Con 814 canteros distribuidos en tres secciones, este espacio productivo es ejemplo de lo que la Revolución ha hecho posible en los rincones más recónditos de la geografía santiaguera. En la última cosecha, solo el primer cantero entregó 37 toneladas de tomate, cuyo pico de venta —a 10 pesos en moneda nacional— generó un valor superior al millón trescientos mil pesos.
La jornada de trabajo productivo, contó con la participación de una representación de todos los sectores de la sociedad. El objetivo: limpiar e higienizar los canteros para la próxima etapa de siembra, demostrando que cada surco puede ser trinchera.
Acompañados por las máximas autoridades políticas y gubernamentales de la provincia y el municipio, los segundofrentenses ratificaron desde la tierra misma su apoyo incondicional al General de Ejército.