunque se trata de una tarea dura, no es imposible. Las mujeres siempre han sido muy combativas”.
Bien lo sabe la Gran Maestra (GM) santiaguera, quien se estrenó a ese nivel hace casi 38 años, en la urbe griega de Salónica; para ella, la competencia fue inolvidable. “Gané a una de las rusas y con ese resultado, logró vencer el equipo húngaro, del cual formaban parte las hermanas Polgar.
“Judit, que apenas tenía 12 años, me esperó en la puerta del baño y me daba ánimo para mi partida. Claro que para ellas era muy importante mi resultado. En ese entonces, solo jugaban tres y descansaba una.
“Yo creo que en todas las participaciones se aprende algo. En la primera también recibí una clase en vivo, tuve la suerte de estar en el lugar indicado: se disputaba la última ronda y aún jugaba Karpov, con ventaja; solo tenía que hacer las jugadas exactas para ganar. Todos mirábamos el tablero mural que reproducía la partida.
“El Gran Maestro (GM) argentino Óscar Panno nos explicó cómo se hacía la maniobra y fue lindo porque todas las jugadas eran exactamente las que hacían ellos”, rememoró.
El trabajo rumbo a la Olimpiada de Samarcanda 2026 no involucra una reinvención de su repertorio o alguna estrategia específica, sino importantes revisiones, así como la optimización del tiempo de aperturas, “para evitar apuros que son muy peligrosos en esos casos”, apuntó.
Una trayectoria destacada
Amante de la competitividad, proyecta extender su carrera tras la venidera cita olímpica, y la presea de bronce que obtuvo en el Campeonato Mundial Individual Senior 2025 es solo una muestra del buen nivel que mantiene.
“La medalla me supo a oro, fue algo increíble, muy bonito. Viví momentos de muchísima tensión, pero me encantó esa adrenalina. Se decidió en la última ronda, varias competidoras estábamos empatadas y yo sabía que me lo jugaba todo. Mi rival era una Gran Maestra de Georgia, acostumbrada a estos torneos y con un amplio historial, así que me tocó hacer un último esfuerzo y luchar por la victoria.
“El nivel era alto para mi categoría. Yo quedé empatada en segundo lugar con la GM Pia Cramling, aunque terminé en tercero, por el desempate, también porque había perdido mi partido contra ella, siendo la única derrota”, expresó sobre su logro, en la pugna para mujeres mayores de 50 años.
Al definir su estilo de juego, la indómita Maritza Arribas emplea el vocablo “agresivo”, y es categórica: “siempre que se pueda, hay que luchar”.
Fue el profesor Santiago Cuesta quién despertó su picardía y deseos de competencia; en el contexto de los mundiales juveniles, tuvo el apoyo el Maestro Internacional Humberto Pecorelli. “Trabajamos en equipo con GM Walter Arencibia y hasta el día de hoy, con la Maestra Internacional Roquelina Fandiño.
“Todas las coronas que conseguí fueron difíciles; aunque es un deporte individual, los campeonatos nacionales siempre son complicados, sobre todo en años de Olimpiada o de clasificación para zonales. Tenemos muy pocos eventos para medirnos entre nosotras, por tanto, los que hay se vuelven estresantes”, dijo y acentuó la dificultad de los primeros cetros.
Maritza Arribas, mejor atleta santiaguera de 2025 en deportes individuales, reconoció la importancia de la preparación y de mantenerse activo en el juego ciencia; aunque muchos jugadores optan por hacerlo online, ella prefiere que sea “siempre en vivo”. La Olimpiada de Samarcanda 2026 será una nueva parada en su destacada trayectoria.