Datos históricos reflejan que el Comandante, al enterase de su disposición de ir a México para sumarse a los expedicionarios del yate Granma, - dando muestras de su estatura valiente, firme, arriesgada- expresó: “Si esa mujer es como se dice, su lugar está en Cuba”, y tuvo mucha razón, ella se dedicó a preparar las condiciones para el desembarco.
Celia Sánchez Manduley se mantuvo estrechamente vinculada no sólo al Movimiento 26 de Julio y a la lucha armada, ingresando el 23 de abril de 1957 a la guerrilla en la Sierra Maestra, convirtiéndose en la primera mujer en llegar a la montaña, lo que le permitió participar en el combate El Uvero.
En la clandestinidad y en el frente guerrillero para proteger su identidad utilizó varios seudónimos, Norma, Lilian, Carmen, Caridad y Aly.
Luego del triunfo revolucionario se dedicó por completo a las tareas de la Revolución, de ahí su constante preocupación por las inquietudes, opiniones y problemas del pueblo.
Nunca relegó a un segundo plano su vínculo con la población, y la atención a sus problemas. Con la visión futurista que la acompañó, su tenacidad y responsabilidad se dedicó a recuperar y salvar cuantos documentos circularon en esa etapa de la lucha en la Sierra Maestra desde 1956 hasta 1959. Gracias a ese empeño se pudo crear el 4 de mayo de 1964 la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.
Se afirma que sería imposible hablar y escribir de la vida de Fidel Castro, sin reflejar a su vez la vida y obra revolucionaria de Celia.
El 11 de enero de 1980, hace 47 años, la Mariposa, -Flor Nacional- que siempre llevaste en tu cabello como símbolo identitario de cubania, de Sierra y llano, dejó de enseñorearse con tu deceso, Cuba entere te lloró.
A tu sepelio, -realizado el 12 de enero del 80-, llegaron desde todas partes del país y de otras latitudes, personas que decidieron darte el último adiós.
Mientras que Armando Hart en tu despedida, afirmó: “Cuando se escriba la historia de esta etapa revolucionaria, tendrán que aparecer dos nombres: David y Norma”, -nombres de guerra de Celia y de Frank País”-.
En otra parte de su intervención, Hart señaló: “Celia seguirá siendo genuina representación popular de la etapa en que Fidel y el pueblo cubano cambiaron el curso de la historia de América”. Ella nos da fuerzas, nos da aliento y nos impulsa con el ejemplo de su vida (…) nos estimula en esta hora que viven la Patria, América y el mundo (…)”, palabras que tienen vigencia en los tiempos que corren.