Después de revolver gavetas, casetes y papeles de un lado a otro, ¡es este!, ¡no, no es, es parecido, este sí es!
Olga Thaureaux, ahora desde la oficina de dirección, cuenta que la iniciativa vino de una propuesta de Osvaldo Bebelagua, en ese entonces, delegado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente para Arnaldo Clavel, antiguo director del medio. "Incursionar en internet".
Bebelagua había avizorado el futuro tecnológico que transformaría los medios de comunicación. Olga cuenta que acogieron la idea sin preparación y ni conocimiento alguno sobre el tema, "hoy uno se percata de lo que hicimos y de lo que hemos logrado desde el 14 de febrero 1998 hasta la fecha".
Cada viernes se repetía el proceso: seleccionar de la edición impresa los temas que se creían interesantes a nivel mundial, se entregaban los trabajos en una cuartilla en papel los sábados, en la filial de la Unión de Periodistas de Cuba, donde solo había una computadora, se redactaba en digital y se guardaba en un disquete para llevarlo los lunes al Centro de Información y Gestión Tecnológica, Megacen, donde se publicaba en internet.
Guadalupe Laffita (Lupe) y Miguel A. Gaínza, -de los trabajadores de antaño-, recuerdan ese tiempo en los que nunca vieron los trabajos periodísticos que llevaban y corregían para que se publicaran semanalmente en el sitio web.
Por el 2000 llegó el proceso de digitalización al periódico Sierra Maestra el Ing. Alberto Elers, responsable de los servicios informáticos, recuerda el largo proceso que implicó el salto de un sitio estático a lo que es hoy, una web 3.10 que se trabaja desde la plataforma Joomla, la que permite interactuar, ser atractiva visualmente para los usuarios, incorporar imagen, video y audio, logrando la multimedialidad y el enlace con las redes sociales, parte de la comunicación y la difusión del medio.
… Olga sostiene el disquete, de fondo se puede ver www.sierramaestra.cu, ni ella, ni sus trabajadores más antiguos se imaginarían que este monstruo llamado digitalización avanzaría tan apresurado y los llevaría con él, a su paso.