Como establece la Constitución, las Asambleas Municipales son los órganos superiores locales del poder del Estado en los territorios y están investidas de la más alta autoridad para el ejercicio de las funciones estatales en sus demarcaciones.
Los delegados de circunscripción, elegidos por su pueblo, se nutren de la cotidianidad, porque “el poder emana del pueblo, se ejerce en su nombre y se debe, antes que a alguien, a sus necesidades y esperanzas”.
Hoy, cuando se realicen las sesiones solemnes de cada una de las nueve Asambleas Municipales, no solo serán actos de recordación y homenaje a los fundadores, a los delegados y delegadas que en medio de grandes limitaciones de recursos, escuchan quejas, buscan alternativas, tramitan y defienden a sus electores; también serán “un ejercicio de conciencia y compromiso”.
Son las Asambleas, el espacio de debate y de soluciones colectivas; la voz de cada territorio, donde se fomentan los emprendimientos, “se gestiona su cultura y su economía con creatividad y sin ataduras innecesarias”.
La exhortación fue realizada por el presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez: “Que este aniversario sea, entonces, un llamado a revitalizar la participación, a defender la soberanía y a mantener viva la esperanza en un mañana mejor”.