De acuerdo con directivos de la entidad, ya se discutieron los planes y desafíos para la contienda, en la que debe alcanzar mayor producción que años anteriores, destacando la necesidad de garantizar un trabajo eficiente y sostenible, dada la importancia de la caña, no solo como un producto agrícola, sino también como un elemento clave para la economía local y nacional.
Asimismo, se acometen reparaciones a la industria y a la técnica, con elevados porcientos de soluciones, principalmente en el alumbrado, la reposición de piezas, entre otras acciones para el inicio de la molienda.
Se hace hincapié en la relevancia de mantener altos estándares en la calidad del trabajo, incentivando al colectivo a mantener un compromiso firme con la producción; asumiendo que el éxito de la contienda depende, en gran medida, de la colaboración de todos, desde la siembra hasta el procesamiento y comercialización del azúcar.
A pesar de que la infraestructura del ingenio tiene décadas de explotación, se optimizan los recursos para maximizar la producción, además de la importante labor innovadora de los trabajadores y su habilidad de adaptarse a las nuevas exigencias del sector.