MSc Miguel Angel Gainza Chacón
Habíamos acordado hablar de la bahía. Era uno de los temas por abordar aquella noche en que, aun cuando la música sonaba a una cuadra, Fernando Boytel Jambú me invitó a ponerme de pie y pararme como él, marcialmente en atención en el portal de su casa, en calle 8 del reparto Vista Alegre. Hasta que finalizó la marcha patriótica compuesta por Perucho Figueredo estuvimos así. Porque Boytel decía que cualquier cubano, si su oído capta el Himno Nacional, tiene que pararse a saludarlo, solemnemente. Recordé la anécdota, al mirar fotos de la bahía santiaguera que si bien no es tan profunda (unos 27 pies promedio) como la de Cienfuegos (unos 150 pies) ni tan enorme como la de Nipe, en la provincia Holguín (una de las de bolsa más grandes del mundo),en belleza natural la de la Cuna de la Revolución no va detrás de ninguna.
Quizás haya otra plaza en Cuba que la iguale o supere en cantidad de nombres. No puedo ni afirmarlo ni negarlo. Pero sí resulta curioso que nuestro Parque Céspedes muestre siete identificaciones a lo largo de su existencia como sitio entrañable para santiagueras y santiagueros, escenario de la Fiesta a la Bandera y donde a la medianoche de cada 31 de diciembre o en los instantes iniciales de cada 1. de enero, las personas aun sin conocerse se abrazan y se desean lo mejor del mundo.
Como preámbulo del 36. Taller y Concurso Nacional de la Radio Joven “Antonio Lloga in memoriam”, la dirección de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) que auspicia el encuentro, reiteró los objetivos del certamen en conferencia de prensa celebrada en la emisora provincial CMKC Radio Revolución, en Santiago de Cuba.