La doctora Yaimara Gutiérrez de la Cruz, directora del Centro Provincial de Higiene, explicó que, desde la semana 29 -correspondiente a la segunda quincena de junio-, comenzó a incrementarse el reporte de síndromes febriles inespecíficos, lo que también elevó los casos sospechosos de dengue.
La mayoría se concentra en personas mayores de 18 años. Anteriormente se había reportado un paciente grave, ingresado en el Hospital Militar y procedente del área de salud Josué País, donde hay un importante movimiento de personas con fiebre.
Gutiérrez de la Cruz señaló que, además de los tres municipios con transmisión, se mantiene vigilancia sobre Segundo Frente, debido al riesgo de que aparezcan nuevos casos. El Centro Provincial de Higiene da seguimiento a la situación en ese territorio.
La especialista recalcó que ante un síndrome febril se debe acudir al sistema de salud, pues allí existen las herramientas para realizar un diagnóstico oportuno y atender a los pacientes. También pidió reconocer los signos de alarma, entre estos, dolor abdominal persistente, diarreas frecuentes y profusas, vómitos abundantes, sudoración intensa y pérdida del conocimiento.
Según informó la doctora, actualmente el dengue es la única arbovirosis con circulación en la provincia. A comienzos de año se notificaron casos de chikungunya, pero no se han reportado nuevos; en cuanto al zika, Santiago de Cuba no registra casos desde 2016.
La atención debe dar prioridad a niños, adultos mayores, embarazadas y puérperas.
Para el ingreso de casos sospechosos de arbovirosis, la provincia cuenta con servicios diferenciados: el Hospital Ambrosio Grillo para adultos, el Hospital Infantil Norte para menores y el Hospital Juan Bruno Zayas para embarazadas y puérperas.
Los pacientes que cumplen los criterios establecidos por el protocolo son internados en los hospitales designados. Los demás reciben atención en la comunidad, con ingreso en el hogar y seguimiento de su médico y enfermera de la familia.
La directora del Centro Provincial de Higiene, ante la situación climatológica por las crecientes lluvias, subrayó la importancia de mantener las acciones de saneamiento ambiental y la responsabilidad individual para prevenir la proliferación de mosquitos y reducir el riesgo de transmisión.