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Rescatar el azúcar de nuestras esencias (Parte IV y final)

12 March 2023 Escrito por  Yamaili Almenares González, Thaimí González Pérez (estudiantes de Periodismo) y M.Sc. Milagros Alonso Pérez

Desde diciembre de 2021, se emitieron 93 medidas con la finalidad de recuperar el sector azucarero, que comprende un plan de acción para la implementación de estas, con un total de 300 acciones destinadas a salvar la agroindustria.

Sus frentes son: la producción de caña, la zafra azucarera, la generación de electricidad, la obtención de derivados, las medidas financieras y bancarias, el financiamiento y la logística, la gestión empresarial y potencial humano, y la ciencia, tecnología e innovación. Es importante conocer sus ideas esenciales, así como la mirada con la cual se ha estudiado el documento en Santiago de Cuba.

Rescatar el azúcar de nuestras esencias

El texto registra por tema, los problemas que impactan en las medidas, como los bajos niveles y mala calidad de la siembra de caña, ínfimo rendimiento agrícola por deficiente atención a los retoños, el incumplimiento de las tecnologías establecidas en los instructivos técnicos y la no rentabilidad actual de la agroindustria.

Entre los elementos fundamentales para accionar está la explotación adecuada del fondo de tierra de cada empresa y base productiva; la autonomía de cada estructura mediante la relación de un plan de economía con respaldo de crédito, seguro y contratos de suministro y venta, contabilidad en Sistema VERSAT, cuenta bancaria en MLC y su inscripción en el Registro Mercantil Cubano.

La autonomía tiene varias aristas, e implica la reducción de la alta dependencia de las bases productivas en relación con los servicios agrícolas externos; esto se logra con la reconstrucción de tractores e implementos, inversiones en equipos priorizando los que alcancen su potencial productivo, y el traspaso de otras tecnologías de las empresas, y/o creación de cooperativas de servicios o Mipymes, que eleven la oportunidad y reduzcan los costos.

La innovación para reparar y confeccionar nuevas piezas, sistemas de riego y otras tecnologías es imprescindible. Por otra parte, del control y la gestión de estas tareas depende su efectividad, de ahí que las medidas enfaticen en la importancia de realizar un proceso de renovación de presidentes de bases productivas con problemas de dirección y liderazgo, autorizando a la empresa agroindustrial a dar tratamiento diferenciado al ingreso, transporte y viviendas de los cuadros o técnicos que se incorporen a estas para su fortalecimiento.

El documento también señala el respaldo legal, en caso de violación, para la aplicación de multas, medidas administrativas y otras penales, donde los inspectores tienen un rol fundamental.

“Avanzar en el Programa de Recuperación y Desarrollo del Ferrocarril, utilizando fuentes de financiamiento a largo plazo y la participación de la industria nacional, con énfasis en la infraestructura, el material rodante, los recursos humanos y el perfeccionamiento organizativo y estructural del sistema, de manera que se promueva el rescate de la disciplina, la eficiencia, la seguridad ferroviaria y la calidad de los servicios”, deviene en el rescate del medio de transporte por excelencia de este sector.

La concentración de la zafra en los centrales de mayor capacidad, eficiencia y diversificación, así como escalonar su arrancada, que garantice las entregas de azúcar a la canasta básica y se logre la máxima producción de refino en el período de zafra, constituye una de las tareas vitales.

La aplicación de nuevas formas de gestión en los camiones de la empresa Tranzmec, que incluye el arrendamiento del camión al chofer o a la base productiva a la que presta servicio, así como convertir la base de transporte de cada central en una UEB directa a la empresa, eliminando la estructura provincial, ofrece más independencia en la transportación.

Otra medida incluye la conversión de los centros de acopio en un colectivo agropecuario o Mipyme, bajo el principio de reducir los costos actuales por tonelada de caña procesada y su diversificación para tener empleo todo el año con tiro de biomasa, producción de compost, ceba de ganado, producciones agropecuarias en áreas aledañas y otras producciones y servicios en la instalación.

Algunas acciones se han venido implementando, como la exoneración para las campañas 2021-2022 y 2022-2023 de la aplicación del impuesto por los ingresos de los productores cañeros del 5 %, que se usaba como fuente del presupuesto del estado para la amortización de las deudas en tratamiento de las bases productivas.

