"En este año la cabecera provincial no ha diagnosticado brotes significativos de la enfermedad, pero sí en los municipios de Palma Soriano, Contramaestre y Mella, aunque ya muchos han cerrado (erradicado)", explica la Dra Anna Leyva, vicedirectora de la Dirección Provincial de Higiene Epidemiología y Microbiología.
"Debemos alertar a la población de la importancia de hervir o tratar el agua, a pesar de que conocemos la situación energética que atraviesa el país y que dificulta este proceso. También es imprescindible consumir alimentos de fuentes seguras, pues conocemos que muchas veces la familia depende de vendedores ambulantes que no cumplen las normas.
"Ante síntomas de alarma como fiebre, orinas oscuras, cefaleas, decaimiento, heces blanquecinas, dolor abdominal en la parte derecha, que son signos específicos de la enfermedad, deben acudir al médico y no automedicarse". La hepátitis viral puede tener repercusiones y algunos medicamentos se metabolizan precisamente en el hígado.
"Las mismas se transmiten por vía fecal oral, es decir, por alimentos y agua contaminada. En estos tiempos, con el alza de las lluvias, es muy necesario tratar el agua, lavar bien los alimentos, y las manos, antes de manipular los mismos y después de ir al baño".
Llama la atención que en barrios con afectaciones en el abasto de agua la misma se saca, y hasta comercializa, sin que quienes la consumen sepan su procedencia, que en ocasiones es de fuentes no certificadas. La misma se emplea para las labores del hogar e incluso para beber.
La especialista, junto al Jefe del Departamento de promoción de salud, el Dr Raúl Leyva Caballero, recuerdan el papel formador y preventivo del médico de la familia y los educadores para la salud quienes, junto a los departamentos de promoción de salud, pueden conversar con la población en audiencias sanitarias.
"Existen otros métodos para purificar el agua cuando no hay corriente, como dejar el recipiente en que se almacena por seis horas bajo el sol; se ha probado que queda lista para el consumo humano".
Para proteger el agua de beber también recomiendan hervirla con carbón o leña, y agregarle hipoclorito de sodio, tres gotas por balita de agua, puntualiza la Dra Yaimara Gutiérrez, directora del CPHEM, quien hace un llamado a todos los actores económicos que comercializan alimentos a que cumplan las medidas en su manipulación, cocción y posterior almacenamiento y conservación. "Es necesario crear la conciencia en la población del peligro, no solo ante la hepátitis, si no de otras enfermedades digestivas y diarréicas agudas que pueden proliferar.
"Desde el sistema de salud está nuestra misión educativa pero llamamos a la responsabilidad individual, el lavado de manos, el uso de utensilios limpios para mani. pular la comida y de recipientes higiénicos para acopiar el preciado líquido. Así protegemos la salud de todos".