La entidad explicó que la elusión tributaria consiste en utilizar estructuras jurídicas o formas de operación que reducen la carga impositiva, pero que pueden ser cuestionadas cuando resultan artificiosas o carecen de justificación económica real.
En contraste, la evasión tributaria implica incumplir deliberadamente las obligaciones fiscales mediante acciones como ocultar ingresos, omitir ventas, declarar información falsa o incluir costos y gastos ajenos a operaciones reales.
La ONAT subrayó que los contribuyentes pueden acogerse a las exenciones, deducciones y beneficios previstos en la legislación vigente, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Se recomendó registrar de manera adecuada ingresos, ventas, costos y gastos, conservar los documentos que respalden las operaciones y comprobar que la información declarada coincida con la actividad económica realizada.
La institución recordó que una planificación tributaria responsable comienza con la transparencia y la verificación de lo permitido por la normativa, e instó a buscar orientación en caso de dudas.
El organismo reiteró que cumplir correctamente no significa renunciar a los beneficios fiscales, sino utilizarlos de forma responsable y conforme a la ley, e invitó a informarse a través del Portal Tributario oficial.