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¿Chats y farmeos inocentes?

03 October 2026 Escrito por  Yamilé Mateo Arañó

Muchos padres, conscientes de lo necesario de un teléfono móvil para sus hijos, hacen miles de sacrificios para procurárselos, y no son baratos.

El internet es útil para buscar información escolar; incluso, los libros digitales en el portal de CubaEduca suplen la carencia de los físicos en distintos niveles de enseñanza. Y, en no pocos casos, estudiantes y profesores usan las redes sociales como el Whatsapp, para comunicarse entre ellos de forma expedita. Pero el uso de internet va mucho más allá.

No con tanta fuerza como en otros países de Latinoamérica llega una nueva tendencia a los adolescentes cubanos. Se trata de lo que se conoce entre ellos como “farmear aura”. Quizás, haya visto grupos de muchachos hacer coro en una batalla entre dos que se enfrentan mediante gestos raros, y aunque los adultos no siempre entendemos, hay códigos generacionales en cada movimiento.

Explico más: la palabra “farmear” es un término de algunos de los juegos que sus hijos tienen en los móviles como Minecraft, League of Legends, Fortnite y otros en los que se acumulan objetos para pasar de nivel. En inglés farm es granja, así que “farmear” sería un españolismo de cosechar.

Y el aura se entendería entre ellos como esa imagen con estilo, carismática y segura al mostrarse en público. Los gestos que median en las batallas son memes que han sido virales, ademanes de personajes de las series de ánime, o de juegos que consumen, algunos convertidos en sticker que se comparten en esos grupos a los que pertenecen.

Hasta ahí todo parece una tendencia que entretiene y ya; y como las anteriores, desaparecerá con la llegada de otra. Pero quiero detenerme en algo más: la adolescencia es una etapa compleja en la vida, donde se forman conceptos importantes sobre uno mismo y en la que se busca constante validación del grupo, según los expertos.

¿Qué pasará por la mente de uno de esos muchachos que piensa que su carisma se basa en agradar a otros? ¿Qué sucede con el que no gana la batalla y se queda sin esos aplausos que considera importante? ¿Y con cada uno de los que forman ese coro que ríe, grita y ovaciona creyendo que el auraes solo las apariencias?

¿Qué valores formarán para su vida de adultos a partir de sus experiencias en esta etapa? Les toca a los padres y adultos entender y guiar a quienes serán muy pronto jóvenes, que como otros, se parecerán a su tiempo, pero que necesitan raíces firmes en las que apoyarse para formar cualidades que los hagan mejores personas.

Más que un chat

En estos tiempos, muchos se reúnen en determinados lugares buscando conexión y es usual ver a algunas jóvenes inmersas en sitios digitales para “chatear”. El acceso a internet brinda la posibilidad de entrar, de manera gratuita, a varias de estas plataformas para conocer personas y mantener conversaciones con usuarios detrás de la pantalla, por un costo o simplemente como una cita entre internautas.

Luis Mario, un joven muy hábil con las tecnologías compartió con Sierra Maestra su experiencia: “Es muy sencillo, hay sitios que tienen el servidor en otros países, te abres una cuenta con un VPN solo para conversar. Mientras más tiempo estés en línea con alguien, más te pagan; y, según tengo entendido, acumula puntos para determinados jugadores online.

“Hay muchos sitios en los que está prohibido compartir números de teléfonos o ciertos datos personales. Los hombres tienen poco éxito, porque quienes están detrás de la pantalla prefieren conversar con mujeres”, explicó.

Muchos otros sitios permiten chatear e intercambiar fotos o datos, y no son pocas las que se interesan por buscar amigos o parejas. Rafael, quien tiene una cafetería cerca de un centro universitario lo ve a diario: “Muchas chatean mientras consumen en la cafetería y se toman fotos para enviarlas a quien está del otro lado. Por esto reciben dinero.”

Es la juventud una etapa de atreverse, de no pensar demasiado en lo que se hace, y de acumular experiencias. Sin embargo, ¡cuánto peligro entraña mostrarse y ofrecer información personal a desconocidos!

Quizás piensen que, a través de una pantalla, es imposible dañar; pero no se han detenido a pensar qué clase de personas pueden ser esas que buscan “amigos” por chats. Y así, sin pensarlo mucho, se le brinda tierra fértil con cada foto o palabra, lo necesario para alimentar esas mentes. Sin percatarse, tal vez, se brindan como objeto de morbo.

Por eso, la alerta a los padres es que no solo pongan el dispositivo en las manos de sus hijos; es importante fiscalizar su uso, conocer sus códigos, la identidad que van creando bajo la influencia de los nuevos escenarios tecnológicos.

A veces creemos que dárles un celular garantiza que estén localizables o en casa tranquilos. Incluso, que es la única manera para que se entretengan en medio de circunstancias sociales complejas y de continuos apagones. Pero tener un teléfono va mucho más allá de esos argumentos, y no puede suplir el diálogo constante con ellos, el tiempo de calidad para guiarlos y entenderlos.

Si lo piensan, y sin temor de parecer exagerada, su uso puede cambiarles la vida.

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