Uno de los principales temas abordados fue el funcionamiento de los 30 mercados de barrio que, según la información presentada en televisión nacional, ya ofrecen servicios en el territorio.
Los precios continúan siendo uno de los principales desafíos. Durante el encuentro se reconoció la necesidad de continuar trabajando en la reducción de costos y explorar incentivos fiscales que permitan mejorar las condiciones de comercialización.
También se identificaron dificultades relacionadas con las operaciones bancarias y las transferencias en divisas necesarias para concretar determinadas importaciones, algunas de las cuales presentan demoras.
Otro de los aspectos destacados fue la incorporación de fuentes de energía renovable en determinadas instalaciones comerciales, con el propósito de reducir su dependencia del Sistema Electroenergético Nacional.
El viceministro insistió en fortalecer la responsabilidad de las estructuras municipales, la integración entre los diferentes actores económicos y el papel de las empresas en la atención a las necesidades de la población.
El principal reto de estas transformaciones será lograr que los cambios organizativos se traduzcan en mayor disponibilidad de productos, precios accesibles y mejores servicios para las familias santiagueras.