Santiago de Cuba,

Enaltecen en Santiago de Cuba a fundadores y continuadores del Museo Emilio Bacardí Moreau

13 February 2024 Escrito por 

En una jornada de excelentes reflexiones, fueron enaltecidos los fundadores del Museo Emilio Bacardí Moreau, en el aniversario 125 de su creación en Santiago de Cuba.

También fueron distinguidos en las intervenciones, aquellos que han continuado la obra, en el primer museo-biblioteca público existente en Cuba desde 1899.

La Sala de Arte, extensión del “Bacardí”, ubicada en el segundo piso del antiguo Club San Carlos, frente al Parque Céspedes, acogió el encuentro.

Estuvieron presentes Eliecer Lora Martínez, jefe del Departamento Ideológico del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Raulicer García Hierrezuelo, director provincial de Cultura.

También participaron, Suitberto Frutos Heredia, director del Centro Provincial de Patrimonio Cultural; Luis Hechavarría Soularí, funcionario de la Gobernación; especialistas y trabajadores del CPPC, estudiantes, y directores de instituciones culturales en la ciudad.

Lo central fue el panel: 125 años en el corazón de su pueblo, a cargo de la Dra.C. Olga Portuondo Zúñiga; el Dr.C. Vicente González Díaz; Julieta Aguilera; Annia Rojas Spech, y la museoóloga especialista Dadiana Palma Monterde

En esencia todas las intervenciones destacaron, en primer lugar, la iniciativa de Don Emilio Bacardí Moreau y su esposa Doña Elvira Cape Lombard; de José Bofill Cayol y Federico Pérez Carbó para crear el museo.

Olga Portuondo se refirió a la obra trascendental de José Bofill Cayol como primer director del Museo-Biblioteca de Santiago de Cuba, abierto en esta ciudad el 12 de febrero de 1899.

Nacido aquí en 1862, Bofill coincide de alguna manera –dice Portuondo Zúñiga- con próceres de la independencia como Bacardí, Pérez Carbó y esto le permite pensar, al final de la guerra de independencia, en la importancia que tenía el recordar la memoria de todo lo que había pasado, para fortalecer los criterios de identidad nacional… y ya en la República, el esfuerzo, el trabajo por preservar esa memoria histórica. Y así se funda el Museo.

“No fue fácil la tarea, pues había que acostumbrar a la sociedad santiaguera a que asistiera a un museo; no había esa tradición y esa es una las tareas más importantes que lleva a cabo Bofill Cayol con la cooperación y ayuda, por supuesto, de Emilio Bacardí, Elvira Cape y de todos aquellos que rodearon intelectualmente al director de la institución”.

Recordó la Dra.C. Portuondo, hechos curiosos de los primeros momentos del museo como la ocasión en que le fue donado un caimán vivo para aplicarle la taxidermia y por lástima no se hizo y el animal deambulaba por el recinto.

Se infiere, que el público iba a ver al caimán y de paso observaba los exponentes de la guerra de independencia. Igual ocurrió con un almiquí y a la larga, todo dio como resultado la creación allí de una sala de taxidermia.

Destacó Olga, el trabajo ingente de Bofill, primero cooperando cuando la guerra en Santiago de Cuba; luego desde el exilio en Nueva York, en Jamaica, en Costa Rica; y ya en el museo, por mantenerlo y ponerlo al servicio del pueblo.

El Dr.C. Vicente González Díaz abordó la vida y obra de uno de los más carismáticos directores del museo: el hombre conocedor y cultivador de numerosas aristas de la ciencia y el arte; el recurrido profesor universitario aun sin haber alcanzado nunca un título en esa enseñanza: Fernando Boytel Jambú.

“La relación escuela-museo fue una de las vertientes del trabajo de Boytel durante su labor como director de esta institución; su relación epistolar con el Líder Histórico de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro; el prestigio de Fernando en el ámbito científico no solo de Cuba sino del extranjero e incluso de los Estados Unidos, lo encumbraron”, dijo González Díaz, y agregó:

“Boytel promovió en el ´Bacardí´ los talleres de restauración, de taxidermia y en este último aspecto Fidel en su época de estudiante, fue alumno de Fernando”.

Destacó el Dr.C. González, que Boytel además de museólogo tenía profundos conocimientos de Química, Historia, Geografía; fue pionero de la Arqueología en el Oriente cubano, era meteorólogo y fundó el puesto de meteorología existente en la Gran Piedra; creó y colocó allí el primer sismógrafo cubano; era arquitecto, botánico, biólogo, astrónomo, músico (tocaba piano, acordeón, violín, flauta), pintor, manejaba perfectamente cuatro idiomas; cuando el viaje del hombre a la Luna, Fernando mantenía una relación epistolar con Wernher von Braun, quizás el más importante diseñador de cohetes del pasado siglo y jefe de diseño del cohete V-2 y del cohete Saturno V que llevó al hombre al satélite natural de La Tierra.

