Rodríguez Parrilla subrayó que “el propio Secretario de Estado de EEUU carece de argumentos ante el Congreso de ese país para sostener la imposicterrorismoión de esa medida criminal”, lo que, en sus palabras, evidencia la falta de fundamentos reales y la motivación política detrás de la decisión.
El jefe de la diplomacia cubana afirmó que la inclusión de Cuba en dicha lista persigue un único objetivo: “asfixiar por todas las vías posibles a la economía cubana, provocar una crisis humanitaria y promover una intervención militar en Cuba”. Asimismo, expresó su alarma ante el hecho de que “el máximo órgano representativo de ese país permita la mentira de un servidor público”.
Con esta declaración, el gobierno cubano reitera su rechazo a las políticas coercitivas de Washington y denuncia las consecuencias negativas que estas medidas tienen sobre la población y el desarrollo económico de la isla.