Amante de los temas históricos, estudioso de Martí y Fidel, fue incursionando en los diferentes géneros periodísticos y cautivando a los lectores con la fuerza de su pluma y la convicción de que el compromiso y la lealtad son principios básicos de esta profesión.
La distancia nunca ha sido impedimento para cumplir cualquier tarea. El trayecto de San Luis a Santiago de Cuba ya es cotidiano y también un poco más allá, pues con frecuencia se las agencia y nos propone temas de otros municipios, porque en él abunda eso que se llama olfato periodístico.
Sus cualidades profesionales también le abrieron las puertas del periódico Granma, como corresponsal de ese órgano de prensa en la provincia, destacándose por sus excelentes propuestas comunicativas y la productividad, traducidas en un reflejo constante de la labor de los santiagueros en esa publicación de circulación nacional, siendo reconocido por la dirección del medio.
Ha estado en coberturas de primer nivel, en el seguimiento a fenómenos meteorológicos, siempre detrás de temas de la cotidianidad, con trabajos de investigación de la actualidad socioeconómica del territorio, detrás de las historias de vida y sus protagonistas.
Muy amante de seguir sus trabajos hasta el final, por eso es asiduo a la Redacción y aporta a la creación colectiva de esos talleres improvisados que se generan en el apremiante horario del cierre de las ediciones impresas. Es así que ha desarrollado habilidades en la corrección de estilo, en el uso adecuado del idioma y hasta realiza algunos pasos en el diseño y concepción de las páginas; es muy estricto como tutor de los estudiantes durante sus prácticas laborales.
Por eso, este 12 de marzo, en ocasión del acto central por el Día de la Prensa Cubana, recibimos con mucha alegría la noticia de que Luis Alberto Portuondo Ortega, para muchos Luisito, mereciera el Premio Gloria Cuadras por la labor desarrollada durante el año 2025 desde la prensa escrita, además del tercer lugar en el concurso de Martí a Fidel, la prensa.
Como joven profesional, tiene mucho camino por delante, pero ese temperamento inquieto y con ansias de investigador, lo dotan de las condiciones necesarias para seguir creciendo y brillar. Luis Alberto, tu colectivo te felicita y siente orgullo de ti y de tu obra.