“De Fernando Boytel Jambú, de Palmarito de Cauto, a mi juicio no siempre bien conocido, nos queda mucho por estudiar de él y por hacer para que estas generaciones sepamos que por el Museo Bacardí pasó un director que realmente era un genio, un humilde genio santiaguero”.

Dadiana Palma en su pormenorizada y bien documentada intervención, recordó cómo natualistas e investigadores casi desde las primeras décadas del siglo XIX crearon museos académicos y científicos pero que fue la ciudad de Santiago de Cuba la que tuvo el honor de fundar el primer museo público en el país.

Ese avanzado ideal –señaló Palma Monterde- se debe a Bacardí, Elvira Cape, José Bofill Cayol y al coronel Federico Pérez Carbó quienes con sus aportes personales y del público, lo materializan, el 12 de febrero de 1899.

El propio Bofill en notas de prensa, instaba al público a hacer donaciones de exponentes de todo tipo para enriquecer el patrimonio de la institución recientemente creada. Incluso, antes de la apertura ya se comenzaron a hacer donaciones, las que continuaron después de la inauguración del museo. Y lo que se inició con cuatro secciones hoy dispone de 14.

La museóloga Palma añade en su trabajo investigativo, que las primeras donaciones se deben a Isabel Pina, viuda de Federico Capdevila; Gabriel Sola Colón, Emilio Bacardí Moreau, Bona Mestre, familia Millares, Flora Crombet, Quintín Bandera, Joaquín Castillo Duany, José María Coronado, Gabriel Ferrer y Alejo González.

También aparecen entre los primeros donantes, el gobernador interventor Leonardo Wood, el coronel Juan Vaillant, el Club San Carlos, Buena de Cruz, Eugenio Aguilera, Caridad Anaya, Elena González, E. Dubois, el propio Ayuntamiento, José Bofill, Juan de Góngora…

“Cuántos tesoros, reliquias sagradas, obras de arte… Sabiduría, virtud y valor distinguen a los que supieron en su momento histórico no pensar en sí mismos sino en el beneficio de muchos, en el futuro. ¡Esta es una obra de infinito amor y un grito de cubanía!”, añadió la museóloga especialista.

También habló Annia Rojas Spech, quien se refirió a la enorme contribución de Doña Elvira Cape junto a su esposo Emilio Bacardí en la creación del primer museo-biblioteca público, y cómo después de la muerte de Bacardí, ella le dio continuación a los esfuerzos por consolidar la institución y para construir el edificio, que es el actual, y que una vez terminado llevaría el nombre de Don Emilio.

Julieta Aguilera se refirió al trabajo de Federico Pérez Carbó, un veterano de las tres guerras por la independencia de Cuba, primero en aras de crear el museo y después para aumentar sus exponentes, todo en beneficio del público de la ciudad y de sus visitantes.

“Ya en la República, vamos a ver un desempeño puntual, honrado de Federico Pérez Carbó en el rescate patrimonial de la memoria histórica de Cuba; fue secretario del primer alcalde cubano de Santiago de Cuba: Emilio Bacardí Moreau, en el primer período de este en la Alcaldía.

Luego, desde otros cargos públicos, Pérez Carbó participa decididamente, en las gestiones para la fundación del Museo-Biblioteca.

Suitberto Frutos se dirigió a los presentes para agradecerles su asistencia, en especial a los panelistas.

En otra de las salas del recinto quedó abierta la exposición “Continuadores del legado de Emilio Bacardí”, con las fotos y retratos de los creadores del museo y de los directores que han pasado por la institución desde Bofill, el primero, hasta el actual Armando José Carrillo Dueñas.

Así, Yaumara García González, en las palabras para dejar abierta la muestra, señaló: “El trabajo sistemático del museo se debe al esfuerzo y arduo compromiso realizado por sus trabajadores, guiados por hombres y mujeres que pusieron su empeño y dedicación para llevar adelante este gran proyecto”.

Faltan algunas fotos por localizar, pero están los nombres entre otras, de Bacardí, José Bofill, Fernando Boytel, Eduardo Bofill Rojo, Antonio Ferrer Cabello, María Pura Matos, Jorge Aguilera Barciela, Vilma Delgado Pérez, Roberto A. Despaigne, María del C. Knaggs Maymir, Lucrecia Vizarro San Miguel, Miriam Ruth Subirats Morán, Rosa I. García Céspedes, José A. Olmedo Soteras, María E. Morales González, Guarionex A. Ferrer, Martha A. Montero Mumañ, Virgen M. Bambery Brooks, Iliana Escalona Escobar, Yohandra Ramírez Mustelier…

JC El Violón Trovadoresco inició el encuentro y también lo cerró con temas del pentagrama cubano.

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MsC Miguel Angel Gainza Chacón

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