El establecimiento temporal de una subvención al corte manual de la caña y al uso de la tracción animal; la conciliación con los gobiernos locales de los retornos del aporte del 1 % de la Contribución territorial al desarrollo local para financiar acciones de reparaciones de caminos, mejoras en instalaciones de los bateyes azucareros y comunidades cañeras, que permitan que los aportes realizados sean revertidos en mejor condición de vida de trabajadores y familias, son medidas que reflejan la voz de la experiencia de los trabajadores del sector.

Fijar los precios nacionales de los productos derivados de la caña, y la aprobación de la subvención para financiar las pérdidas reales de las empresas del Grupo Azucarero, le da estabilidad a los costos.

Todas las medidas son importantes, pero de los principales lineamientos de carácter general en los cuales se apoya el documento, están el 108 y el 119, que afirman:

“Lineamiento 108. Rescatar el papel del trabajo como necesidad del ser humano, para contribuir de manera consciente a la sociedad y que los niveles de ingresos como resultado de este, constituyan la fuente principal que permita el bienestar espiritual, material y moral del trabajador y su familia”.

“Lineamiento 119. Promover una política integral que estimule la incorporación, permanencia y estabilidad de la fuerza laboral en el campo, en especial de jóvenes y mujeres, que contribuya al incremento de la producción agropecuaria. Avanzar de modo integral en la atención, recuperación y desarrollo de las comunidades rurales”.

Para esto se establecen pautas como el retomar la formación de ciclo corto o tecnólogo en caña y azúcar, lograr el acceso directo a carreras universitarias afines a la agroindustria de jóvenes de politécnicos o 12 grado, de bateyes y comunidades y que dediquen sus prácticas, trabajos de curso y diploma a solucionar problemas de la empresa o base productiva, a las que se incorporarán al graduarse.

De igual manera, se establece el diseñar el sistema de capacitación y superación de la fuerza técnica que incluya su preparación en el puesto de trabajo, en los politécnicos, el Centro Universitario Municipal, las Unidades Docentes, la capacitación a distancia desde las universidades, institutos y otros centros nacionales; y crear escuelas en administración y dirección de bases productivas, centrales y empresas, priorizando a las mujeres y jóvenes reservas.

También, la implementación de estrategia y programa de posgrados, diplomados, especialidades, maestrías y doctorados, así como becas en el exterior, que incluyan temas de cadena de suministro, cadena de valor, informatización, comunicación, gestión de calidad e inocuidad, innovación, uso de suelo, medio ambiente y otros temas de interés del sector. Para eso el Instituto de Investigaciones de la Caña de Azúcar (Inica) de Palma Soriano, desarrolla una labor sostenida en la implementación de las medidas de conjunto con las empresas.

En el territorio la implementación de estas parte de una valoración de las prioridades, y de las potencialidades que pueden explotarse. Una valoración de esas medidas la ofreció a Sierra Maestra Jorge Fernández Díaz, Director Provincial del Grupo Azcuba:

“Además de la primera, que está relacionada con la producción de caña, las mediciones de las áreas y la entrega de estas en usufructo, considero que la número 70 tiene gran importancia, pues hace referencia a la creación de colectivos laborales alrededor de determinadas producciones, tanto cañeras como agropecuaria.

“Esto permitirá incentivar el sentido de pertenencia de ese colectivo a través de un convenio que se hace con la junta productiva de las estructuras; se trata de pagarles un porciento a los cooperativistas que forman parte del colectivo en función de la producción que está por encima de lo estimado.

“El sobre cumplimiento permitirá pagarles más a los campesinos que están directamente en el surco; esta acción conllevará a crear en ellos un sentido de propiedad hacia las plantaciones y el cuido de estas por sus propios medios, alquilando bueyes y con la ayuda de sus familiares”. 

El directivo aseguró que aunque no se tiene planificado trabajar en mejoras tecnológicas para el central porque en los momentos actuales es difícil, lo que se está haciendo es innovar con la ayuda de las partes técnicas de las universidades: “la idea es seguir haciendo con lo que tenemos hasta que se puedan llevar a cabo grandes reparaciones para lograr una industria más eficiente”.

La recuperación de la industria azucarera no es cosa de un día o dos ni siquiera de un mes o un año; pero a largo plazo es posible. La consagración de sus trabajadores y direcciones, y el reconocimiento de todos pautará -más allá de las limitaciones que siempre han existido-, el camino correcto y el rescate del azúcar de nuestras esencias.

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