Santiago de Cuba
Hay cambios que se sienten antes de que puedan medirse. Uno de ellos tiene que ver con la manera en que los cubanos nos relacionamos diariamente: cómo saludamos, cómo hablamos, cómo tratamos a una persona mayor, cómo se comportan nuestros niños y jóvenes y cuánto respeto mostramos por quienes comparten con nosotros un espacio público.