En medio de las difíciles condiciones en que vivimos -con un férreo bloqueo colmado por la dificilísima situación energética-, se trata de una proeza, y a la vez una decisión certera, ya que siempre surgen alternativas nacidas del pensamiento colectivo.
Téngase en cuenta que la instrucción garantiza el futuro, ese que estamos convocados a crear con nuestras manos, inteligencia y acción. Con esa concepción, más de 1 240 instituciones educativas de Santiago de Cuba abrirán sus puertas “con los recursos indispensables”, precisó a Sierra Maestra el Dr. C. Raúl Samón Soto, director general de Educación, tras declarar que la cobertura docente “se garantiza al 98%”.
El acto central tendrá lugar en la comunidad palmera de Candonga, que ha sido objeto de un proceso de transformación en busca de mejorar las condiciones y la calidad de vida de sus pobladores, esos que han asumido las principales acciones constructivas y de reanimación. Muchas son las variantes: la docencia se acerca a cada comunidad; no será el maestro de su escuela, pero ahí estará otro, dispuesto a crecerse, como todo cubano, ante las dificultades que vive y llevar la luz de la enseñanza a cada niño.
Tal vez, no se cuente con libros nuevos o de uno para cada educando, pero con la base material de estudio existente se impartirá cada contenido.
La disponibilidad de los uniformes -sobre todo para los de preescolar, quinto y séptimo grados, aún cuando las tallas en ocasiones no sean las adecuadas, es expresión del esfuerzo de la provincia, una de las seis del país que, gestionando sus inventarios, consiguió poner a la venta al menos un juego de estas prendas para los que se inician en las enseñanzas.
Porque hay conciencia de las carencias, se ha flexibilizado el Reglamento Escolar para garantizar que quien no tenga el uniforme asista con una ropa adecuada. Se distribuyen luminarias recargables para los centros internos, la concentración en esas escuelas por 45 días, para la Educación General; la semi presencialidad en la Educación Superior, entre otras ideas, son alternativas para no detener el proceso docente-educativo.
¿Qué no son las condiciones a las que estamos acostumbrados?, es cierto; pero ni la situación excepcional que nos agobia ni lo que pueda presentarse en el futuro inmediato, impedirán que el año lectivo cumpla el objetivo principal: formar a las nuevas generaciones.
La comprensión es esencial para que el martes 1 de septiembre sea un día inolvidable para los que se inician, y un momento de reencuentro para los continuantes.
La Educación, aún en circunstancias como la actual, es una de nuestras conquistas y debe ser defendida y protegida tal y como sentenció el Líder Histórico, Fidel Castro Ruz:
“la Revolución alcanzará tanto más avance y tanto más éxito, cuanto más se trabaje en el campo de la educación, cuantos más técnicos competentes, hombres, administradores
competentes, maestros y técnico tenga”