Subrayan que esa política de Washington ocasiona el desabastecimiento de combustibles para la generación de electricidad, por lo cual el país enfrenta un marcado déficit en el suministro a la población y largas horas de afectaciones por apagones.
En este contexto, señalan, se decidió mantener el horario de verano en el país hasta el 7 de noviembre de 2027, fecha en que correspondería el cambio el próximo año, lo cual evitará un incremento de los apagones en un estimado de 126 MW, en el horario vespertino de la máxima demanda de electricidad. De ellos, 76 MW corresponden al ahorro por no usar iluminación artificial y 50 MW por la generación de la energía solar fotovoltaica en ese horario.
Precisan que al mantener el reloj adelantado una hora, la salida del sol será más tarde según la hora oficial.
Para no afectar las actividades sociales en las primeras horas del día, se retrasará 30 minutos la entrada a las escuelas y centros de trabajo desde el 1 de noviembre de 2026 al 14 de marzo de 2027, meses en que debía aplicarse el horario normal.
Apunta que teniendo en cuenta esta medida, se precisa que los jefes de las entidades, de común acuerdo con la organización sindical, ajustan el horario de trabajo, según lo dispuesto en el Artículo 223.2 de la Ley 189, Código de Trabajo, de 30 de julio de 2026, sin que represente una afectación al salario de los trabajadores.
En las entidades que laboran de forma continua, también podrán ajustarse los horarios de entrada y salida en correspondencia con las características de las actividades y procesos que se realizan, con el objetivo de atenuar los inconvenientes que se producen al mantener el actual horario de verano.